My little hero
Capítulo 3 : " El Nuevo "
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(Que... ¿Qué ha pasado? ¿Estoy muerto? ¿Dónde estoy? Solo puedo escuchar voces) pensé.
-Hey Pinkie cariño, ¿sabías que es de mala educación revisar las cosas ajenas de los demás verdad?
-No pero Rarity, ¡deberías ver esto! En su mochila trae muchas cosas extrañas y
¡mira! Un hacha de diamante, un pico de diamante y un mapa.
-¿Dijiste diamante? Déjame ver.
-Disculpa Twilight, ¿es buena idea traer a este...? ¿Cómo se llama? Bueno, sea lo que sea, ¿crees que es una buena idea?
-No te preocupes Fluttershy, te prometo que no pasará nada, lo tengo todo bajo control.
-Sí Fluttershy tranquila, ¡recuerda que tu amiga RainbowDash se encuentra aquí!
-Tú siempre de presumida. Dash.
-Sé lo que hago, Applejack. Alguien tiene que ser el poni bueno y alguien el malo por si algo pasa.
Abrí mis ojos y me moví un poco. Estaba acostado en una cama rodeado de más ponis.
- ¡Wooow Twilight! ¡Se movió, se movió!
-Cálmate Spike, no pasa nada.
-Hey hola, despierta ya dormilón -me dijo la poni violeta.
-¡Qué rayos, más ponis! Me levanté de la cama y desenfundé mi arma.
-¡Cuidado Twilight, está armado! -dijo la Pegaso azul.
- ¡Atrás criaturas, no me volverán a engañar otra vez! ¡Dije que atrás! ¡Tú, la de azul con alas, no te me acerques! -le apunté con mi pistola.
Cuando di un paso, regresó el dolor de mi brazo tirando mi arma.
-¡Atrápenlo! -gritó la Pegaso azul mientras se lanzaba hacia mí.
-¡ Applejack rápido, la cuerda!
-¡Resiste, Dash! -le respondió.
Rápidamente me amarraron y me arrojaron a una cama.
-Bien chico rudo, ¡dinos quién eres y qué haces aquí! -dijo la Pegaso azul.
-¡Qué te importa y qué te importa! -le grité.
-Cálmense todos, ¿por qué no intentamos con amabilidad? Bien, ésa es tu señal Fluttershy -dijo la pony violeta mientras arrastraba a la otra.
-No Twilight, por favor te lo ruego -dijo la poni arrastrada.
-Pero Fluttershy, eres la única que puede ayudar. No pasa nada, solo habla con él por favor.
-Em, hola -me dijo.
(Bueno, por lo que veo estas ponis son diferentes a los de Sunny Town pero no me dejaré llevar por las apariencias. Les seguiré el juego un rato hasta que me desaten y después me largo de este lugar) pensé en ese instante.
-Hola -le respondí a la poni.
-¿Quién eres? Como fuiste a parar aquí no lo sabemos -me preguntó.
-Me llamo Scourge y no tengo la menor idea de cómo llegué aquí. Miren, lo siento si me comporté de una manera inapropiada pero de donde yo vengo no suelo hablar con caballitos, así que me sorprendí mucho -le respondí.
-Entiendo, pero no somos caballitos, somos ponis y ¿cómo que no sabes cómo llegaste aquí? -dijo curiosa.
-Si... Desperté en el suelo en un bosque, caminé y llegué a un tal pueblo llamado Sunny Town, donde también había caba... Digo ponis, todo parecía normal hasta que se hizo de noche y todo se convirtió en una pesadilla: los alegres ponis se convirtieron en monstruos. Nunca olvidaré sus horribles rostros, esos horribles rostros ensangrentados... Esas cosas me intentaron matar y de milagro pude escapar de ellos pero cuando huía de ellos en el bosque, me tropecé y caí al suelo. Luego, ellos me empezaron a atacar. Creí que estaba perdido ya que sólo recuerdo un resplandor de luz y al final desperté en este lugar.
Después de contarles todo eso, me miraron pensando que estaba loco.
-Está loco Twilight, loooco -dijo la Pegaso azul.
-No Dash, cuando fui a devolverle unas cosas a Zecora pasó algo parecido, así que yo le creo -dijo la unicornio violeta mientras me desataba.
-Pues bien Scourge, te creo. Mi nombre es Twilight Sparkle pero dime Twilight y estás en la biblioteca de Ponyville, así que despreocúpate.
- ¡Hola, soy Pinkie Pie y bienvenido a Ponyville! -dijo y me dio un pastel que decía "Bienvenido Scourge".
(¿Cómo rayos hizo un pastel tan rápido y cómo supo mi nombre antes de lo que se lo dijera? )pensé.
-Hola soy Rarity, bienvenido a Ponyville. Wooow, me encanta tu manera de vestir, es rudo pero elegante a la vez. Me encantaría hacerte un elegante, te verás fantástico con él -fijó Rarity y guiñó el ojo.
-Hola Scourge yo soy Apple Jack y bienvenido al hermoso pueblo de ponyville -dijo sacudiendo mi mano.
-¡Yo soy la asombrosa RainbowDash! El Pegaso más rápido de toda Ecuestrito -dijo presumiendo.
-Hola, yo soy... Fl... Fluttershy -dijo.
-Hey, ¿qué onda? Yo soy Spike y deja me decirte una cosa amigo, Rarity es mía ¿entendiste? -dijo.
-Es toda tuya amigo, ella no es de mi estilo -le dije.
(Twilight, Applejack, Pinkie Pie, Rainbow Dash, Rarity, Fluttershy, Spike. Suenan como si fueran sabores de helados o de bebidas) pensé en ese instante.
-Pues gracias aunque sólo tengo una cosa que decir. ¿Cómo llegué aquí, Twilight? -dije.
-Pues nosotras estábamos disfrutando de un picnic cuando te vimos debajo de un árbol, estabas muy mal herido así que te trajimos a mi hogar y te dimos atención médica -me respondió.
- Muchas gracias. Aún no creo que esté hablando con una unicornio, debo de estar soñando. Alguien que me golpee, por favor -dije.
Rainbowdash se acercó y me dio una patada.
¡Hey, lo decía en sentido figurado! -grité.
-Tú lo pediste aparte, lo disfruté ¿quieres que te dé otro?
(¿Por qué no tomo mi cuchillo y...? ¡Hey! ¿Mi cuchillo y mi mp5 dónde están? Viejo, no me digas que los dejé en el bosque) pensé.
-Odio interrumpir este hermoso momento pero Twilight, se nos hace tarde para ir al concierto de Octavia y ya llevo 6 meses esperando este día -dijo Rarity.
-Tienes razón, bien Scourge me temo que te quedarás solo un rato. Abajo está la cocina, sírvete lo que gustes y como eres nuevo toma estos 3 libros para que sepas más de la cultura poni. No te metas en problemas, pero antes de irme primero me aseguraré que te tomes la medicina -dijo Twilight mientras preparaba la medicina.
-Bien aquí tienes, tómala toda.
-¿Y bien, qué esperas Scourge? Vamos, quítate tú casco y tómate la medicina -dijo Twilight impaciente.
-¿Es un casco? Pensé que era su cara -dijo Apple Jack.
-No seas tontita, Apple Jack -respondió Pinkie Pie.
-Bien, me tomaré tu medicina pero primero... ¡Hey! ¡¿Qué es eso?! -grité señalando hacia una parte.
Cuando todos voltearon, rápidamente levanté mi casco y me tomé la medicina de un solo trago.
-¡Twilight, sabe horrible! -grité asqueado.
-No exageres, te recuperarás pronto -respondió Twilight.
-Ja, ja, ja me caes bien Scourge, me gustaría conocerte un poco mejor. Se ve que eres de esos tipos que están siempre codo a codo con la acción -dijo Rainbow Dash
-Sí, pareces un buen tipo, me gustaría mucho mostrarte la granja y presentarte a la familia -dijo Apple Jack.
- ¡Sí, sí! Yo te haré una gran fiesta e invitaré a todos los ponis del pueblo. Cuando te vi dije: pobrecito eres nuevo, no conoces a nadie, no tienes amigos y eso es muy triste pero no te preocupes porque tu amiga Pinkie Pie está aquí para ayudarte. Te prometo que te haré una fiesta.
(¿Ya me consideran su amigo? Si las acabo de conocer en este mismo instante)
pensé en ese momento.
-Pues pensándolo bien me llamas mucho la atención Scourge, me gustaría preguntarte unas cosas. Nunca había visto a alguien como tú -dijo Twilight.
-¡Chicas! Por favor, se nos hace tarde -dijo Rarity enojada.
-Okay, Okay vámonos o llegaremos tarde unas cuantas horas, Scourge relájate un rato no tardaremos -dijo Twilight y procedieron a retirarse.
Cuando se estaban retirando, regresó twilight y dijo:
-¿Seguro que estás bien, Scourge? ¿No necesitas algo? ¿Te cambio las vendas? ¿Quieres agua o tienes hambre? ¿No quieres que te prepare algo de comer?
-Estoy bien Twilight gracias, vamos ve al concierto, diviértete y tráeme algo bonito ¿sí?
-Okay, algo bonito. Je, je, je me voy Scourge, no tardaré -dijo Twilight sonrojada.
Después que Twilight se había retirado del cuarto, regresó Pinkie Pie y me dijo:
-Adiós Scourge -y me guiñó un ojo.
Cuando ya se fueron esperé un poco. Después de que pasó un rato, rápidamente me levanté de la cama, tomé mis cosas, bajé las escaleras y me dirigí a la salida.
- ¡¿A dónde crees que vas?! -dijo RainbowDash bloqueándome la salida.
-¡¿Qué?! ¿No te habías ido con los demás? -dije.
-No me gusta mucho la música de Octavia, así que me ofrecí a cuidarte. Te vigilo y me aseguraré de que no hagas algo raro, me caes bien pero no confío en ti. Mejor sube y quédate ahí.
Nos miramos fijamente por unos cinco segundos.
-Está bien, no quiero problemas. Tú ganas, subiré y me acostaré un rato -dije.
Cuando me di la vuelta, Dash vio mi mochila y me gritó:
-¡Dame tu mochila!
La ignoré y seguí subiendo las escaleras pero Dash voló y se puso enfrente de mí.
-¡Que me la des! -dijo enojada.
-¿Y tú para qué la quieres? -le dije.
-No quiero que hagas algo raro con tus extrañas cosas, así que dame la mochila ¡No estoy jugando! -dijo.
-Está bien. Toma, diviértete revisando mis cosas -le respondí y le di mi mochila.
-¿Ya me dejas en paz? -le dije.
- Te estoy vigilando Scourge, cuidadito no me provoques ¿entendido?
-Lo mismo te digo -le respondí.
Nos volvimos a mirar fijamente por un tiempo.
-¿Qué, algún problema? -dijo RainbowDash.
-Sí, tengo un problema -le respondí.
-¿Cuál problema? -dijo RainbowDash lista para golpearme.
-¿Me dejarías pasar por favor? -le respondí.
Después de que me dejó pasar regresé al cuarto y me acosté en la cama.
(Que se quede con las cosas, no tengo nada de valor. Solo tengo mi caja de municiones pero dudo que la pueda abrir ¡no puede ser! En mi mochila está mi diario pero está dentro de la caja de municiones así que no hay enojo. Tengo una idea, esperaré a que Dash baje la guardia, después bajaré de nuevo y le dispararé un dardo tranquilizador. Ja, ja, ja no hay falla) pensé en ese momento.
Empecé a comer el pastel de Pinkie y vi los 3 libros que me dejó twilight, tomé uno al azar y lo empecé a leer.
-¿Anatomía poni? Suena interesante, le echaré un ojo. En todo el reino de Ecuestria existen tres tipos de razas poni: ponis terrestres, ponis unicornios y ponis pegados. Otra raza muy extraña son los alicornios, que poseen alas y un cuerno -leí.
(No bromees, ¿qué habrán visto estos ponis?)
Me percaté de que mi casco ya funcionaba como antes.
-Genial, mi casco ya está en línea de nuevo. Ya no tengo que leer todo esto, simplemente lo analizaré con mi analizador y me ahorraré todo el tiempo.
Me levanté y puse los tres libros en la cama.
-Analizador en línea, analizando...
(Análisis completo, datos guardados en la biblioteca listos para su uso) apareció en la pantalla de mi casco.
-Genial, ahora veamos dónde estoy. GPS en línea, buscar posición -dije.
(Buscando posición... Posición no encontrada)
-Me lo imaginaba, trataré de comunicarme a la Base Front. Scourge a base, cambio... ¿Me copias Juan, estás ahí? Cambio.. No, es inútil sólo recibo estática.
Desilusionado me acosté en la cama y seguí comiendo el pastel de Pinkie mientras probaba los demás instrumentos de mi casco , paso un buen rato y me empecé a preparar para bajar y dispararle a Dash, abrí la puerta poco a poco y asomé mi cabeza, logré ver a Dash subir las escaleras pero tenía algo en las manos. Cerré la puerta, volví a la cama y tomé un libro para disimular.
Toc, toc, tocaron la puerta.
-¡No hay nadie! -dije.
Dash entró con un plato de sopa.
-Mira Scourge, sin resentimientos. Te traje sopa calentita para que te recuperes -dijo Dash y se sentó en la cama.
-Está bien Dash, gracias por la sopa -dije mientras sacaba mi pistola poco a poco.
Dash se dio la vuelta y empezó a retirarse del cuarto, empecé a cargar el dardo tranquilizador y ya cargado le dije a Dash:
-Dulces sueños Dash y perdóname por esto, tú también me caes bien -le dije y disparé
-¡Auch! ¿Qué corrales? -calló Dash al suelo dormida.
-¡Sí! Me encanta cuando algo sale como lo planeo ja, ja, ja. Te di justo en la nalga derecha, ¡eso te pasa por subestimar a Scourge nena! -grite emocionado mientras bailaba del gusto.
-Bien, ya dejemos las tonterías por un rato -dije.
Antes de salir del cuarto miré a Rainbow Dash, la levanté y la acosté en la cama.
De repente, sentí un dolor de cabeza ("Recuerda Scourge, cada acción tiene su consecuencia") escuché en mi mente.
-¡Ah! ¿Qué ha sido eso? Bueno, no importa -dije despreocupado.
Tomé los tres libros de Twilight y bajé las escaleras. Me di cuenta que Dash revisó mi mochila e intentó abrir la caja de municiones pero no pudo, así que guardé todo en la mochila y me la puse.
-Wow, la medicina de Twiligt funciona de maravilla, me siento como nuevo.
Rápidamente fui a la cocina, abrí el refrigerador, tomé todo lo que pude, lo guardé en la mochila, me dirigí a la puerta de salida y salí de la biblioteca.
Empecé a caminar por el pueblo, no importaba donde dirigía mi mirada sólo veía puros ponis. Seguí caminando por el hermoso pueblo y me percate que todos los ponis me estaban mirando, los ignoré y seguí caminando. Luego me di cuenta de que todos los ponis me estaban siguiendo, podía escuchar cómo hablaban de mí.
-¿Ya viste eso? ¿Qué criatura es? Nunca había visto algo así. ¿Ya viste su forma de vestir? ¿Qué estará haciendo aquí en Ponyville? -decían los demás ponis.
No pude soportar más, así que empecé a correr lo más rápido que pude pero fue inútil, los ponis eran mucho más rápidos que yo. Rápidamente saqué una granada flash de mi mochila, me detuve y me di la vuelta.
-¡Hey ponis! ¡¿Quieren ver un truco de magia?! -grité.
-¡Sí! -gritó la multitud emocionada.
-Ahora me ven -dije y arrojé la granada.
-Y ahora no me ven -dije.
Cerré mis ojos y la granada explotó dejando ciegos a los ponis, abrí los ojos y sólo veía cómo los ponis chocaban entre sí y alguno que se convulsionaba, entonces aproveché la oportunidad para escapar lo más rápido que podía.
-Ja, ja, ja tontos, ese truco nunca pasará de moda.
Volví a sentir el mismo dolor de cabeza de antes: ("Recuerda Scourge, cada acción tiene sus consecuencias) escuché en mi mente nuevamente.
-¡Uh! ¡¿Quieres callarte por favor?! ¡Sea quien sea que esté diciendo eso! -me dije a mí mismo.
Después de salir del pueblo de correr un buen rato llegué a un valle de pura roca y minas abandonadas.
-¿Dónde estoy ahora? -dije y saqué mi mapa.
-Según el mapa, estoy en... Ramerling Rock.
Guardé el mapa y seguí caminando por el gran valle cuando escuché el sonido de un tren.
-¡Un tren aquí! Esta puede ser mi única oportunidad -dije y empecé a perseguir el tren.
Corrí lo más que pude pero no pude alcanzarlo, el tren ya se había ido.
-Bueno, no pasa nada solo esperaré a que pase otro y listo.
Me quité la mochila, me acosté y observé el hermoso cielo azul.
(Hace mucho que no veía lo hermoso que era el cielo azul, este lugar no es tan malo y ya me hacía falta un poco de paz. Después de tanta guerra uno se merece un descanso, disfrutaré de este cielo azul) pensé en ese momento.
Esperé un buen rato hasta que por fin escuché el tren aproximándose.
-¡Por fin, ya me empezaban a salir raíces después de tanto esperar! -grité emocionado.
- ¡Ayuda, por favor que alguien me ayude! -logre escuchar.
Me levanté y me puse la mochila, era una pequeña poni con un gran moño rojo que corría desesperada hacia mí.
-¡Por favor, por favor señor, tiene que ayudarme! -dijo la pequeña poni llorando.
El tren empezó a llegar y no podía decidir si subirme al tren o ayudar a la poni.
Ignoré a la poni y empecé a prepararme para subirme al tren cuando justo la pequeña poni me tomó del pie.
-Por favor, ayúdame -dijo llorando.
(Bueno, creo que no tengo otra opción )
-Está bien, te ayudaré pero no llores. Dime, ¿cómo te llamas, pequeña? -dije y me arrodillé.
-Me llamo Apple Bloom, ¡por favor no hay tiempo! ¡Rápido, sígueme! -dijo y empezó a correr.
-¡Hey, espera! -dije deteniéndola.
-Primero cuéntame qué ha pasado -dije.
Apple Bloom tomó aire y dijo:
-Mis amigas y yo estábamos buscando diamantes para nuestros dibujos, todo iba muy bien hasta que los perros diamante capturaron a mis amigas. De milagro pude escapar pero por favor no hay tiempo que perder, mis amigas están en peligro. !Vamos, rápido sígueme!
-Okay, okay te sigo.
(Buscando diamantes para unos dibujos... ¡Sí, claro! Y yo soy el personaje de una historia de un joven de 19 años) pensé en ese momento.
Cuando llegamos al lugar, pude ver como una especie de perros gigantes tomaban de rehenes a 2 pequeñas ponis, una se encontraba en una jaula y otra estaba peleando por su vida.
-Estas mocosas ponis se creen mejores que nosotros y nos llaman chacales, pero eso cambiará dentro de muy poco. ¡Lleven a estas 2 ponis a las minas rápido, pulgosos! -dijo uno de ellos.
-¡Hey, ustedes perdedores! Métanse con alguien de su tamaño, bueno en su caso especie -dije enojado.
-Miren lo que tenemos aquí, otros dos esclavos más para las minas. Qué suerte la miaja, ja, ja -dijo el perro riendo.
-¡Libera a esas ponis antes de que algo malo te pase! ¡Te lo advierto! -le grité.
-Mira chico, no quiero ensuciarme las patas así que te doy este cofre lleno de gemas si tú nos entregas a esa poni que tienes al lado -dijo y me arrojó un cofre.
-¡Mejor cómete esas gemas! -le respondí y le arroje de regreso el cofre.
-¿Sabes con quién te estas metiendo chico? Te estás metiendo con la banda de...
¡Bang!
Le di un tiro al piso enfrente del perro que luego salió corriendo del susto, liberando a la pequeña Pegaso naranja, la cual corrió hacia mí y me dijo:
-Gracias.
-Si no quieren irse al igual que su amigo, más les vale que liberen a la última poni de la jaula. ¡¿Entendido?! -les dije y guardé mi pistola.
-¿Por qué tanto alboroto? ¿Qué está pasando aquí? -dijo otro perro saliendo de un pozo del suelo.
-¡Braian, vuelve aquí! ¿Quién hizo esto? -dijo el perro mirando al horizonte.
-Yo fui, ¿algún problema? -dije.
-¡Tú! Pagarás por esto. ¡Perros diamante, ballestas y disparen!
Los perros sacaron sus ballestas y abrieron fuego contra nosotros.
-¡Escudo burbuja! -grité activando el escudo.
-Apple Bloom y tú, no sé cómo te llamas.
-Scootaloo -dijo interrumpiéndome.
-No se muevan de aquí, nunca podrán atravesar esto, yo me encargaré de esos perros -dije.
-Tenga cuidado, señor -dijo Apple Bloom.
-No me llames señor, llámame Scourge -dije y desenfundé mi arma.
Salí del escudo rápidamente, me puse a cubierto de las flechas y disparé contra las ballestas destruyéndolas.
-¡Perros, ataquen! -gritó su líder.
Tres perros se lanzaron contra mí y saqué una granada explosiva.
-Hey perritos miren, una pelota ¿la quieren, la quieren? -dije jugueteando.
Los perros pensaron que era un pelota.
-¿La quieren? ¡Pues vallan por ella! -y arrojé la granada.
Los tres perros fueron por ella y explotaron cayendo al suelo desmayados.
Un perro más llegó con un hacha enorme y empezó a atacarme. Yo, que era mucho más rápido, pude esquivar muy fácil sus ataques.
-Ah, si te crees superior por tener una hacha gigante -dije burlándome.
-Vamos perro, ¿acaso es muy difícil pegarme? Si así es como peleas, así tratas seguramente a tu novia, bueno si tienes una claro -dije burlándome del perro.
-¡No te muevas! -gritó el perro enojado.
Logré arrebatarle su hacha, salté y dije:
-Te enseñaré un nuevo truco: ¡se llama el muertito! -grité y lo golpeé muy fuerte con su hacha en la cabeza.
-¿Qué acaso son cabezas huecas? ¡No puede ser que no puedan contra él sí sólo es uno! -gritó su líder.
-¿Qué pasa? ¿Se fueron las ganas de pelear? ¡Vamos! Ya no tienes más rufianes, solo quedas tú. Ven y enfréntame, cobarde -dije.
-¡Granuja! -gritó el perro y se lanzó contra mí.
-¡Vamos Scourge, tu puedes darle una paliza a ese feo! -gritaron Apple Bloom y Scootaloo.
-Vamos perro, bailemos un poco -dije.
(Primero me divertiré con él, quiero que pague por que hizo) pensé en ese momento.
El perro empezó a atacarme con toda su furia.
-Hey, se nota que eres de esos tipos que no saben pelear ¿verdad? Perro que ladra no muerde o me equivoco -dije bloqueando y esquivando sus intentos de ataque.
Rápidamente lo tomé del cuello y le dije:
-Si me vuelvo a enterar de que molestaste a uno de mis amigos o a cualquier otra poni ¡te prometo que no tendré piedad! ¿Entendido? -le grité dándole un buen golpe en el estómago sacándole el aire.
-"Arg" ¿Qui...? ¿Quién eres tú? -dijo el perro adolorido.
-¡Ja! ¡Yo soy Scourge! -grité dándole un golpe en su rostro.
El golpe fue tan fuerte que me dolió la muñeca aunque el perro quedó más que noqueado.
Camine hasta la jaula y liberé a la pequeña unicornio.
-¡Gracias, gracias! Me has salvado de esos rufianes -dijo la pequeña unicornio abrazándome.
-Fuchi, ¿hace cuánto que no te bañas? -dijo asqueada.
-No sé, dos días tal vez -respondí.
-Pues no se nota. Scourge, tu camisa está rota pero no te preocupes, en mi casa mi hermana Rarity sabe coser y de paso te puedes tomar un baño que te urge uno.
-¡Sweetie Belle! ¿Estás bien? -gritó Scootaloo.
-Sí, estoy bien -respondió
-Bien mis pequeñas ponis, será mejor que nos vayamos de este horrible lugar ¿no lo creen?
-Sí, es una gran idea -dijo Sweetie Belle.
De repente, el perro se levantó, sacó una ballesta y disparó contra Sweetie Belle.
-¡Sweetie Belle, cuidado! -gritó Apple Bloom.
Abracé a Sweetie Belle, me di la vuelta sacrificándome y la flecha me dio en mi hombro izquierdo atravesándolo por completo.
-¡Tonto! ¡No debiste haber hecho eso! -grité y desenfundé mi arma disparando contra el perro que cayó al suelo.
-¡Scourge! ¿Estás bien? -dijo Sweetie Belle.
-Sí... Sí estoy bien -dije quitándome la flecha con esfuerzo.
-Bueno, se terminó Sweetie Belle, esos malvados perros ya no causarán más problemas vámonos de este lugar -dije.
-Claro, Scourge. Sólo una cosita más: gracias por salvarme de nuevo -dijo levantando mi casco dándome un beso.
Me fui del lugar con Apple Bloom y Scootaloo luego de desactivar el escudo burbuja.
-Gracias por ayudarme Scourge, ¿cómo podré pagártelo? -dijo Apple Bloom.
-Yo sé cómo, ¿por qué no vamos a SugarcubeCorner?
y le compramos unos cupcakes? -sugirió Scootalo.
-Suena genial -dije.
-Sí, suena genial pero primero iremos a mi casa a que Scourge se dé un baño que de verdad le urge uno -dijo Sweetie Belle.
De nuevo, me pasó por la cabeza la misma sensación ("Recuerda Scourge, cada acción tiene su consecuencia. Basta un instante para hacer un héroe y una vida entera para hacer un hombre de bien, Scourge. Recuérdalo" ) escuché en mi mente por tercera vez.
-¡Mhhm! -dije adolorido.
Empezamos a caminar rumbo a la casa de Sweetie Belle y estas ponis me llamaron mucho la atención, cada vez que las miraba sentía como si esto ya lo hubiese vivido, como si ya las hubiese conocido antes.
-Wooow eso fue genial Scourge, nunca había visto a alguien pelear como tú. Se nota que tienes mucha experiencia en esto ¿verdad? -dijo Scootaloo.
-Hey a propósito Scourge, nunca había visto a alguien como tú ¿de dónde vienes? -me preguntó Apple Bloom.
-Pues vengo de un lugar muy muy lejano, y aparte ni siquiera sé cómo llegué aquí.
(No les contaré la verdad, no quiero que me tomen de loco) pensé.
-Y, ¿a qué te dedicas, Scourge? -me preguntó Sweetie Belle.
-Soy un soldado que hace cosas buenas y protege al mundo de todo mal -respondí.
-¡Eres un héroe! Como en los cuentos de hadas -dijo Sweetie Belle emocionada.
-¿Protegerás Ponyville del mal? -preguntó Scootalo.
-Sí -respondí.
-No lo digas, promételo Scourge. Promete que protegerás Ponyville de todo mal -dijo Apple Bloom.
-Está bien, yo Scourge prometo que protegeré Ponyville de todo mal -dije.
De nuevo, el dolor en mi cabeza ("No prometas cosas que no podrás cumplir Scourge, ja, ja, ja" ) escuché en mi mente pero no le di importancia.
-¡Viva! -gritaron las tres ponis.
-Hey Scourge, un día podríamos escuchar una de tus aventuras -dijo Scootaloo.
-Sí, una de tus aventuras donde peleas contra los malos para salvar a una princesa hermosa -dijo Sweetie Belle.
(En mis aventuras solo hay muerte, dolor y tristeza. No es de color rosa como lo piensan ustedes) pensé en ese momento.
-Claro, ¿por qué no? -dije.
Llegamos a la casa de Sweetie Belle y después de jugar un rato con mis nuevas amigas, el baño estaba listo.
-Bien Scourge, ya te preparé el baño, dame tu ropa y la lavaré -dijo Sweetie Belle.
-Okay, toma -le di mi ropa y en el baño me quité mi casco. Luego, me empecé a bañar y al tiempo también logré escuchar como discutía alguien afuera.
-¡Por el amor de Celestia! ¿Dónde estaban metidas, chicas? Me distraigo cinco segundos y desaparecen. No tienen la menor idea de lo preocupada que estaba, las busqué por todo ponyville.
-Tranquila Sweetheart, no pasó nada -dijo Sweetie Belle.
-¿Tranquila? ¿Tranquila? ¿Cómo quieres que esté tranquila? Le prometí a Rarity que las cuidaría y... ¡Hey! ¿Quién se está bañando? -dijo Sweetheart enojada.
-Ah, es un amigo que conocimos hoy -dijo Sweetie Belle.
-Sweetie Belle, ¿qué te ha dicho Rarity? No traigas extraños a la casa.
-¡Scourge no es ningún extraño, es un héroe! -gritó Sweetie Belle.
-No digas tonterías, los héroes no existen o sólo existen en los cuentos de hadas.
Terminé de bañarme, me volví a poner mi casco, tomé una toalla y salí del baño.
-Ya terminé Sweetie Belle, ¿me podrías dar mi ropa? -dije.
Pude ver la expresión de sorpresa de Sweetheart cuando me vio salir del baño.
-Claro Scourge, toma una recién lavadita hasta que terminemos de coser la tuya -dijo SweetieBelle .
(Genial, una camisa rosa. Ya siento que mi hombría se va cada vez más, más y más) pensé y me puse mi ropa.
Al ver la camisa, me di cuenta que decía: "Pinkie Pie para alcaldesa".
-Hey, ¿por qué en la camisa está la cara de Pinkie Pie? -dije.
-Pues porque Pinkie Pie se postuló para alcaldesa del pueblo pero no le fue muy bien y nadie votó por ella -dijo Sweetheart.
-Así que tú eres el tal Scourge, no eres un poni por lo que veo -dijo Sweetheart.
-¿No lo soy? En serio, no me digas -respondí.
-Así que un héroe, dime, ¿cuál ha sido tu último acto heroico? ¿O acaso eres un farsante como Trixie?
-Pues acabo de salvar a estas tres ponis de unos perros diamante -dije.
-¡¿Qué?! Ustedes niñas están en grandes problemas, sólo esperen a que le cuente a Rarity -dijo Sweetheart furiosa.
-¿A quién engaño? Si le cuento a Rarity ya no confiará en mí, mejor esto quedara entre nosotros.
-Scourge, vamos a SugarcuberCorner por tus cupcakes -dijo Apple Bloom.
-Claro, vamos -dije y salí de la casa.
-¡Estás muerto, Scourge! -gritó RainbowDash apareciendo de la nada y embistiéndome.
Rainbow Dash comenzó a golpearme con toda su ira pero logré quitármela de encima.
-¿Quieres pelear, Dash? Pues te daré pelea. Bailemos un poco, nena -dije enojado.
-¡No me llames nena! -gritó Rainbow Dash lanzándose hacia mí.
Le di un buen golpe en su cara haciéndola enfurecer más.
-¿Qué pasa, Dash? Creí que serías más ruda... Nena ja, ja -dije.
Raibow Dash se lanzó a la carga contra mí y justo cuando estaba a punto de golpearla, algo me detuvo. No podía moverme y lo más raro es que estaba levitando en el aire atrapado en una especie de tentáculo.
-¡Alto, deténganse de inmediato! -dijo un unicornio misterioso acercándose.
-¿Quién eres tú, y qué le haces a RainbowDash? -dijo.
(Genial, un poni con poderes supernaturales, justo lo que me faltaba) pensé.
-¡Responde! ¿Quién eres? Te sugiero que respondas ahora -dijo enojado.
-¡Raykaishy! ¡Baja a Scourge en este instante! -dijo Sweetie Belle.
-¿Lo conoces, Sweetie Belle? -dijo Raykaishy.
-Sí, Scourge nos salvó de los perros diamante -dijo Apple Bloom.
-Sólo hay una manera de saberlo. Scourge, vas a sentir un pequeño cosquilleo -dijo Raykaishy, se acercó y me miró fijamente a los ojos.
Después sus ojos se pusieron blancos y con su cuerno toco mi casco, podía sentir como nos uníamos, éramos uno y sentía una especie de energía que recorría mi cuerpo.
(¿Qué es esto? Siento que fuese uno con el unicornio. ¿Qué rayos está pasando? Veo mi vida de nuevo y estoy viendo cómo peleo contra los perros de hace un rato)
-Bien Scourge, yo te creo. Apple Bloom está en lo correcto -dijo el poni y me bajó.
-¿Qué fue eso? ¿Qué me hiciste? -dije.
Raykaishy no me contestó y se fue caminando llevándose a RainbowDash de la misma manera que me controló a mí.
-Scourge, ¿estás bien? -dijo Sweetheart y me ayudó a levantarme.
-Sí, estoy bien -le respondí.
-Bien Scourge vamos a SugarcubeCorner, te invito un cupcake -dijo Sweetheart.
(Raykaishy, ¿quién eres?...)
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