Changeling al Trono
Caminos Cruzados
Load Full StoryRaziel
Era una noche lluviosa en Ponyville, Raziel caminaba por la tierra mojada, escuchando cada paso que daba,estaba lluvioso, estaba solo, por las noches Ponyville “muere” y todo se encontraba cerrado, ni un alma a la vista, las gotas caían sobre su piel tersa y obscura, luego de observar y suspirar un poco el olor exquisito de tierra mojada se dispuso a caminar, se sentía el viento soplando, rozando su melena,pasando atreves de sus agujeros en cascos y alas, solo él y la lluvia ligera y tranquilizante.
Raziel no debía estar allí, los changelings nos son muy apreciados por los ponys, era peligroso, si alguien lo viera causaría un gran alboroto, después de todo ha visto como los tratan, a Chrysalis y a sus demás compañeros Changelings,
-- Nos tienen miedo pero, ¿A qué?-- dijo en voz baja.
A pesar de ser consciente que no debía estar allí, le gustaba sentirse “acompañada” tener un hogar, aunque nadie supiera que estaba por ahí. Dobló en una esquina y justo a la vuelta había una pequeña potrilla color naranja y unos hermosos ojos con un ligero tono morado,ambos se quedaron mirando con curiosidad.
-- Al parecer es un potrilla que no ha visto antes a alguien como yo, es muy inocente, mimada, no saber de la existencia de los Changelings, les ocultan la verdad-- pensó Raziel.
Raziel no tenía ninguna intención de lastimar a la pequeña pony y la ella preguntó.
--¿Por qué no tienes Cutie Mark?--.
--No soy un pony normal- contestó fríamente.
--¿Por qué tienes agujeros en todos partes de tú cuerpo?—insistió concuriosidad observando las patas de Raziel.
--¿Por qué eres tan preguntona?—replicó Raziel. –Soy un extraño, un viajero,solo uno más--. Comenzando a caminar y apartando a la pony de su camino con desdén.
--Yo conozco a alguien como tú, pero ella es blanca—dijo sonriendo a pesar de que fue empujada, volteando hacia Raziel--.
Raziel volteó sorprendido de que ya hubiera visto a alguien como él y no la haya lastimado. –Lo sé, la he visto, es muy bella—contestó mirando de reojo a la potrilla.
-- De casualidad, ¿Sabes dónde puedo encontrarla?—dijo Raziel, inquieto.
-- ¡Sí!—dijo con entusiasmo abriendo un poco las alas—se llama Lily--.
--Cuéntame mas—dijo Raziel con generosidad y abriendo sus alas para cubrir a su compañera de la lluvia y comenzaron a caminar…
Lily
Cercano a un río en Ponyville se hallaba una pony solitaria y muy diferente a cualquiera. Caminando a orillas del río se encontraba inmersa en sus pensamientos.
--Este día va a ser raro, lo presiento—pensó Lily.
Seguía caminando a orillas del río, volteando hacia arriba se dio cuenta de la lluvia que se avecinaba, estaba un poco nublado, era un clima agradable para ella, su trayecto hacia su hogar era largo, muchas cosas pasaban por su mente en ese momento, pensó en una de sus pocas amigas de la zona, un pony menor llamada Scootaloo, la pequeña es tan inocente y amable como para asustarse con una Changeling como ella, respiró hondo, el olor a tierra mojada le encantaba,la lluvia estaba próxima.
--¿Pero que es esta sensación tan extraña?, algo me dice que habrá algo raro pronto--.
Ya en el último tramo de su trayecto, comenzó a llover, se paró a unos metros de su humilde pero confortable hogar, una casa abandonada hace tiempo por algún miembro de la familia Apple según Scootaloo le ha contado. Sintió un momento la lluvia en su lomo, suave y frio, después solo se dispuso a entrar,abre la puerta y su olor favorito llega hasta su nariz, el olor de su víctima “enamorado”de ella, era un pegaso gris-azulado, en trance bajo el hechizo de Lily, no podía hacer nada, estaba a merced de la Changeling.
Lily se alimentaba del falso amor que le hacía creer al pegaso.
--¡Oh!, aquí estas, ven aquí, sienta a mi lado—dijo la Changeling abriendo un espacio a lado de ella mientras se sentaba en una cama que tenia ahí.
El pegaso obedeció, sentándose a un lado y recargando su cabeza sobre el hombro de su “amada”. Ya se encontraba débil,no le queda mucho tiempo al indefenso ser.
Ella acarició tiernamente la cabeza de su agonizante compañero, dibujándosele una leve sonrisa siniestra en ella.La lluvia afuera se intensificaba, Lily disfrutaba mucho la lluvia, tomó un gran respiro, envolvió el cuello de su amado con sus cascos blanquecinos, gentil y suavemente acariciando su tersa piel, lentamente, sabía que ya no aguantaría más. Vio los ojos perdidos de su amado, lo vio por última vez, le di un tierno beso en la frente. –Gracias por todo, me has sido de mucha utilidad--. Dijo mientras sacaba del trance a su víctima para que sintiera y viera en lo que se había metido, por esos segundo el pegaso supo su terrible final.
--Buenas noches, amor—¡Crack!, un sonido sordo se escuchó, su cuello estaba roto, el pegaso lo había hecho bien, pero ya no le servía de nada, Lily volteó a la venta y solo se quedó observando la lluvia...
La lluvia se volvía cada vez más fuerte, Raziel y la potrilla apresuraron el paso
--¿Qué tan lejos esta esa amiga tuya?, llevamos ya un buen tramo caminando—dijo jadeante.
--Ya casi estamos—apartando su melena mojada cubriéndole los ojos.
La tormenta se avecinaba y era demasiado intensa, Raziel avistó más adelante una casa un tanto descuidada,pero era su único refugio visible, el Changeling le hizo una señal a la pony para acelerar el paso.
--¡E-espera!, esa es…--no la dejó terminar la frase, solo entraron de un portazo, no parecía que estuviera habitada, cerraron la puerta y Raziel se acerco a la ventana cercana para ver la lluvia torrencial que se manifestaba ahí fuera, silbidos producidos por las ráfagas de viento se escuchaban, esa lluvia que al principio era suave y acogedora, en el poco rato se volvió un show devastador, pero ya se encontraba a salvo y secos en la casa y fue cuando Raziel se detuvo a observar con detalle el interior del hogar.
Una casa no muy grande y con pocas cosas que contar, solo una cama en frente de la puerta de entrada, ventanas a los costados y unas escaleras que conducían la segunda planta, el piso podrido por el tiempo y el techo quebrado, pero había algo raro, cerca de la cama había un liquido rojizo a primera vista, Raziel se acerco y efectivamente, era sangre.
--Sangre--dijo en voz alta, señalando el lugar, ¿tienes idea por en la casa de tu amiga se encuentra sangre?
La pony temerosa dijo —N-no, siempre estoy con Lily aquí y nunca había visto eso, espero que se encuentre bien--.
--Eso no es sangre de Changeling—discutió.
--La de nosotros es más oscura, esta es rojiza, es de un pony y no tiene mucho, está fresca—dijo Raziel tocando la sangre con sus cascos y mostrándosela a la pony— ¿ves?
--Yo, yo no tengo idea—dijo ya muy dudosa y asustada, la sangre para una potrilla tan pequeña como ella, no era buena idea.
Raziel se acerco a su compañera, le alzó la cara para ponerlos frente a frente en sus ojos.
--Tranquila, veremos qué paso aquí, Lily estará bien—sonriéndole y acariciando su cabeza—vamos-- indicándole que fueran a las escaleras, --quizá arriba esté la respuesta--.
Ambos caminaron hacia la escaleras y empezaron a subir, cada paso hacia rechinar la podrida madera, Raziel iba primero y solo basto un pequeño vistazo a la única recamara de arriba para saber que la potrilla no debía estar allí.
--¡Alto!, no avances ni un paso más, baja y quédate ahí, esto solo puedo afrontarlo yo—dijo ordenándole muy seriamente a la pony.
Ella callada y sorprendida por la frialdad del Changeling, solo asintió y bajó sin preguntar.
Lo que vio Raziel era un poco abrumador, justo enfrente, subiendo las escaleras, un pegaso gris-azulado, con el cuello roto, sentado en el suelo junto a una pared, sangre escurría de su espalda hasta el suelo, sus alas habían sido destazadas, su hocico estaba mojado de al parecer un liquido propio del orgasmo de una Changeling, el pegaso fue arrastrado, las marcas de sangre en el piso lo decían, Raziel no conocía al pegaso, pero se condolía por su muerte.
--Así que, esto hace Lily cuando está sola— pensó.
No podía hacer nada, más que la potrilla no lo viera, de pronto en la planta baja se escucho como la puerta se abría dejando pasar el aire frío y oír el silbido del viento
--¿Qué haces aquí Scootaloo?, te he dicho que no me gusta que entres en mi casa,no sin avisarme antes—dijo una voz femenina, tranquila y sin alteración alguna, era Lily.
--¡Oh!, perdóname, es que estábamos cerca y la lluvia…--
--¿Estábamos?--interrumpió.
Antes de que Scootaloo se pusiera más nerviosa, Raziel bajó haciendo sonar apropósito cada paso que daba para llamar la atención de ambas.
--Yo soy Raziel, vengo con…Scootaloo—dijo, dándose cuenta que no le había preguntado antes el nombre a la potrilla.
Las miradas de ambos Changeling se cruzaron, Lily sabía que Raziel había visto el piso de arriba y lo que había hecho, y ella fríamente dijo.
--Sal de mi casa, no me gustan los invitados indeseados--Ordenó.
No me iré, Scootaloo no está bien contigo, como lo hiciste allá arriba con tú amigo, con ella de seguro lo harás—dijo desafiante.
Lily solo rió, Scootaloo estaba muy asustada, no sabía lo que pasaba y se notaba su miedo, estaba temblando.
--Scoo ¿has ido al piso de arriba?—preguntó Lily volteando a verla, con una voz cariñosa--.
--N-no—dijo temerosa.
--Bien, entonces sal por favor,Raziel y yo tenemos que hablar, te pondré un hechizo para que no te mojes, regresa a casa—dijo nuevamente con un tono muy dulce--.
Dicho esto, el cuerno de Lily brilló y salió un rayo dirigido a Scoo, y un aura blanca tenue la envolvió, Scoo solo salió sin decir nada, era obvio, estaba muy confundida, cerró la puerta y ahora solo estaban los dos Changeling a solas y con muchas palabras que decir, al fin y al cabo Lily tenía razón, hoy iba a ser un día diferente…
