El Guardian de la voluntad - Origenes
El Primer Guardián
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El Primer Guardián
Les contare mi historia, quizás les parezca un poco increíble o imposible de creer pero es así, no hay necesidad de probar nada, si ustedes lo quieren creer, me alegraría mucho que pudieran entender mi origen, así que aquí comienza mis historia.
Nací de la Kunzita, una clase de cuarzo, en una gran cantidad, soy un Fauno de la montaña, no recuerdo con claridad mi edad... solo sé que tengo más de 10000 años de edad aproximadamente y mi nombre es Terramine.
Mi creación tenía por objetivo ayudar en la captura de las criaturas abismales que fueron creadas durante la guerra d los elementales que extinguió la vida en el mundo, esas bestias se encargaron de acabar con los sobrevivientes, nuestro objetivo es capturarlas y encerrarlas en el tártaro, había 9 niveles y en cada nivel del 1 al 9 seria del menos peligroso al más peligroso, en el último nivel era exclusivo, para alguien muy poderoso, era alguien que provoco la guerra entre los elementales, durante la captura de todas aquellas criaturas, no cuestione nada, solo así mi trabajo, era bueno para capturarlos, tanto como para ser uno de los mejores, me sentía orgulloso de poder aportar tanto a mi maestro… mi creador Manto.
No paso mucho tiempo para atraparlas todas y encerrarlas a todas en los niveles designados, aun yo no sabía en porqué de muchas cosas, la tierra estaba muy desolado, carente de vida y belleza. Terminando con nuestro propósito nos quedamos a la espera en la puerta del tártaro. El tártaro solo tenía una manera de entrar en el primer nivel y era el más fácil, sin embargo para los demás niveles se necesitaban llaves especiales para poder abrir las puertas de los otros niveles, aunque estaban conectados al primer nivel se era imposible acceder de este, para poder entrar se necesitaba reunir ciertos objetos además de la llave y un lugar en específico para poder abrir la puerta y poder entrar, era demasiada seguridad para cada nivel, Manto obviamente no quería que salieran bajo ninguna circunstancia.
En nuestra espera sentimos un cambio en el ambiente colosal, se acercaba una clase de lluvia que se acercaba muy rápido, tan rápido que solo paso un momento. llegando a nosotros y detrás de ella algo hermoso y maravilloso, era el nuevo mundo que estaba naciendo de nuevo, todo lo que era desolación se había convertido en belleza, arboles, plantas, insectos, animales, el cielo y las nubes, todo aquello que alcanzábamos a ver, oír y tocar, no sabíamos que era todo esto y pensábamos en averiguarlo pero no paso mucho tiempo que apareció Manto, entonces todos nosotros regresábamos lo más rápido posible y al llegar a cada uno se nos dio una tarea, a Cerbero se le encargo custodiar el primer nivel y a los demás proteger las Reliquias de la Guerra, que serían puestas en 13 templos que estarían fuera de este plano dimensional, nosotros los custodiaríamos para aumentar la seguridad, te todos ellos solo quede yo, se me dio la misión más importante y esa fue… ser los ojos y oídos de Manto, quien descansaría por toda la eternidad en su mausoleo, una montaña, yo me convertiría el Guardia del legado de su Hija, yo me encargaría de proteger lo que su hija había creado… el legado de la nueva vida.
Ya han pasado cientos de años, no recuerdo con exactitud cuanto fue, solo se eso. Desde que me encomendó esta misión… todo parece ir normal, no ha sucedido ningún percance que pudiera poner el peligro la estabilidad de la vida, aún sigo vigilando mientras observo como se desarrollan ellos… me parece curioso, no parecen estar muy unidos, sin embargo cada quien efectuaba lo que tenía que hacer, un poco gruñones pero no había conflictos que pusieran en riesgo su estabilidad social. Manto me había contado sobre algunos sucesos que llevaron a un conflicto que resulto muy mal, aunque fue algo malo, fue lo que marco el inicio de una mejor estabilidad social entre ambas especies, yo me mantendría al margen de todo ello para evitar que sucediera algo así, que todo sucediera de la mejor manera y más pacifica que fuera posible, sin embargo años más tarde Manto me llamo para advertirme de algo desafortunado que pondría en peligro la estabilidad de otro mundo que se vendría afectado por las Reliquias de la Vida.
Un mundo conectado al nuestro, un mundo alterno cuyo desarrollo fue distinto al nuestro, se encontraba tres Reliquias de la Vida, la corona, el collar y el brazalete. El Guardián humano que había heredado la responsabilidad de ocultar y proteger las Reliquias rompió el pacto, ahora las reliquias ya no tienen a alguien que las proteja de aquellos curiosos que si descubren sus poder, solo cosas malas podrían pasar, pero las reliquias estaban en estado de reposo, su poder duerme en su interior y aunque alguien llegase a apoderarse de aquellas reliquias no podría usar su poder, a no ser que en contacto directo con su elemento, pero solo con su elemento puro, si la Corona de Tierra llegara a tocar el oro, esta despertaría el poder se su sueño en el que fue confinada por su creador Manto y ahora es mi deber ir por ellas, para ser puestas en un lugar seguro, que yo pudiera protegerlas de cualquier curioso.
Comencé los preparativos para atravesar el portal que Manto había dejado ese día que fue. Listo con lo necesario, atravesé el portal, fu algo muy extraño y más extraño lo que me paso después de haber cruzado el portal… ya no tenía mi forma original, era un gato, grande pero un gato… no me podía creer que yo era un gato, en este mundo mi forma es la de un gato, pero lo que más me preocupo fue que no sabía cómo era este mundo en realidad, no sabía quiénes lo habitaban, como se comportaban, su cultura, etc. Perdí aproximadamente el 80% de mi poder pero aun así era suficiente, no sabía que peligros me depararían en el futuro, así que sin perder más el tiempo me dirigía hacia donde se encontraban las Reliquias ocultas, tarde un poco algo así como cinco días en poder llegar debido a algunos percances en mi camino pero no fueron gran cosa.
Era un bosque muy denso en lo más profundo de él, se encontraba una cueva oculta con entre una ilusión de rocas que daban un aspecto terrorífico… era magia que protegía la cueva de los curiosos, al entrar me dirigí a lo más profundo de esta sin perderme en su laberinto que fue probablemente hecho por uno de los que heredaron la responsabilidad de proteger las Reliquias, llegue las tome como pude y trate de regresar con ellas pero eran unas reliquias muy difíciles de llevar en especial la Corona.
Al llegar al portal… no había ningún portal, estaba cerrado no tenía idea de cómo regresar, no estaba preparado para esto, me sentí por unos momentos una desesperación que me hiso tratar de creer que en cualquier momento, el portal aparecería frente a mí para poder entrar… recobre la conciencia y empecé a razonar, a pensar el cómo poder regresar o sino proteger aquí mismo las reliquias para mantenerlas lejos de cualquiera.
La ultima Luz
Encontré un buen lugar en donde pasar los “días” mientras protegía y hallaba la forma de regresar, era una pequeña madriguera abandonada por los zorros cerca de un pueblo, me encargue de hacerla más profunda y así evitar que al menos los humanos no pudieran acceder a ellas. Los días se hicieron semanas, las semanas meses y los meses en años hasta que ocurrió algo que me erizo el pelo, una criatura del tártaro había llegado al mundo humano, lo supe de inmediato, esa presencia obscura que podía recordar con gran exactitud de quien era esa enorme aura negra que emanaba con su simple presencia en este mundo. Solo sabía que era muy posible que viniera por las reliquias y tal vez con ellas liberar a las demás criaturas del tártaro para invadir una vez más el mundo, no sabía exactamente en donde se encontraba solo podía sentir que él había llegado a este mundo, así que me decidí a buscarlo y confrontarlo, y esta vez a erradicarlo de una vez por todas, su existencia misma en este mundo podría alterar la esencia misma que predomina en este mundo.
No lo podía encontrar, no sabía que o quien era en este mundo, pero lo que si sabía era quien era el en mi mundo, su nombre Sharp Mind, un ser cuya existencia era alimentarse de cualquier ser vivo que corrompiera su mente, podía causar cambios drásticos en la naturaleza de cualquier ser vivo, controlando su mente como si fuese una conciencia, hasta que el juicio de la víctima estuviese totalmente nublada y libre de cualquier razón, ese era su habilidad especial hacia los seres inferiores a él, las demás se enfocaban en el combate y eran abrumadoras, tanto que no sabría si pudiera vencerlo yo solo.
Su ataque no fue por sus habilidades de combate sino que fue por pura estrategia e inteligencia… empezó a corromper las mentes de los humanos comenzando así 3 años de obscuridad, acabando con la vida de este mundo, no podía permitir que todo esto empeorara, los gatos habían sido expulsados por los humanos poniéndome a mí en la mira y yo tuve que cuidar a los que lograban escapar, les proveí refugio y alimento que podía conseguir, mi presencia para ellos era tal que me tomaban como su líder, era extraño podía entenderlos perfectamente aunque yo no hablara su lenguaje animal. Sabía que él estaba detrás de todo, esto me costó casi 3 años que duro esta horrible oscuridad, el poder encontrarlo.
Él era un cuervo, me di cuenta al percatarme que no actuaba como los demás cuervos, era demasiado inteligente para ser un cuervo, aun así los cuervos eran inteligentes sin embargo el controlaba directamente una autoridad del mundo humano quien fue el que dicto nuestro fatídico destino, ese señor fue corrompido por Sharp Mind, estaba indefenso ante su poder, alimentándose poco a poco de su energía negativa y de las demás seres que caían ante la obscuridad que provoca, mientras más caían más fuerza el obtenía de ellos dejándome a mi muy por debajo de su poder y fuerza, aun así no me daría la vuelta, solo tenía una sola opción y esa no era rendirse, aun si caigo en batalla, are todo lo posible por erradicar su existencia de este mundo y borrar esa obscuridad que ha azotado este mundo.
Fue en una tarde que inicie mi ataque sorpresa, pero él ya me estaba esperando con un ejército de roedores que furiosamente se me abalanzaba, tratando de alejarme mientras el huía de mí, yo era un depredador natural para él, sabía que aunque tenía más poder que yo, podía ser vencido por mí, use una onda de choque que saco volando a las ratas que se me abalanzaron primero, mientras yo perseguía a él, más ratas de todas direcciones se me arrojaban, tratando de evadirlas y otras las expulsaba con unas ondas de luz que las cegaba y así seguir persiguiéndolo por los edificios que el pasaba… él estaba jugando con migo, eso era lo que pensaba hasta que me percate de mi prematuro cansancio, no me sentía del todo muy bien, la obscuridad me estaba afectando y no podía moverme como había comenzado, él me estaba cansando para así no tener que gastar tanta energía para poder acabarme, sabiendo esto yo emprendí con mi máximo poder una velocidad despampanante, desprendía una luz de mi cuerpo mientras más me acercaba hacia el empezó a soltar una niebla oscura, casi como si fuera humo, encegueciéndome mientras él me atacaba por sorpresa, pero no solo el, las ratas también se me estaban abalanzándome, mordiéndome por doquier, cuando me vio indefenso por mis heridas, hizo a un lado a todas las ratas para poder darme el golpe final, sin embargo aún tenía algo de energía y la solté en forma de explosión, una luz muy brillante, fue lo único que podría explicar, las ratas fueron vaporizadas quedando solo sus garras prensadas en el suelo, y el tirado en el suelo sin poder moverse, yo con mis poca fuerza física me acerque a él y termine con su existencia, tal y como aria un gato normalmente, después de eso desfallecí.
Al despertar observe a cientos de gatos alrededor de mí, estaba en el boque, había sido traído por los gatos, ellos me trajeron aquí a salvo sin embargo había agotado toda mi energía, todo mi poder para poder regresar se había esfumado, ahora solo era un gato común con la simple diferencia de que era “inmortal” pero aun así podía morir, mi cuerpo no se degradaba y ahora solo tenía que comer para mantenerme en pie, tal y como lo hacían ellos.
El Niño
Han pasado ya casi 650 años desde que entre a este mundo, quedándome varado y vagando por él, he hecho todo lo posible para proteger a las reliquias de los humanos y lo he logrado afortunadamente bien, no ha sido fácil, pero sin embargo ya no poder quedarme en este lugar más, tengo que buscar a alguien que me proporcione energía para poder reestablecer mi poder y así lograr volver una vez más, he encontrado una forma de regresar, la encontré durante mis observaciones a los humanos que han entrado en aquellas artes místicas, he logrado entender la naturaleza del portal y todas sus posibles causas de su intermitente función, así que tendré que descuidar mi labor para poder tener una oportunidad para poder lograr regresar a mi mundo.
Busque por años a aquella persona especial que pudiera proveerme la energía necesaria para poder restaurar mi poder, debía de ser una persona muy especial cuya esencia misma desborde una energía incorrupta, incapaz de cambiar pese a los cambios bruscos negativos que sufriera, aun cuando la obscuridad lo consumiera este regresaría a la luz como si no hubiera sucedido nada, encontré muchos candidatos pero ninguno era lo suficientemente fuerte como para darme la energía suficiente como para poder restaurarlo en poco tiempo, su energía era tan baja que tendrían que pasar como 14 años para restaurar mi energía, así que me arriesgue a cruzar el otro lado del océano en busca de ese ser que me proveyera la energía que tanto necesitaba.
Llegando a mi destino lo único que encontré fue una gran cantidad de seres que cuya gran énfasis podría definirse como desprecio, sufrí durante años hambre, enfermedades y maltrato por parte de malas personas llevándome a huir de tanto lugares herido, sin nada que comer y ningún lugar en donde cubrirme de la lluvia, era demasiado difícil sobrevivir, aunque había gente amable las malas personas hacían imposible el establecer un buen contacto emocional, tanto era que no podía quedarme en los hogares de aquellos que me daban comida y cobijo, no podía permanecer mucho tiempo con nadie ya que necesitaba con gran desesperación a alguien que me diera de su energía.
Ya han pasado 8 años desde que busco a esa persona que me salvaría, y un año de que llegue a este otro lado del océano, solo ha pasado una año para estar en estas condiciones deplorables, ya no tengo energía, tampoco para poder cazar mi alimento, tengo sed pero no encuentro algún lugar donde pueda beber agua, me encuentro solo, debajo de un árbol que me cubre con su sombra, empieza a atardecer, creo que este es un adiós, no creo poder moverme más, me he rendido, ya no tengo la fuerza para continuar mi búsqueda, ya no tenía nada por que seguir viviendo, este lugar es horrible…
“¡Pero! ¿Qué es esto? ¿Un niño? Creo que este es mi fin… ¿Qué está haciendo? ¿Por qué me carga? ¡¡¡…Esto es imposible!!! Este niño… ¡¡¡lo tiene, tiene lo que había buscado por tanto tiempo, su cara esta triste pero aun así… estoy salvado, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias!!!No creí que alguien me salvara y que fuera a quien estaba buscando por tanto tiempo. ¡Te juro que jamás te abandonare! Veo que algo te mantiene tristes, pero te prometo que hare hasta lo imposible por que tú nunca, nunca volverás a estar triste otra vez”
Ese niño resulto ser alguien con un futuro tan grande que ni siquiera podría describirlo con palabras, hay quienes su destino les traza una gran cantidad de barreras, mientras más grande es tu destino, existen más probabilidades de que un sin número de obstáculos tanto pequeños como grandes traten de frenar el avance que tanto esfuerzo ha llevado.
¿Creen que mi vida es una tortura? ¿Qué es una tragedia? Recuerden bien esto, la vida es difícil para todos, todos tienen problemas, todos lloran, ríen, odian, aman y tantas otras cosas más, no creas que tú eres distinto, todos estamos sujetos a las mismas reglas del mundo, la sociedad que crees, no existe, todo lo que somos, lo rige la naturaleza, sin ella no somos nada, cuando dejen de depender de ella será el día en que ya no necesiten vivir en el mundo en que caminan, encontraran la verdadera independencia, así que “no trates de ir en contra de la corriente, nada con ella” adáptate a tu ambiente, sea cual sea, no importa, solo no te rindas, si es necesario dejarlo déjalo, recuerda que lo único más importante que pueda existir es, tú mismo, amate, quiérete, apréciate. La vida solo se trata de una cosa es eso es “sé feliz” no importa cómo o en que, se feliz, con lo que tienes, con tu familia, amigos, hermanos, aprovecha lo que tienes, que el tiempo nunca se detendrá y tú, tampoco.
Ya pasaron 6 años desde que vivo con este niño, mi energía es lo suficientemente fuerte como para crear un portal y regresar, sin embargo aquella promesa que hice, no la puedo romper aunque mi deber sea primero, no puedo ignorarlo, él ahora es una gran persona, independiente, fuerte, decidido, pero claro también tiene sus defectos y no quisiera involucrarlo en mi misión, así que tendría que buscar a alguien que pudiera suplantarme en el otro mundo… no podía dejar que mi mundo pudiera sufrir algo malo y más sabiendo que una criatura del tártaro lograra escapar, mi preocupación era demasiada como para quedarme aquí acompañándolo por mi promesa, tenía que buscar a alguien, este niño y sus dos amigos era la mejor opción posible que había en tantos lugares que conocía, sin importar cuanto buscara, a cuantas personas observara, todo me apuntaba a él y a sus amigos.
La decisión final no la tome yo, fue Manto quien me ordeno traerlos y ellos decidieron sin siquiera dudarlo, las circunstancias lo ameritaban y ellos deseaban un cambio que les diera nuevas experiencias que pusieran a prueba su amistad, cayendo hasta lo más profundo y superarlo juntos… como amigos… o eso es lo que creían.
Las Reliquias de la Vida desaparecieron y me fue imposible el volver a encontrarlas, aun desconozco el misterio de su desaparición y de su paradero, sin embargo eso tendrá que esperar… hay cosas más importantes por atender.
The End… mi fiel enemigo, sin ti yo no soy nada y tu sin mí, seguirás siendo lo mismo, porque tú no eres algo, sino todo lo que representas, eres lo que culmina, eres la fuerza que mueve el tiempo, que mueve la vida... Nunca lo abandones, te lo encargo... mi mejor y más grande amigo-enemigo.
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