La caída de Equestria: la conquista de Lindisbarne
Capítulo 1. SUNRISE SPLENDOR
Load Full StoryHace no mucho tiempo, en el poderoso y mágico imperio de Equestria, dos princesas alicornio gobernaban con amor y justicia. Su luz se extendía por toda Equestria bañando de paz y tranquilidad a sus ciudadanos, sin embargo un día todo cambio, desde tierras lejana ojos perversos ponían su vista sobre su tierra.
Desembarcaron en sus costas pretendiendo ser sus amigos, sus vecinos pero solo los apuñalaron por la espalda, colocaron collares alrededor de sus cuellos y con ayuda de algunos traidores planearon la caída de Equestria. ¿Cómo puedo saber esto? ella estuvo allí desde el principio. Vio todo acto deleznable y sucio, cada atrocidad. No tuvieron piedad cada hembra capturada y sometía y cada macho impotente sin poder hacer nada, obligados a ver y corrompidos, nadie estaba preparado, no tenían oportunidad EN AQUEL ENTONCES… Y ¿ella? fue de las primeras… su maestro le había arrebatado su nombre durante su captura… su nombre es.
__________________________________________________________________________________________________
Era un día normal en un típico pueblo costero Lindisbarne, los pescadores salían al mar, los agricultores araban la tierra o lo que sea que hicieran, los mineros extraían materiales para él pueblo, los artesanos creaban arte y los herreros forjaban herraduras de todos tipos y tamaños para los que las necesitara, de acuerdo no era solo un pueblo pesquero pero había iniciado así hace no mucho pero esa no es la historia de ahora esta es la trágica travesía de una joven y hermosa poni de Canterlot que tuvo la desdicha de estar en el lugar y en el momento inoportunos.
Sunrise Splendor se daba de topetazos contra la mesa del comedor con la esperanza de dejarla inconsciente ya que no se sentía a gusto en ese lugar. Frente a ella se encontraba su tía Shining Prism platicando sobre los rumores que ocurrían en los alrededores del pueblo pero a ella no le interesaba en lo más mínimo lo que pasara allí ¿Quién se preocupaba por algunos fantasmas imaginarios o criaturas imaginarias con rostros horribles y crueles y con cuernos más altos que cualquier semental escondiéndose en los bosques? o ¿que los que se atrevían a entrar allí no regresaban?, Sunrise nunca quiso volver a este lugar, pero ese era el lugar donde había nacido y crecido allí se encontraba su familia.
Shining Prism: cuando Iron Hoves y Blosson Cent empezaron a trabajar, para que te cuento!, eran un completo desastre andante, su primer día provocaron un incidente en la mina pero por suerte no paso a mayores- La tía de Sunrise continuaba contando mientras la unicornio de cuero amarillo y peli azul al igual que sus hermosos ojos se moría de aburrimiento, ella se cepillaba su hermosa melena pero desearía estar en alguna fiesta con su mentor Fancy Pants o su amiga Glimer Gem no en ese aburrido y olvidado pueblo costero con su loca familia que no tenían ni un sentido de la moda ni mucho menos de la forma de vida citadina de Canterlot. Había pasado casi un mes y le faltaba 3 días para regresar a su vida normal. Se preguntaba ¿porque estaba allí? pero recordó que la única condición que le habían impuesto sus padres para que la pudiera ir a vivir a Canterlot fue que una vez al año los visitara en la reunión familiar.
Sunrise: eh… disculpe tía -ella se puso de pie con su mejor sonrisa- , todo eso suena muy fascinante pero por desgracia tengo que... (Piensa Sunrise piensa)-se decía a ella misma- es que me gustaría visitar el pueblo, ver que ha tanto a cambiado desde la última vez que vine - estaba nerviosa a mas no poder, no es como si fuera Canterlot pero ahora debería haber cosas interesantes que ver para distraerse un rato.
Tía Shining: se rió y agitando la mano- no te preocupes cariño, ve y diviértete sé que habrá mucho que ver y yo estaré aquí cuando regreses- dijo con una sonrisa maternal y confiada.
Sunrise: de acuerdo, muchas gracias tía- sonreía mientras se dirigía a una de las habitaciones de huéspedes para arreglarse para su improvisada salida de campo-a pesar de que debía estar un mes en el pueblo no significaba que no podía traer un poco de Canterlot al él, a pesar de que todo menos el centro de la ciudad era caminos de piedra no dejaría que le impidiera conservar su estilo.
Sunrise: ya me voy nos vemos en la tarde- dijo casi gritando para anunciar su salida.
Tía Shining: de acuerdo cariño no llegues muy tarde de acuerdo-le aviso desde la puerta.
Sunrise: no me llames cariño ya no soy una potrilla tía- se dio la vuelta haciendo un puchero ya que detestaba que la llamaran así.
Tía Shining: he he, de acuerdo cari... perdón, “señorita” pero no llegues tarde- dijo mientras se metía a la casa para hacer los quehaceres del día y ayudar para el festín de para la reunión familiar.
Sunrise caminaba con un porte galante observando los cambios, cuando ella se había ido del pueblo los estos aun eran de tierra pero ahora era de piedra lo cual no estaba tan mal mientras tanto las tiendas habían mejorado, de pronto su mirada se topó con una pequeña boutique que le llamo la atención ya que había visto un sombrero diseñado por su modista a seguir Rarity, de la cual había comprado parte de su línea de primavera, ella siguió caminando y no tardó mucho en llegar al centro de la ciudad que se encontraba cerca de la costa no era más que un pequeño parque con un quiosco de madera para dar los discursos y justo al frente una gran fuente un poco descuidada, no era como la plaza de Canterlot con estatuas de mármol pero era agradable a la vista, también se encontraban un pequeño mercado repartido por toda la plaza con algunos ponis anunciando sus mercancías entre vegetales y frutas de todo tipo pero la gran mayoría productos del mar y uno que otro artesano o herrero ocasional, Sunrise paseo por el mercado viendo si algo le interesaba al igual que para comprar algunos víveres pero pasando unos minutos el alcalde llego junto a otros ponis al pequeño quiosco y un catalejo observando hacia el mar, la multitud curiosa se reunió por toda la plaza y entre los murmullos ella alcanzo a escuchar al alcalde “ya llegaron" ondeaban una bandera blanca de paz pero sin duda no parecían ser barcos Equestres.
La poni peli-azul alcanzo a contar poco más de veintisiete barcos la mayoría parecía transportar plantas y animales que jamás había visto lo que la hizo pensar que tal vez eran mercantes de tierras muy lejanas pero lo que llamaba la atención era que el algunos de los navíos parecían buques de guerra, tal vez para proteger las mercancías de los piratas, pero fuera lo que fuese seguramente eran valiosas.
Sunrise: parecen buques de guerra?- le dijo a alguien que se encontraba a su lado observando- (y yo que pensé que sería otro día aburrido) -pensó para sí misma. La multitud empezaba a especular lo peor pero de pronto el alcalde hablo.
Alcalde: ciudadanos de Lindisbarne no esperaba que fuera tan pronto pero debemos preparar los almacenes y las mercancías para el arribo de los visitantes, necesito que todos los ponis del pueblo, los mineros, los herreros, los artesanos, las cosechadoras de forraje y los granjeros los necesitare a todos esta noche realizaremos una fiesta de bienvenida para los tripulantes de los barcos son gente importante y necesitamos que se sientan a gusto para que su estadía sea agradable. Los ojos verdes de Sunrise se iluminaron de la emoción al oír la palabra fiesta y si lo que decía el alcalde era cierto abría gente muy importante de otras tierras y tal vez encontraría un poco de emoción esa noche -vaya esto se pondrá fascinante- por fin Celestia había respondido a sus suplicas y sus rayos brillaban sobre ella, tal vez esa fiesta seria memorable por toda Equestria y ella tendría la oportunidad perfecta para hacerse de publicidad de prestigio pero tampoco significaba que no podría disfrutarlo al máximo, rápidamente se encamino con sus compras a la casa de su familia al igual que la mayoría de los presente , los mercaderes recogían sus puestos y lentamente el centro de la ciudad se vaciaba de muchedumbre.
Alcalde: he he he he, sin duda será algo que jamás olvidaran- dijo a su consejo mientras todos reían con miradas frías y calculadoras, una gran figura misteriosa se asomaba de entre los arboles del bosque cercano, ambos parecían mirarse como si de un plan se tuvieran entre manos, nadie sospechaba nada de lo que esa noche ocurriría.
Sunrise llego a la casa agitada y jadeante dejando las compras en la mesa para rápidamente dirigirse a su habitación, por fin tendría oportunidad de lucir su más lujoso vestido, un hermoso vestido verde con estampado de y encajes florales al igual que un hermoso moño azul turquesa en forma de mariposa a la altura del pecho del cual salían dos cintos que rodeaban el vestido hasta la cadera haciendo un bonito moño, no pensaba que por fin lo usaría pero la oportunidad por fin había llegado, su momento de brillar estaba a la vuelta de la esquina. En lo que se fantaseando como sería la velada pero fue interrumpida por los llamados de su tía a la puerta.
Tía Shining: ¿todo está bien cariño? - le pregunto a través de la puerta
Sunrise: si tía, todo está de maravilla- decía mientras saltaba de la emoción frente al espejo luciéndose sobre la ropa el hermoso vestido que había llevado sin ningún motivo pero que se alegraba de haberlo hecho.
Tía Shining: de acuerdo, baja pronto la cena esta lista- le dijo por última vez para finalmente regresar a la cocina.
Las horas habían pasado y el ocaso llego, la rapidez con la que el pueblo se organizó y adorno la plaza y las calles fue asombrosa y el olor de los platillos saturaba el ambiente lo cual molestaba un poco a Sunrise pero no le daba tanta importancia de hecho empezaba a agradarle el aroma.
Sunrise: sorprendente, como hicieron todo esto tan rápido tuvieron que ser cientos ponis trabajando aquí- El sol empezaba a ocultarse bajo el horizonte del bosque, mientras en los muelles algunos barcos habían anclado mientras que otros permanecían a la distancia, Sunrise puso cascos a la obra tratando de mirar por encima de la multitud a los visitantes pero no los podía visualizar, los lugareños se asombraban por el hermoso vestido que llevaba desatando la envidia y celos de algunas ponis presentes, su melena y su cola estaban en rizos los cuales resaltaban su belleza. Esa noche iba a ser perfecta, la primera en todo lo que llevaba en el pueblo en la que disfrutaba de verdad su estadía obligatoria.
La noche avanzaba y entre la música y las conversaciones de los presentes Sunrise se desanimaba, no había podido encontrar a los visitantes y su familia ya había regresado a la posada de su tía, ella los quería muchísimo pero esta oportunidad era de las que no se daba tantas veces en la vida por lo que decidió quedarse para hace el intento de congraciarse con los visitantes importantes. De repente todo se calmó y un silencio invadió el sitio, el alcalde, sus consejeros y siete extraños seres de los cuales ella jamás había visto nada parecido se encontraban sobre el quiosco el cual crujía por el peso.
Los visitantes parecían ciervos pero más grandes y fornidos, sus atuendos eran raros y simples que constaba de pantalones de piel y ornamentas de metal pero el más grande llevaba una armadura completa y bastante extraña con inscripciones en un lenguaje desconocido, otros dos solo llevaban pantalones y brazaletes con inscripciones en el extraño lenguaje mientras que los cuatro restantes portaban el pantalón, los brazaletes y unas extrañas túnicas marrones con también tenían inscripciones.
Eran extraños pero no se desanimaba ala hermosa poni que se empezaba a sentir extraño un revoltijo de emociones entre asco y calor en el bajo vientre que la estremecía pero no le daba importancia pero no solo ella, el ambiente era extraño para todos los presentes machos y hembras, especialmente las yeguas el calor parecía invadirlas pero al igual que Sunrise no parecía darle importancia estaban más emocionada por la fiesta que por la extraña sensación.
Alcalde: todo el mundo me permiten su atención-hablo el alcalde por la lacrima altavoz, el apenas entraba en el andamio de madera y agitando los brazos para que pusieran atención a lo que estaba por decir-muy buenas noches a todos ustedes, sé que nuestros visitantes son algo peculiares incluso pueden dar un poco de miedo pero no se preocupen no vienen a hacernos daño de hecho han venido en busca de un nuevo hogar y para ser nuestros amigos y necesitan ayuda de nosotros pero será mejor que ellos se los expliquen , déjenme presentarles al rey Dainn, líder del pueblo caribú.
Sunrise: ¿rey?- dijo en voz baja que apenas se le podría entender a unos cuantos centímetros de su boca-(probablemente los otros también sean nobles o sus consejeros)-se decía a si misma de una manera que sonaría interesada, pero para ella no era extraño ya antes había tenido que ser compañera de un bisonte muy respetable y de un minotauro pero no se veían tan amenazantes como los caribú presentes.
El alcalde se hizo a un lado y dejo pase libre para la lacrima de altavoz pero el caribú empezó a hablar sin ella, su voz era imponente y poderosa.
Dainn: ciudadanos de Lindisbarne, hemos venido en son de paz pero no solo eso si no también para poder comerciar y reponer nuestros escasos recursos y para pedirles su ayuda si es que nos la pueden brindar, hemos venido en busca de un nuevo hogar, estuvimos un tiempo a la deriva y necesitamos descansar para recuperarnos, pero por ahora - Alzo su fornido brazo señalando los adornos y los platillos - Me gustaría que disfrutáramos de este su festival que con buena generosidad prepararon tan rápido esperemos que nos llevemos bien y disfrutemos mutuamente como deberíamos hacer todas las razas.
Las palabras del caribú carecían de sentimiento pero poco a poco una gran ovación se alzó en el lugar era ensordecedora tanto que Sunrise se sorprendió, poco a poco la multitud empezaba a bailar y Sunrise no era la excepción un semental la invito a bailar y ella muy cordialmente acepto, cuando terminaron uno de los caribú se acercó a ella y la invito a bailar, era nada más y nada menos que Dainn.
Mientras tanto los barcos de los caribús empezaban a descargar sus valiosas cajas con mercancías lo cual no permitía ver su contenido pero cualquiera que fuese debería ser muy valioso, pasaban los minutos y más caribús se unían a la fiesta invitando a las ponis pero algo curiosos que algunos pudieron observar fue que no había hembras caribú en el sitio había la posibilidad de que los machos y las hembras se parecieran físicamente pero era poco probable seguramente se encontraban en otra parte de la fiesta así que no le dieron más importancia.
La noche paso y las numerosas parejas se empezaban a marchar al igual que los que solo habían asistido por la comida y también los caribús junto al alcalde, Sunrise se pudo zafar del caribú y de los sementales que querían bailar una pieza pero ella quería descansar un rato en su cama pero no sin antes tomar una copa de sidra "especial" no era como el refinado vino de Canterlot pero a ella le bastaba y así fue como emprendió su regreso a casa, sus cascos le dolían por tanto bailar así que se quitó sus pequeños zapatos caminando solo en sus herraduras para aliviar el cansancio. Sunrise siguió avanzando y sin darse cuenta llego a una zona a las cercanías del bosque pero cuando se disponía a retomar al verdadero camino escucho algunas voces provenientes de una de las tantas casas del lugar.
Sunrise: que extraño- pensó ella, la zona no parecía habitada desde hacía ya un tiempo pero algunas luces salían de las rendijas de una de las ventanas de la casa más grande, ella pensaba solamente en regresar a casa pero la curiosidad pudo más y se acercó a la ventana, no podía entender muy bien hasta que agarro el hilo de la conversación.
¿?: Estas seguro que nadie te siguió?-decía una de las voces.
¿?: Si muy seguro, no hay de qué preocuparse-respondió la segunda voz que extrañamente se parecía a la del alcalde.
¿?: Muy bien, seguiremos manteniendo distancia hasta que todo empiece, hay que mantenerlas en estado de inervación hasta entonces pero sin los suministros no podremos hacer mucho, pero igual ya falta poco para que todo inicie.
Alcalde: recuerda lo que nos prometieron, no atraparan a ninguna de nuestras familias- definitivamente esa era la voz del alcalde pero de que estaba hablando no sonaba muy alentador.
¿?: No se preocupe sus servicios les serán recomenzados como acordamos, un buen puesto, pero deberás enseñarles cuál es su lugar a tus hembras, deben aprender que están por debajo de nosotros y para servir a los machos -enuncio con una voz fuerte y cavernosa que hacía eco en la penumbra del lugar, Sunrise no sabía que pensar sobre lo que oía no tenía mucho sentido para ella pero sabía que sería mejor para ella que se fuera de allí lo mas pronto posible pero era demasiado tarde de pronto se tropezó con unas tablas y pensando que nadie la había escuchado se dispuso a retirarse a todo galope pero de repente se sintió sujetada por la espalda quiso dar un grito pero su captor rápidamente puso su mano en su boca logrando así apagar cualquier intento de gritar.
¿?: Pequeña poni traviesa, es de muy mala educación escuchar las conversaciones ajenas sin autorización, ¿no te lo habían dicho?- espeto una voz áspera entre dientes- creo que tendré que darte un escarmiento, ¿comprendes?- Sunrise tenía más miedo que en toda su vida, intento zafarse del agarre del su captor pero no lo consiguió ella empezó a encender su cuerno para lanzar un señal de ayuda pero solo sintió el fuerte golpe en su cabeza como si algo hubiese explotado dentro de ella rápidamente se llevó sus manos a la cabeza en señal de dolor pero no le dio tiempo de reaccionar cuando sintió un segundo golpe en su estómago el cual la hizo hincarse del dolor – considera esto una advertencia mujer, rompería tu cuerno ahora mismo pero primero te llevare con migo y no hagas ni un ruido , entendiste- amenazo el caribú el cual estaba platicando con el alcalde y era uno de los que había estado en la fiesta , Sunrise no tuvo más que asentir mientras las lágrimas de miedo y dolor recorrían sus mejillas corriendo su barniz.
Sunrise solo podía pensar que debía ser una mala pesadilla y que tarde o temprano despertaría en su cama pero lamentablemente era real, ella solo sollozaba mientras su captor la llevaba a rastras a una de las tantas casonas, pensaba en intentar soltarse o gritar pero la imagen de ella siendo golpeada otra vez era suficiente para hacerla cambiar de opinión.
Sunrise: ¿por qué hacen esto?- susurro entre lágrimas y mordiéndose el labio, de repente se detuvieron y el caribú la alzo de los brazos como si de una muñeca de trapo se tratara solo para empezar a hablar.
Caribú: ¡Silencio yegua! , mi nombre es Vestri y de ahora seré tu amo –le grito a la muy asustada poni que solo se dedicó a asentir dejándola caer contra el suelo.
Llegaron a la casa que tenía todas las ventanas cerradas y en la puerta se encontraba dos caribús que no mostraban más que indiferencia hacia ella, uno de ellos abrió el portón para dejarlos pasar y Vestri la empujo hacia adentro cayendo de cara contra el suelo de madera, las puertas se cerraron atrás de ellos él se dispuso a desatar sus ataduras pero solo para llevarla del cabello hacia otro cuarto donde se encontraba una enorme mesa llena de papeles y cosas diversas y en la cual estaban más caribús incluyendo a Dainn, de inmediato Vestri se arrodillo jalando a la poni para que hiciera lo mismo.
Sunrise: o su majestad le ruego que perdone mi…- fue cortada por Vestri quien azoto su cara contra el suelo casi noqueándola al momento para seguidamente levantarla para abofetearla, el dolor era insoportable, jamás en su vida había sentido tanto dolor las lágrimas brotaron nuevamente entrecerrando los ojos mientras que un fino hilo de sangre brotaba de su nariz.
Vestri: perdóneme su majestad, atrape a esta hembra escuchando algo que no debía, aún no sabe que no debe hablar sin permiso- dijo mientras aventaba a Sunrise contra la pared haciendo que soltara un alarido de dolor.
Sunrise se arrastraba con dificultar intentando levantarse pero tenía tanto miedo que sus piernas no le respondían pero en eso Dainn hablo.
Dainn: ¿ya la reclamaste para ti Vestri? – Vestri solo negó con la cabeza- de acuerdo llévala a que le pongan un collar y asegúrate de que entienda que su lugar es abajo, considera esta tú primera captura en esta tierra ahora es tuya puedes retirarte.
El caribú agarro la melena de Sunrise y la empezó a arrastrar hacia otra habitación y mientras ella intentaba levantarse inútilmente se daba cuenta de que ella ya no volvería a ser libre de ellos, ese día empezado aburrido después se había emocionado por la noticia de los visitantes pero ahora se lamentaba que su curiosidad hubiera podido más que el sentido común, quizás ahora ella podría estar en su cama durmiendo si se hubiera ido con su familia cuando tuvo la oportunidad.
Vestri arrastro a Sunrise hasta un cuarto el cual albergaba algunas cajas y la encerró en el dejándola atada y sollozando sola en un rincón, solo se preguntaba porque le estaba ocurriendo eso a ella, algunos minutos pasaron y el sonido de los cascos del caribú anunciaba su regreso junto a sonidos de cadenas que hizo estremecerse pensando en que le haría, cerro sus ojos fuertemente mientras las lágrimas seguían brotando para intentar escapar de la realidad pero no funcionaba y aun con los ojos cerrados solo sintió el frio metal tocar el cuero de su cuello terminando con el chasquido de un candado , lentamente abrió los ojos y se topó con los del caribú , negros como el carbón con una mirada de auto satisfacción se dirigió a desatar sus amarres , ella pensaba que ya todo había terminado y que muy pronto estaría en casa pero se equivocaba , Vestri desenfundo un cuchillo la puso sobre sus cuatro extremidades y en un rápido movimiento empezó a rasgar el hermoso vestido que traía , ella estaba anonadada, veía desde su hombro caer trozo a trozo aquel vestido que tanto le había costado obtener ahora estaba hecho harapos, Sunrise empezó a sentir como el caribú se dirigía a su ropa íntima e intento detenerlo pero eso solo la hizo acreedora a que Vestri le diera fuerte golpe que la mando nuevamente al piso ella reacciono cubriéndose la cabeza por si el caribú la volvía a golpear pero solo sintió como la alzaba del brazo cual muñeca de trapo, pataleaba y lloraba suplicando piedad pero el trato no era diferente pero después de unos intentos por liberarse se rindió, Vestri siguió su labor y procedió a retirarle las pantaletas y el sostén a punta de cuchillo.
Sunrise yacía en el suelo, completamente desnuda, golpeada y llorando sin parar en silencio por miedo a que su tortura fuera aun peor, jamás había sabido de tal acto de brutalidad y mucho menos pensó que a ella le pasaría en carne propia, había pasado ya unas horas y ella se había acurrucado en un rincón tapándose con lo que alguna vez fue su vestido intentando dormir un poco esperando que todo fuera una pesadilla pero el caribú nuevamente volvió a tomarla ella cerro los ojos pensando que otra vez la golpearía pero no sintió nada de eso sin embargo pudo sentir como colocaba algo en su cuerno y de un momento a otro empezó a debilitarse , sus piernas se pusieron flácidas y hubiera caído si no fuera por el agarre del caribú.
Lentamente sus fuerzas físicas regresaban pero algo se sentía diferente , su cabeza le dolía y el artefacto que la había puesto en su cuerno empezaba a quemar , intento quitárselo pero no pudo así que intento retirarlo con magia pero no podía ni encender su brillante cuerno sea lo que fuese aquello en su cuerno parecía impedirle usar su magia.
Sunrise: ¿porque me hacen esto?- pregunto entre sollozos la muy asustada poni a su captor que solo se quedó mirándola para acto seguido darle un fuerte golpe en el vientre el cual la puso de rodillas.
Vestri: ¡silencio poni! , las hembras no hablan al menos que un macho así lo desee, vendrás con migo no te levantes o atente a las consecuencias- le grito el caribú mientras le colocaba una cadena al collar.
Ella no lo podía soportar quería que terminara ya mientras se arrastraba con dirección al cuarto donde se encontraban los caribús y su rey.
Dainn: De pie poni- le ordeno el rey de los bárbaros caribús pero su voz era distinta, era fría y sonora algo rasposa no parecía aquel educado representante durante la celebración pero eso ya no importaba ella obedeció sin titubear aunque tuvo problemas para ponerse de pie ya que los golpes que le había dado Vestri le dolían, su cara estaba un poco inflamada y ya no parecía ella, sentía vergüenza de sí misma, jamás había estado desnuda frente a una multitud pero algo raro empezaba a ocurrirle , la misma sensación que cuando los caribús se presentaron regreso pero más intensa, aquel calor en el bajo vientre lo cual la empezaba a excitar contrario a lo que debería de sentir en ese momento pero su miedo aun podía más que la sensación.
Sunrise se cubría como podía su intimidad pero eso pareció enfadar a Dainn quien le ordeno que dejara ver su cuerpo entero, ella lentamente retiro sus brazos de su cuerpo para dejar al descubierto su entero ser, parada enfrente de extraños su cutiemark era visible para todos, un sol naciente haciendo honor a su nombre, al igual que su intimidad.
Vestri: si no obedeces yegua tu castigo será mayor, entendido- le dijo su captor mientras la tomaba de la barbilla lo cual la hizo estremecerse, ella asintió, sus pezones se endurecieron por el frió o tal vez por la vergüenza.
Sunrise: por favor, dejen me ir, les juro que no le contare a nadie lo que están haciendo- suplico la poni entre sollozos de dolor, miedo, tristeza y vergüenza un cóctel completo de emociones negativas que casi se podían palpar en el aire, la réplica de la poni solo había logrado una cosa y fue que el rostro de Dainn cambiara de repente de uno sereno a uno totalmente opuesto.
Vestri:… perdónala su majestad parece que ella aun no comprende bien su situación, con su permiso me are cargo del corrector apropiado- dijo mientras sin avisar jalo la correa de Sunrise haciéndola que se pusiera de rodillas para enseguida llevarla a gatas a otra de las habitaciones del lugar dejando a los caribús seguir discutiendo asuntos que ella no alcanzaba a oír pero si era lo que había escuchado rato atrás seguro no sería bueno, lentamente un extraño pensamiento se formaba en su cabeza ¿y si todo eso se lo merecía? Tal vez era el karma por todo lo que había hecho desde que se había ido a Canterlot o tal vez por espiar sin permiso? Cualquiera que fuera el caso debía obedecer si no quería que le fuera peor y tal vez la dejaría ir después del siguiente castigo.
Vestri: escucha con atención poni, desde ahora soy tu maestro y me obedecerás si lo haces serás recompensada de lo contrario un par de bofetadas serán el menor de tus problemas- le dijo mientras caminaban un largo pasillo solitario- de acuerdo, solo por eso puedes caminar erguida- ella se levantó un poco lento los golpes aun le dolían.
Sunrise: gra…gracias maestro- dijo en voz baja lo que le valió una pequeña sonrisa de parte del caribú. No tardaron mucho en llegar al cuarto que el buscaba y entraron, había más cajas de las cuales el caribú abrió una revelando su atroz contenido, collares tras collares similares al que le había puesto pero parecía que no buscaba eso continuo abriendo las cajas, había cosas raras que jamás había visto hasta que dio con su objetivo que la dejo perpleja… eran similar a juguetes para adultos pero más rústicos, ella jamás había visto de esas cosas pero sabía de su existencia por sus amigas, el caribú busco entre todos y saco una cosa negra que parecía una pera negra de goma, se hacía una pequeña idea de para que servía lo que la hizo abrir los ojos del impacto.
Vestri: bien, ponte a cuatro patas y alza la cola- ella sabía que si no obedecía un dolor en su trasero seria lo menor de sus preocupaciones así que lo hizo, la vergüenza era ahora su única sensación tan fuere que olvido por completo sus moretones y golpes, ese día debía ser el mejor de su mes de aburrimiento, quería encontrar a un semental bueno y vivir una pequeña aventura apasionada pero en cambio ahora no era el caso todo había salido mal e iba a ser estrenada por el trasero. Vestri se agacho a su altura e inspecciono ala poni, observo la parte trasera y lo noto de inmediato.
Vestri: ¿cómo te llamas? – pregunto cordialmente lo que saco de su trance vergonzoso a la poni
Sunrise: su…Sunrise… maestro-contesto con miedo.
Vestri: pues ya no más, desde ahora te llamaras Sunny sus antiguos nombres ya no serán usados sus maestros les asignaran uno nuevo como sus mascotas, bueno y ya que estas aprendiendo lo are menos doloroso de acuerdo- se levantó y fue a las cajas de donde saco una botella llena de un espeso liquido blanquecino de dudosa procedencia el cual vertió sobre el ano de la poni el cual reacciono de inmediato haciendo que soltara un pequeño gemido, el calor que no se había ido pero del cual se había olvidado regreso pero más intenso se sentía como cuando entraba en celo , normalmente no era tan fuerte y sin embargo en esa temporada evitaba estrictamente a todos los machos.
Vestri: se siente bien verdad, ahora si prepárate Sunny-empezó a frotar el líquido con sus manos sobre todo su trasero e introduciéndole con su dedo grueso por ambas cavidades, la pequeña poni gemía de placer aunque sabía cómo había llegado hasta ese punto sus pensamientos se perdían en la lujuria era extraño jamás había llegado a tanto placer ni con un macho el miedo lentamente desaparecía remplazado con una sola cosa en su mente, obedecer si no quería sentir dolor, ella pensaba que eso sería todo pero de repente sitio la lengua de su maestro lengüetear su vagina lo que hizo que soltara un gemido seguido de otro y de otro.
Los chillidos de la poni era callados por el caribú que había metido sus sucios dedos en la boca de la poni que los lamia como si de helado se tratara pero cuando menos se lo esperaba sintió un agudo dolor en su trasero que la regreso de golpe de su éxtasis haciendo que solara un chillido como de ratón, el caribú había introducido aquel objeto de goma de un golpe y lo sacudió por el extremo que sobresalía impidiendo que entrara entero lo cual hizo que el dolor nuevamente se convirtiera en placer y en un fuerte orgasmo como nunca había sentido en su vida.
Vestri: vez que si obedeces no es tan malo- le dijo mientras ella yacía en el suelo, sus brazos y piernas no habían aguantado el golpe de placer que se quedó abierta tirada en un charco del líquido que había usado y sus propios jugos corporales.
Su mente era un lió no sabía dónde estaba ni quien era como estar en un limbo oscuro, estaba sola en la oscuridad, sonidos e imágenes venían a su mente cuando de repente vio algo familiar, eran recuerdos de su día anterior, aburrido como de costumbre pero desde esa nueva perspectiva lo comprendía, su familia la amaba y ella no había hecho más que despreciarlos y desprecia sus humildes raíces. El torrente de recuerdos seguía hasta que llego al momento en que se equivocó.
“Si no hubiera sido tan interesada nada de esto hubiera pasado…. Pero… de cierta forma me gusto… cuando sea libre tal vez pueda cambiar”…
No paso mucho cuando logro recuperar la compostura el caribú aún se estaba limpiando y ella aún seguía empapada en jugos diversos y con un bulto en el trasero que le empezó a doler como si se lo hubiera roto
Vestri: ya verás que si obedece se te tratara bien de lo contrario deberás atenerte a las consecuencias, entendido Sunny- le repitió nuevamente mientras se regresaba hacia ella y con sus enormes manos la tomo de las piernas para acomodarla nuevamente con el trasero al aire, comenzó a lamer nuevamente su ano mientras con sus gruesos dedos hurgaba en su vagina la sensación de placer volvía pero menos intensa que antes pero suficientemente fuerte para hacerla gemir y estremecerse ante el rose de la lengua del caribú contra su zona más íntima, Sunrise de un momento a otro recobro un poco de compostura e intento cerrar las piernas pero no tenía la fuerza suficiente, Sunrise empezó a desesperarse el placer disminuía como si estuviera saliendo de un trance pero lo único que podía hacer era cerrar sus ojos e imaginar que estaba con alguno de sus viejos amantes, Vestri continuaba con buen ritmo hasta que de un momento a otro Sunrise se corrió haciéndola perder fuerzas.
Su cuerpo la había traicionado y su mente le jugaba bromas pesadas como ella habría disfrutado de lo que prácticamente fuera una violación.
Poco después despertó ya casi amanecía había pasado horas desde que había sido capturada y había recuperado parcialmente sus fuerzas aunque su cuerpo aun le dolía. Se encontraba sola nuevamente en una de las tanas habitaciones que usaban como bodegas y se acurruco en una esquina.
Estaba empapada de su zona privada la asquerosa lengua de un caribú la había hecho hacer y sentir cosas que jamás habría hecho estando consiente fue como si la controlaran como a muñeca de trapo su cuerpo su mente algo estaba pasado que no era normal y todo había iniciado desde que el rey caribú había hablado en la fiesta y ahora que lo recordaba mejor había notado cosas raras esa noche algunas yeguas se habían desmayado dúrate la fiesta y algunos sementales se había tratado de sobre pasar con sus parejas y recodaba sus rostros…fríos y sus miradas perdidas como si miraran al vacío.
Algo pasaba pero no comprendía lo que en ese momento se estaba fraguando en ese momento en el pueblo, ella seguía en sus pensamientos cuando de pronto se abrió la puerta, era Vestri.
Vestri: ya despertaste Sunny que bien vamos a pasear quieres – dijo mientras le colocaba la correa al collar – bien iremos al pueblo a tratar unos asuntos compórtate vale- Sunrise se quedó en shock, el pueblo! Que van a decir segura que se burlarían de ella por haberse casi revolcado con un visitante, su familia qué pensaría de ella.
Vestri: bien levántate te doy permiso-le ordeno y como pudo se levantó, tenía un intenso dolor en su retaguardia por el juguete y aun le dolía la cara, las costillas y el vientre por la paliza que había recibido durante la noche.
Vestri: lo de esta noche solo fue tu primera lección Sunny, seguiremos aumentando el tamaño de la pera anal para que puedas resistir el uso público y si te portas bien podría cambiarte el collar-decía el caribú con toda naturalidad, lecciones? Aumentar el tamaño de esa cosa para uso público, nuevo collar? Sunrise se preguntaba esas y más inquietudes pero ahora estaba claro jamás seria libre si no obedecía tal vez algún día la dejaría libre para ir a casa.
Sunrise: pe… pero… maestro- replicaba mientras caminaba atrás del captor casi había salido de la zona de casas viejas y caminaban por el camino principal
Vestri se detuvo y giro hacia Sunrise con una mirada de enojo y de la nada le acomodo una bofetada aunque no tan fuerte como las de anoche, ella cayó al suelo y su hermoso cuero amarillo se macho de tierra, ella se intentaba sobar el pómulo pero ahora le dolía más que en la noche.
Vestri: que te he dicho Sunny, no puedes hablar si no se te da permiso, ahora vamos, te revoco el permiso de caminar erguida- le grito mientras la sometía contra el suelo, su cara ahora estaba llena de tierra y adolorida esto solo empezaba Sunrise no se imaginaba como seria de ahora en adelante, las lágrimas brotaban otra vez pero ahora se sentían como agujas en sus mejillas lo cual le hizo dar un sollozo de dolor.
Vestri:… que sea la última vez Sunny, puedes levantarte- le decía con una actitud calmada mientras ella se levantaba con dificultad.
A esto había culminado todo, a ser la esclava de un mastodonte que la golpearía si no seguía sus ridículas y crueles reglas.
Siguieron caminando hasta que llegaron al quiosco que solo apenas ayer había sido lugar de fiesta y diversión ahora solo estaba vacío y basuriento pero algo era raro, había ruido a lo lejos como si alguien gritara por ayuda, durante todo el camino había estado sumergida en sus pensamientos pero ahora estaba claro algo sucedía cada vez más gritos se escuchaban cada vez más cerca mientras gritos de odio se alzaban por doquier.
