Capitulo 1
“Es absolutamente maravilloso que hallas regresado a casa mi fiel estudiante” dijo Celestia a Twilight, mientras ambas caminaban por un largo corredor con algunas habitaciones en dirección al ala este del castillo “te he extrañado terriblemente, lo sabes.”
Twilight contuvo un grito de alegría, ¿la princesa la había extrañado? Oh, las cosas que quería escuchar como respuesta, pero lo único que podía hacer, era ruborizarse de un rojo carmesí y decir con la voz un poco embarazosa “también la he extrañado princesa”
“es una pena que no te puedas quedar en tu antigua torre” continuo Celestia mientras pasaban por un pasillo con una serie de hermosos vitrales con antiquísimos tapices que mostraban la historia de Equestria “me temo que las renovaciones son realmente inoportunas”
“Esta bien princesa” dijo Twilight, mientras miraba cada uno de los tapices por los que pasaban. Uno al lado de ellas, era uno sobre la llegada de Celestia y Luna a Equestria, aparecen en el negro y oscuro cielo de un frondoso bosque, como dos estrellas brillantes que cortaban la oscuridad: La estrella de Celestia brillaba de un color anaranjado, y la de Luna de un color azul-plata. Twilight suspiro, había pasado tanto tiempo desde que había caminado por ese corredor. Ella recordó cuando era una pequeña potranquita y su cuerno apenas alcanzaba a tocar las borlas de los tapices – ella tenía que saltar para poder verlos. Ahora estaba al mismo nivel que el pecho. “Todo cambia, no? Cuando yo vivía en la torre, nunca, nunca se me ocurrió dejarla, y ahora que me dicen que está siendo demolida, bueno al menos se que será reconstruida, pero yo… me siento un poco…” ella frunció el seño sin saber a que se refería.
“¿melancólica?” la brillante risa de Celestia corta la triste atmósfera, como el sol atreves de la lluvia al caer, ella detuvo a Twilight y la miro, sus propios ojos de un tono rosa-dorado se arrugaron en marcha de una sonrisa. “Oh si no fuera tan sombrío pequeña potranca, quien se quejaba del frio de las losas, la primera ves que te viniste a quedar conmigo”, su sonrisa se profundizo en aquel recuerdo afectuoso. “Sabes a quien me recordabas entonces?”.
“¿A quien?” Twilight pocas veces había visto a Celestia tan informal, su maestra siempre había mostrado su amor, bondad y respeto, pero con ellos separados por largo tiempo y su regreso de repente para la celebración del gran aniversario, Twilight encontró dentro de ella, cosas que probablemente siempre habían estado allí, pero cuál sería la sorpresa que vendría para ella ahora.
Celestia no respondió pero apunto con su cuerno a un tapis, que tenia la figura de una esbelta y azul-grisácea yegua con una crin plateada, ella estaba rondando en el globo, alrededor de Equestria en el lado contrario a una yegua blanca con una crin dorada flotando tras de ella, era la misma princesa Celestia.
“¿A quien?, ¿la princesa luna?” Twilight quedo boquiabierta. “¿enserio?”
¿sorprendida? Pregunto Celestia mientras seguían caminando. “Antes de todo lo… desagradable a menudo venia a visitar canterlot y se quedaba en la torre que te di cuando creciste lo suficiente para tener tu propio lugar de estudio, lejos del mal humor de tu profesora”
“Oh, tu nunca eres malhumorada princesa” protesto Twilight, pero Celestia sacudió su cabeza.
“Oh no, tu y yo sabemos cómo puedo llegar a ser a veces Twilight Sparkle.” incluso su nombre completo, siendo mencionado por cualquier pony, sonaría frio en informal, en ese momento, Twilight siento en sus orejas, como una ráfaga del sol de verano. Fue la manera como Celestia lo dijo, como si estuviese diciendo las palabras “amor” o “gozo”, que hizo que le interior de la unicornio purpura se llenara de alegría. Toda la melancolía causada por el asunto de la torre había desaparecido ahora, Celestia tenía el poder más ilustre entre todos siendo capaz de animar a cualquier pony sin hacer obvio lo que estaba haciendo.
Ya habían llegado al ala este, y Celestia la dejo pasar una puerta después de la #150 ; Y Twilight miró en el interior de la habitación y, vio lo mismo en cada una de ellas ponis pegasos trabajando duro, rondando en el techo y poniendo todo tipo de muebles que por alguna razón desconocida habían sido atascados allí! Sillas, sillones, mesas, perchas para sombreros, espejos, incluso estanterías llenas de libros, todas colgando boca-abajo pegadas al techo por alguna misteriosa razón
Celestia estaba sacudiendo su cabeza “Pero, hay una diferencia significativa entre tu y mi hermana Twilight Sparkle” dijo a modo de explicación “Luna puede ser una bromista muy mala cuando le da el capricho” ambas se detuvieron en la puerta de al lado y se asomaron allí.
Los pegasos en la habitación estaban tirando de una mecedora que se tambaleaba hacia atrás y hacia adelante en el techo, ignorando completamente la gravedad. Tan pronto como vieron a Celestia y Twilight, su jefe, un voluptuoso y marrón Pegaso, con una suave barba como de esas de “tres días” dejo de ayudar a sus hombres y voló hacia ellas. “Su alteza, Lady Sparkle” dijo haciendo una profunda reverencia
Twilight contuvo una risita avergonzada, desde que había llegado, todos los ponies la habían llamado “Lady Sparkle” o “Lady Twilight Sparkle” ella, una “Lady”? le pareció tan absurdo a ella que tal reverencia viniera de un Pegaso, tan varonil.
“¿Cómo va todo, boxxy?” preguntó Celestia “¿han tenido suerte?” “Me temo que no su alteza”, dijo el, mientras se levantaba rascándose su barba con una pesuña.”Sea cual sea el pegamento que uso la princesa, no es como el pegamento común que he visto en mi vida, estoy casi seguro de que debe haber magia involucrada de algún modo…”
“Quizás necesiten tu ayuda mi fiel estudiante” dijo Celestia a Twilight. “¿yo?” Twilight dio un paso atrás por instinto, “Pero princesa, su magia es mucho más poderosa que la mía” Celestia se rio entre dientes, y acerco su hocico a las orejas de Twilight para que boxxy y los otros pegasos no pudieran escucharla. “Es solo una pequeña prueba. No te he dicho alguna vez que no soy tan buena revirtiendo magia?
“pero, como podría yo-?” Twilight miro al musculoso pegaso que aun trataba de poner abajo el mueble.
“Eso fue lo que tanto me impresiono de ti en primer lugar, mi fiel estudiante” susurro Celestia. “Tu talento especial con la magia, abarca todas las formas de la misma, incluso, los poderes de mi pequeña hermana, la princesa de la noche. Así que, por que no lo intentas?”
Twilight reconoció ese tono. Ella estaba siendo probada, y ningún pony podía rechazar una prueba hecha por la princesa del sol. Trago saliva, y dio un paso adelante en la habitación.
En un gesto de respeto hacia Celestia, Boxxy y los otros pegasos, salieron de la habitación para mirar, dejando a Twilight sola, en el centro de esta, mirando hacia el techo. EN el nombre ce Celestia, ¿cómo había conseguido la princesa Luna, colocar todo eso allá arriba?, con magia por supuesto, pero… ¿qué clase de magia? Se pregunto ella.
El cuerno de Twilight comenzó a brillar y pronto se vio envuelto en un aura de color purpura, y con un empujón de ella, mando unos curiosos aros brillantes hacia adelante, que pronto se expandieron a todos los muebles, retorciéndose en el chispeante brillo de la misma.
Twilight probó, la forma y el sabor de la magia – cada vez que un unicornio se encontraba con la magia de otro pony, esta siempre será única y distinta. Por ejemplo, la magia de Trixie había sido acompañada por el olor de dulces lilas, acompañadas por el olor del centro. Era algo difícil de explicar con precisión, e incluso solo unos unicornios podían comprender plenamente la sensación, como si se estuvieran sintiendo a si mismos. Era como si todos los sentidos estuviesen siendo combinados en un súper-sentido que tenia todos los elementos de tacto, olor, sonido, y algunas otras extrañas sensaciones, como el color emocional, la temperatura o incluso el picor. Cuando Twilight se enfrento a NIghtmare Moon, la magia oscura de la yegua, se sentía como de un picor agrio, una quemadura de hielo, como una estrella ardiendo a lo lejos en el cielo invernal, había sido singularmente desagradable.
Pero Twilight no sentía nada de eso en la magia de la princesa Luna, había una tristeza y una frialdad en el lugar, un tono extraño como el toque de una campana en las profundidades del espacio, no tan profundo y sonoro, sino mas bien brillante y eufórico. Y debajo de todo esto, era todo alegría – no la jovialidad materna y brillante de Celestia y su magia, pero la risita juguetona y descarada de un potro que encontraba las galletas de un jarrón de galletas, sabiendo que estas valdrían la pena para soportar a medias el regaño de su madre.
Pero a medida que Twilight profundizaba en la estructura del hechizo, ella sintió que iba a comenzar a sonreír, y luego rió, y finalmente soltó una carcajada incontrolable como si por todo su cuerpo le estuviesen haciendo cosquillas con plumas y pronto estaba rodando por el suelo con una gran risa e indecorosas carcajadas, hasta que se vio rodeada de una corona de oro y la sensación de cosquilleo insoportable seso casi de inmediato.
EL brillo mágico dorado del cuerno de Celestia, la ayudo a ponerse de pie. Los ojos de Twilight se tiñeron con las lagrimas de la risa, y ella estaba sonrojada. Esas plumas habían estado en todas partes! Por las suelas de sus pesuñas, detrás de sus piernas, incluso, dentro e sus orejas. Ella se ruborizo.
“Debo disculparme Twilight Sparkle” suspiro Celestia, “Debí darme cuenta de que Luna dejaría una trampa en su magia, por si algún pony trataba de desembrollarla , ¿estas bien?”
Twilight asintió, pero no dejaba de sonrojarse
“Mi castigo por esta pequeña travesura de ella, no parece tan duro de pronto” dijo Celestia con severidad
“¿Qué hiciste?” preguntó Twilight
Los ojos de Celestia se iluminaron “Yo la exilie, por supuesto!”
“¡NO!” Twilight se exalto.
“… ha su habitación!” Celestia se rio “Oh, Twilight Sparkle! No me digas que has estado escuchando esos rumores de que yo envío ponies a la luna por cosas como estas?” ella suspiro con exageración. “Yo quiero mucho a todos mis súbditos, pero a veces ellos realmente “son” un montón de pequeños y tontos ponies”
Ella hizo un gesto con su cuerno, a través de una de las grandes ventanas abiertas que daba vista la patio oriental desde una esbelta torra que sobresalía, como la rama rebelde de un árbol, que se había negado a crecer en armonía con las demás, y lo había hecho a su propia y excéntrica manera
Una luz brillaba en la única ventana en la parte superior de la torre, pero sus habitantes no podían verse con claridad.
Bueno, eso lo explica. Twilight se había estado preguntando la joven princesa no había estado junto a Celestia, para saludarla cuando ella lego a Canterlot, pero ella había asumido que era de otra manera, o que estaba en su hogar en la Luna, en ese castillo magnifico decorado con ónice y filigranas delgadas en minaretes, los cuales la habían maravillado cuando los observaba atreves de su telescopio y se preguntaba que estaba haciendo la misteriosa princesa de la Luna.
Celestia y Twilight caminaron juntas en silencio durante un largo rato, a lo largo de un corredor con una suave curvatura que rodeaba un patio circular, pasando un sin número de habitaciones para huéspedes cerradas, con el sello de el disco solar de Celestia en las puestas, excepto la entrada a su paso.
La princesa suspiro ante la implícita pregunta de Twilight “Luna estaba muy, muy ocupada anoche. Se las arreglo para hacer lo mismo en todas las habitaciones sin que me diera cuenta, los guardias no tenían ni idea de lo que estaba pasando…” su cara se volvió repentinamente áspera “Asi que los envié a todos a la luna”
Twilight se detuvo en seco, y miro horrorizada a la princesa ”pe…pero princesa, pensé que habías dicho…”
“Te cache!” Celestia le guiño un ojo, pero cuando Twilight no se rio, y solo la miro fijamente por la confusión, ella giro la cabeza hacia un lado y dijo “Se supone que debo practicar mis chistes. Bueno, Luna siempre dice que yo podría ser *una vieja estaca en el lodo*”
Twilight bajo la mirada avergonzada, “Lo lamento mucho Princesa Celestia, yo…” pero ella quedo repentinamente en silencio cuando vio que su maestra se le acercaba, levantando su barbilla con su largo y elegante hocico. Twilight pudo oler el aroma de la ropa recién lavada colgada en el tendedero, balanceándose en una suave brisa de verano cuando el sol calienta – era el olor de Celestia, cada vez que lograba percibir le olor de sus rodillas, cerraba los ojos y se llenaba de felicidad.
Pero pronto el olor se desvaneció cuando Celestia levanto su rostro, pero mientras lo hacía, sus labios rosaban el cuello de Twilight, hasta que la pequeña unicornio encontró imposible evitar, llevar su casco hasta el punto donde sus labios la habían tocado.
“La palabra “perdón” no necesita pasar entre nosotras Twilight Sparkle” dijo Celestia. Y entonces se colocó a un lado, y con el mas curioso brillo de su cuerno, ella abrió una pequeña puerta a la izquierda del corredor “Y aquí tenemos tu habitación. Me temo que era el único que quedaba intacto después de la pequeña broma de Luna, es pequeño, pero tiene una adorable vista hacia el patio”
Había una cama con dosel en el centro de la habitación, cubierta por unas pesadas y gruesas cortinas de color purpura oscuro, con flashes de borlas y flecos de oro por aquí y por allá. Había un enorme armario, ornamentado al mejor estilo de Canterlot, con un elegante enganche de apertura de plomo, y un espejo de cristal de una gran longitud que se hallaba empotrado en la pared, rodeado de paneles de guapo y cortinas.
Pero, fue un interesante mueble a un costado de la pared, que casi hizo a Twilight saltar del a emoción. Un librero completamente lleno que ocupaba prácticamente, todo el espacio de la pared
Twilight regreso con Celestia, con gran alegría en su rostro, mientras Celestia la miraba, la alicornio tuvo que agacharse para entrar a la habitación, por lo cual, su cabeza quedo tna cerca de Twilight, que podía sentir su respiración en el rostro
“Solo has estado fuera por poco menos de un año Twilight Sparkle” dijo la princesa con alegría. “De verdad creíste que iba a olvidara mi amada estudiante estrella?”
Twilight agacho su cabeza y se sonrojo. Eran los libros su gran amor?
“¿Por qué no echamos un vistazo?” sugirió Celestia, corrió las cortinas y abrió la ventana con un poco de su magia telequinetica
La vista fue comandada, tal y como dijo Celestia. Desde el gran ventanal, Twilight podía ver casi en su totalidad, toda el ala este que habían cruzado, un trazo de brillantes triángulos anaranjados donde las antorchas brillaban a través de la ventana en arco. Pero también miró la ventana iluminada en la solitaria y pequeña torre que sobresalía a través del patio. Estaba tan cerca que ella se imaginaba que podía saltar a través de ella, si ella realmente lo intentaba. Bueno, tal ves ella no podría, pero seguramente AppleJack o Rainbow Dash no tendrían problema en hacerlo.
Con otro flash de magia dorada, Celestia cerro la ventana y corrió las cortinas de terciopelo rojo. “Tu habitación, desafortunadamente, esta justo en frente del lugar de exilio de Luna, espero que no te mantenga despierta con su música!”
“¿A la princesa Luna le gusta la música?”Twilight estaba sorprendida. “¿Qué tipo de música?”
El rostro de Celestia, trato de no mostrar disgusto, pero el suave aplanamiento de su sonrisa la debilito. “Cualquier cosa, con tal de que sea fuerte
Twilight reprimió una risa con dificultad. El pensamiento de que Luna se comportase como una potra malcriada que pone su música a todo volumen para hacer enojar a su madre no era tan graciosa, era francamente adorable! Como lo fue, ella estaba aun sonriendo cuando Celestia se acerco a ella y la abrazo al estilo Pony, cuello sobre cuello, y le susurro “Es TAN bueno tenerte de nuevo en casa, mi amada estudiante. Este viejo y frio castillo se siente mas cálido contigo aquí. Duerme tranquila!” Y salió, cerrando la puerta tras de ella, dejando a Twilight sola en su habitación.
Twilight se sentó en el borde de la cama por unos minutos, recordando el toque de la princesa contra su pelo, con los ojos cerrados, y al mismo tiempo disfrutando la sensación de la colcha, al ras de su trasero y sus patas traseras. La cama chirrió cuando se levanto para mirar los libros de la estantería, y ella se rio por el ruido tonto. Mientras leía los títulos de los libros bien organizados en el estante, ella se dio cuenta que Celestia debió haberlo llenado con todos sus libros favoritos de cuando era una potrilla. Ella suspiro y sintió que sus ojos se humedecían, eran tan bueno estar en casa.
Pronto, ella estaba acostada en la cama, acurrucada con un libro titulado “Las crónicas de Coltenshire (condado del potro)”, y ella acababa de empezar a involucrarse en una particular y detallada discusión acerca del tercer tratado Pony-Grifo, cuando de repente escucho un ruido que venía del otro lado del patio.
Fue la música que venía de la habitación de Luna.
Ella reconoció la canción de inmediato. Era DJ PWN3's X-Questria Gurls. Ella la disfrutaba, pero usualmente a unos decibeles más civilizados!
Twilight saco los cascos del a colcha con un satisfactorio chillido, y los metió en su cuerpo, concentrándose en los 10 puntos clave que había marcado el rey de los grifos acerca de la determinación de las fronteras de su nación y el principado pony, segura de que la embestida rítmica disminuyera poco. Ella conto los versos y las repeticiones de “Cascos en el aire!” hasta que la canción concluyo. Pero siguió hablando, hasta el punto de que estaba se había familiarizado con.
Si, seria que Luna solo había extendido la mezcla
Por unos pocos minutos ella trato de ignorar la música, pero pronto las letras de la canción se mezclan con las palabras de sus libros, y el tratado entre los grifos y los ponies se volvió una confusión surrealista- no es de extrañar que la tercera guerra Pony-Grifos había estallado como consecuencia de ese tratado, ella se rio de si misma, cuando la música no daba señales de detenerse o bajar el volumen, ella levito una almohada del extremo de la cama y la puso enzima de sus orejas, pero tela y plumas de ganso demostraron no ser una barrera para el ruido que venia del otro lado de la pequeña torre de Luna y ella suspiro con frustración.
Twilight comenzó a levantarse, pero se detuvo. Solo… solo ella sabia que se suponía que debía hacer en estas circunstancias? Esto no era como Pinky Pie poniendo su música demasiado fuerte mientras jugaba ponle la cola al pony con un singularmente desinteresado gummy tarde en la noche. Ella era una princesa que había sido convertida en Nightmare Moon, y había amenazado a toda Equestria con cubrirla con la oscuridad eterna ¿Qué iba a hacer?
Pedirlo cortésmente, decidió a fin de cuentas Twilight. La cortesía en a todo momento y lugar, su madre solía decírselo.
Con una suave vos y una gran sonrisa trató con irritantes comerciantes y princesas por igual.
Ella se acerco a las cortinas con cierto temor, pero al igual que quitarse la bandita de una herida, lo hizo rápidamente, corrió las cortinas con su magia, abrió la ventana y se asomo.
EL patio estaba mas oscuro ahora, con las únicas luces parpadeantes de forma intermitente que provenían de los puestos de guardia – pero la ventana en la torre a través de la brecha era todavía un luminoso rectángulo, y Twilight de dio cuenta que podía ver directamente la habitación de mas alla.
Habia una gran cama con dosel en esa habitación, así su marco y sus dos postes eran visibles y parecían haber sido tallados desde la propia cama. Pero mientras Twilight se había acostado en lo que colgaba de tela con franjas de color purpura, vio que el cuarto de Luna tenia unas cortinas de color de color azul-noche bordadas con estrellas plateadas que brillaban cuando la brisa nocturna las ponía en movimiento. Pero de todo esto, la unicornio tuvo que tomar un espacio para respirar y dejar latir su corazón, pero su mirada fue atraída de inmediato por lo que vio contra las blancas sabanas de seda.
Eran piernas: Dos largas y delgadas piernas de color purpura grisáceo, siendo frotadas perezosamente contra las sedosas sabanas blancas, donde estas descansaban. Entre estas, una cola de color azul celeste batiéndose de un lado a otro, y como su dueña rodo sobre su costado, hubo un aleteo de sus azul- grisáceas alas, apenas visibles a través de la cortina.
Las piernas ahora se encontraban en la parte superior, una a cada lado, y una pequeña parte de su cadera se hizo visible a través de la ondulante cortina, y Twilight sabia a ciencia cierta que la dueña de esa delgada figura era nada menos que la misma princesa de la luna, además, porque en su costado había una mancha purpura oscuro con una media luna, que correspondía con su cutie mark.
Twilight se vio fascinada por la gracia inocente de los movimientos de la princesa, y antes de darse cuenta, estaba aun mas asomada en la ventana para ver mejor.
Ahora que Twilight tenía una visión mas clara de la princesa, ella podía sentir el ascenso y descenso de su estomago al respirar. La música seguía sonando, pero ella ya no podía oírla, de lo inmersa que estaba en el placer clandestino de ver a la princesa de la luna.
Mientras la observaba, vio que de la cortina, se asomo una pata delantera de un color purpura-grisáceo, llegando a rayar, de forma distraída, su cutie mark y luego deslizarse hacia atrás para estirar las plumas de un ala que se había vuelto un desorden, por haberse acostado sobre ella. Pero entonces Twilight vio las rodillas dobladas que hacían realzar sus nalgas, y ella sabia que estaba a punto de sentarse, y en un sobresalto por le pánico se alejo de la ventana, se arrojo de espaldas contra la pared y agarro la cortina con su boca para evitar que se moviera, el corazón le latió a punto de reventar.
Se quedo allí durante un rato, sin moverse, casi sin respirar, con la cortina humedeciéndose cada ves mas mientras que escuchaba la música que seguía sonando del otro lado .
Alza tus cascos al aire
Sacúdelos como si no-
La música se quedo en silencio y unos latidos mas tarde, latidos fuertes por la reciente agitación, Twilight se dio la vuelta lentamente, y saco su rostro por detrás de la cortina, lo suficiente para ver la ventana de Luna con su ojo izquierdo.
Ella contuvo un grito de asombro. Ahora si podía ver la cara de Luna, pero la alicornio ahora estaba sentada en el borde de la cama. Tenía la cabeza sin su corona, su melena de color azul pastel un poco desordenada por la pequeña revolcada en la cama. Sus ojos estaban abatidos, y ella sacudió sus orejas y saco la lengua y se concentro en patear con sus piernas adelante y atrás, frotando las suelas de sus pesuñas contra la alfombra, de una manera extraña, como una pequeña infante, provoco una sonrisa en Twilight.
Pero luego Luna se detuvo, y bajando de la cama y se dirigió a su derecha, minutos mas tarde traía entre su boca, un articulo de ropa el cual dejo sobre la cama.
Eran calcetines!, largos calcetines de lana de un color rosado-crema, decorados con medias lunas blancas bordadas y pequeñas estrellas de diamantes y terminando con una franja de un color rosa-melocotón.
Twilight solo había visto a la princesa en su traje real: Su corona de 3 altos picos, sus brillantes zapatillas de cristal, y su amplio collar con su cutie mark como emblema. Ella nunca había soñado que vería algo como calcetines de cama, incluso si se tratara de esos hermosos calcetines, pareció tan acogedor por parte de Twilight, sin embargo…
…Porque su corazón latía mas rápido ahora?
Luna se tumbo en su cama sobre su grupa (parte anterior de la cola) y levanto solo una delgada pata trasera en el aire. Tomo uno de los calcetines con su boca y lo metió en su casco, poco a poco lo fue tirando hacia abajo, de manera que el calcetín se fue ensanchando mientras su terso y suave material se encontraba contra su pantorrilla
El corazón de Twilight se sentía como si estuviese creciendo y fuese demasiado grande para su pecho, y un súbito calor había comenzado a sentirse intermitentemente en sus huesos. Por alguna misteriosa razón, podía sentir como si el calcetín estuviese en su propia pata trasera derecha, el suave material estaba comenzando a sentirse a lo largo de la curva de su pata, hormigueando contra su pelaje y otro cálido y húmedo aliento estaba allí también.
Ella quería cerrar los ojos para si poder sentir el placer edificándose dentro de ella mas intensamente, pero ella tenia miedo de que si dejaba de prestarle atención a la sensación fantasma, esta huiría de ella, que nunca la recuperase, así que forzó sus ojos a mantenerse abiertos. Luna estaba girando ahora perezosamente su calcetineada pata en el aire, aparentemente admirando la curva de esta. Ella flexiono su pesuña, el material de color rosa-melocotón al final de su calcetín se arrugo, y cuando lo hizo, su boca se abrió suavemente y delicadamente, y levanto sus hermosos ojos verde-azul hacia el dosel de la cama.
Twilight podía sentir exactamente lo que la princesa estaba sintiendo, ahora estaba segura de eso. Magia, o simpatía, o alguna extraña fantasía se había apoderado de ella, no estaba segura de lo que era, pero su propia pata arrugada sintió la suavidad del calcetín contra la suela de su casco que quedaba al ras de la áspera alfombra. Y se sentía exquisita la sensación de la mejor seda de casimir.
Luna se estaba poniendo ahora el segundo calcetín, y de nuevo Twilight sentía la aterciopelada sensación contra su pelaje. Fue alucinante! La cálida y estrecha fusión inundaba su cuerpo y ahora ella sabía que no podía verla desnuda con un solo ojo, por lo que deslizo cautelosamente su cabeza desde la parte de atrás de la cortina, todavía seguía distraída admirando su bella boca.
Ahora Twilight veía la princesa, con su cabeza asomada por la ventana a la intemperie, la sensación en el cuerpo de Twilight se intensifico, Luna, manteniendo el puño del segundo calcetín entre sus diente, estaba arreglándolo para que se enderezara en la parte superior de su pantorrilla, ya no era el algodón de las cortinas lo que Twilight podía sentir en sus labios, el más suave y lujoso de todos los algodones. Sus labios se estremecieron, como si algún pony estuviese pasando una pluma a través de ellos, pero la sensibilidad de las cosquillas eran aun más fuerte en otro lugar más abajo, y señalo sus muslos sin poder hacer nada, tratando de aliviar las sensaciones que ahora habían crecido demasiado fuerte en ella. Sus labios se abrieron y las cortinas cayeron de estos mientras ella comenzaba a jadear, como si pudiese respirar el calor abrazador que sentía en su interior.
Luego Luna levanto sus ojos después de haber enderezado el calcetín, de repente miro hacia la brecha oscura y diviso la ventana abierta desde la cual Twilight la estaba mirando, la mirada de sus ojos verde-azul atravesó el espacio y callo directamente a los purpúreos ojos de Twilight como un rayo.
La unicornio estaba allí, sorprendida por el repentino y simpático encuentro de sus miradas, ¿eran estos los mismo ojos que hace ya mucho tiempo la habían mirado con odio, los ojos de una mirada maliciosa que había jurado destruirla?
Pero ahora brillaban con un humor travieso y burlón, a Twilight le pareció que una suave vos hablaba con ella en ese instante.
"Te he pillado mirando, Twilight Sparkle. ¿Por que me miras?, ¿Acaso quieres verme como luzco con estos calcetines?, ¿Podría ser que tú me hallas…hermosa?"
No era una voz en la cabeza de Twilight, pero tampoco era su imaginación. Las palabras flotaron a través de la brecha que las dividía, como si estuviese soñando despierta, habló en un ritmo alegre pero aun con su femenina y juguetona voz. A medida que resonaba en su cabeza, las extrañas sensaciones se hicieron aun mas fuertes, levantándose como una ola amenazando con desplomarse frente a ella y arrastrarla lejos…
Pero entonces, Luna volteo su cabeza y salió de la cama, y la gran ola que se había elevado cada ves mas alto cayó, dejando a Twilight caída contra el borde inferior de la ventana, sin aliento. Pero ella seguía mirando a la ventana de enfrente con sus ojos suplicantes cuando Luna se acerco a esta y mirándola fijamente a los ojos descaradamente le saco la lengua ella.
Esta ves era la verdadera voz de la princesa flotando en medio delas dos ventanas.
“Buenas noches Twilight Sparkle.”
Y con un barrido de magia de su cuerno, Luna cerró las cortinas, y poco después apago la luz dentro de su habitación.
Twilight se arrastro fuera de la ventana, y con un uso superior de su magia distinto al de una tarea cotidiana, cerro de manera estrepitosa la ventana, las cortinas carmesí se batieron al instante por la ráfaga de aire.
Ella se tiro en la cama, golpeado el libro que se encontraba abierto y en el piso, ardiendo de vergüenza y humillación y… frustración ?
Oh! Que locura la había hecho esconder la cabeza tras la cortina? Por que tenia un incontrolable deseo de ver a la princesa Luna poniéndose sus… sus largos calcetines es sus esbeltas y bellas patas?
Las mejillas de Twilight se sonrojaron y lo único que hizo fue clavar su cabeza en la almohada, pero la sabana fría hacia poco para aliviar la confusión de sus sentimientos que seguían decayendo en su interior. Ella quería llorar, o, o correr hacia la torre y pedirle disculpas, o, o… ¡Oh, No sabía lo que quería!
Querías poner tu misma los calcetines en las piernas de luna, no?
Ese pensamiento le había entrado espontáneamente, Twilight grito “Augh” mientras con una ráfaga de su magia, apagaba la vela sobre la comoda y se deslizaba en la cama cubriéndose con las sabanas.
Capitulo 2
Pareciera que no hubiese dormido nunca, el pasado incidente no dejaba de rondar por su cabeza, la misma mezcla de sensaciones y frustración ahora solo eran recuerdos, pero sin embargo aun, primaban y las podía percibir, pero al final cayo en un mal sueño, caliente e incomodo y vacio de todo lo que es un “sueño”…
…Hasta que se despertó con el traqueteo de las ventanas abiertas que chocaban contra el marco y el crujido que producía su cama.
Alzo lentamente la cabeza por debajo de las sabanas y se dio cuenta que la habitación estaba iluminada por un brillo azul proveniente de la ventana abierta. El espejo se había convertido en un destellante y plateado charco, las manijas y bisagras de bronce, brillaban como si estuviesen cubiertas de brillos.
Twilight salió de la cama, sus ojos quedaron clavados en el az de luz que penetraba en su cuarto, camino de manera nerviosa hasta la ventana, ella la había cerrado, no es cierto ? No había manera de que ella la hubiese dejado abierta, incluso accidentalmente, pude ser la brisa de la mordaz montaña en la que se encontraba Canterlot, y que fluía por el castillo todo el año.
Pero cuando se acerco a la ventana, hubo una repentina ráfaga de aire, un vendaval que hizo que las cortinas comenzaran a ondular de manera alocada, la crin de Twilight se meneo en su rostro y roso sus ojos, obligándola a alejarse de la ventana, y cuando se voltio vio que no estaba sola por la figura incandescente de la princesa Luna, recogiendo sus alas contra los costados, ya comenzaba a pisar delicadamente el aire mientras descendía como si hubiese escaleras invisibles.
Tan pronto como sus brillantes cascos tocaron el suelo, ella y Twilight quedo de rodillas ante ella.
“¿pri…princesa?” Suspiro, mientras se ponía de pie ante ella, la brillante luz lunar que había entrado por la ventana se estaba apagando ahora, el pelaje de Luna volvió a su coloración normal gris azulada, pero iluminado por un millar de brillantes puntos de polvo de estrellas, ahora llevaba los calcetines en sus cuatro patas y su melena lucia de manera salvaje y desordenada, como si se acabase de levantar de la cama.
“¿Por qué estas aquí Twilight Sparkle?” preguntó Luna, su voz no sonaba enojada, mas bien con un tono de ironía como si en cualquier momento fuese a reír.
“¿Por que estoy aquí?” replico Twilight un poco nerviosa, “Pero, princesa Luna, la princesa Celestia me invito aquí para celebrar…”
Luna la interrumpió. “Este es mi reino, no de mi hermana” A pesar de las palabras no hubo ningún indicio de malicia en su voz – de hecho, una suave sonrisa se dibujo en su rostro “Pero eso no es importante ahora. Por favor ponte de pie Twilight Sparkle, hay ciertas cosas entre nosotras que debemos hablar”.
“cosas… entre nosotras princesa?” La cara de Twilight era una mascara de nervios y confusión asi que ella bajo sus rodillas, si Luna no estaba enojada, ¿Por qué de repente estaba allí en su habitación?
Luna asintió con la cabeza. “MI hermana mayor te ama mucho, Twilight Sparkle. Tu eres todo de lo que ella habla algunas mañanas” Ella suspiro con exasperación. “Acerca de ti y tus singulares hazañas cargando una osa menor, derrotando un dragón verde, venciendo a una Hidra…”
Twilight sintió que su rostro se puso repentinamente caliente, la princesa Celestia hablaba de sobre ella? “Pero princesa, eso fue solo con el fin de ayudar a mi amigas, yo…”
“Oh! Eso no importa” Dijo Luna cortando su protesta ”Yo misma he visto tu gran habilidad mágica, además he oído que tus talentos se extienden mas allá de reino de la magia del arcoíris.” Sus ojos consideraron a Twilight pensativamente. “Uno de estos días tendré que ponerla a prueba”
Twilight se quedo sin aliento. “Pero, nunca me atrevería a desafiarla princesa Luna!”
Luna se echó a reír, su risa era un sonido agradable “Ya me derrotaste una vez, o acaso olvidaste nuestro pequeño encuentro en el castillo de el bosque everfree?, no fue hace mucho tiempo, sabes?” Luna se acerco un poco mas a Twilight. “Pero se supone que era Nightmare Moon cuando me derrotaste, no es cierto?, puedes encontrar en mi una oponente formidable.”
Twilight dio un paso hacia atrás. Había un desafío en sus ojos verde-grisáceo. Así que Luna “estaba” enojada con ella! “¿Por que… por que estas enojada conmigo, princesa?” Sururró.
“Este viejo castillo se siente muuuuuucho mas calido contigo aquí” Dijo burlescamente, levantando el hocico en el aire con un resoplido. “ ¿no es eso lo que mi hermana te dijo?”
Twilight trago algo de saliva, asintió con la cabeza, era cierto. Y esas palabras la habían hecho tan feliz que sintió que se derretía en el suelo. “Pero princesa Luna no… no era mi intención… no quiero quedar sometida bajo sus cascos aquí en el castillo”
“¿Sometida bajo mis cascos?” Luna la miro con curiosidad, su melena fue levantada de su rostro por la corriente de aire que aun fluía por la ventana. “A que te refieres fiel estudiante de mi hermana?”
“yo…” Twilight miro a Luna, aun vestida con sus calcetines, con el pelo desordenado, la princesa de la luna, con sus chispeantes ojos le exigió que le dijera la verdad. “Oh, por favor no tenga celos de mi, princesa! Yo... yo nunca tuve la intención de llegar a ser algo entre ustedes”
Luna comenzó a reír a carcajadas, batiendo las alas contra sus costados. “Oh Twilight Sparkle pequeña y tontita ratona de biblioteca” Ella se movió hacia adelante y cuando lo hizo Twilight la evito, solo se detuvo en seco cuando sintió la fría sensación del espejo contra su trasero. “No estoy celosa de ti!”
Luna se alzo ante ella, y Twilight grito. Esos verdeazulados ojos tenían un brillo verde, ahora, le recordaban otro momento y lugar pasados, cuanod ambas estaban rodeadas por muros de agrietadas piedras, telarañas y la oscuridad de la noche.
Pero el golpe que Twilight temía nunca llego, por parte de Luna, que había puesto sobre su cuello su pata cubierta por el calcetín, abrazandola. Entonces Luna puso sus labios tan cerca de la oreja de Twilight, que esta podía sentir su respiración.
Luna le dijo con suave susurro. “Es Celestia de quien estoy celosa”
Twilight correspondió su abrazo, suspirando en la suavidad de los calcetines de lana que iban desde su cuello hasta su espalda, el suave aroma de la noche amada, con un toque de jazmín envolviéndola. Y como las alas de Luna estaban abrazando a Twilight, ella pudo recordar la sensación de cosquilleo que había sentido cuando cayó en la trampa mágica.
La trampa mágica de Luna se había ido ya de ella.
Twilight miro de inmediato a los ojos risueños de la princesa y se dio cuenta que era verdad.
“¿Princesa Luna, la trampa que tu dejaste… era para mi?” Pregunto ella.
Luna asintió con la cabeza. “Especialmente diseñada solo para ti mi querida, Twilight Sparkle. Sabia que tarde o temprano la curiosidad de tu cuerno se metería en mis negocios.” Su tono de voz era de broma. “¿Lo disfrutaste?”
Las mejillas de Twilight se sonrojaron y ella se alejo. “Princesa Luna… me está avergonzando”
“Bueno si ese es el caso solamente me echare para atrás” Dijo Luna con una sonrisa. ¿Cómo crees que me sentí cuando me di cuenta de que me espiabas…” Ella arrastro suavemente su pesuña hasta la barbilla de Twilight y se volvió su cabeza hacia atrás para quedar de nuevo frente a frente. “…mirándome con esos enormes y bellos ojos violetas tuyos mientras me ponía mis calcetines?”
“No era mi intención avergonzarla.” Susurró Twilight, ella sintió como si la princesa pudiese ver a través de ella. “Yo.. yo solo quería ver como vestías tus piernas”
“¿Mis piernas?” Replico Luna. “ ¿Qué hay sobre mis piernas?”
“Son… son tan hermosas” Twilight apenas podía oir su propia voz que era tan suave. “ Yo solo… solo desearía que las mías fueran tan hermosas” Luna la miró, sus ojos verdeazulados tras una pestañas negras como la noche. “Sabes, encuentro encantadora la manera ingenua como admiras mis piernas” Luna se le acerco un poco mas. “¿Y sabes lo que esos ojos almendrados tuyos me hacen, Twilight Sparkle. Esos grandes y hermosos ojos tuyos que me miraban de una manera inocente?
Twilight parpadeo de la confusión. “¿Mis ojos?”
Luna rio. “Tu confusión es completamente adorable! De verdad no tienes idea de lo magnifica que eres, verdad?” Ella se acerco otro poco a su cara. “¿Te importaría mucho si te beso?”
Las rodillas de Twilight comenzaron a temblar. “¿Usted… quiere besarme, princesa?”
“¿Por qué no habría de querer?” Dijo Luna con un tono de emoción. “¿Por qué no habría de sentir esto por la pony que libro mi alma de la eterna maldad y oscuridad?” Y luego llevo sus labios contra los de Twilight, esta se habría caído de rodillas si no fuese porque la princesa la sostuvo con sus alas. “¿Por qué crees que deje esa habitación “enbromeada”? La habitación que da directamente a la mía?"
“Por… por favor princesa luna” Twilight se quedaba sin aliento. “Nues... nuestros cuernos se están tocando” Ella sentía la magia en us interior que comenzaba a brotar desde lo mas profundo de su pecho y alrededor de su corazón, viajando a través de su columna vertebral, atravesando su cuello y llegando a su cuerno, hasta que la magia involuntaria comenzó a pulsar a lo largo de su cuerno imitando a su agitado corazón.
Y luego Luna la beso.
Los labios que tocaron los de Twilight estaban tan fríos como las estrellas glaciares, pero la lengua que paso entre ellos fue cálida y suave, y la unicornio se dio cuenta que sus labios estaban siendo separados por los que estaban contra ella, y no resistió la tentación de chochar su lengua contra la de Luna, intercambiando algo de saliva en un derroche de placer, su aliento entremezclándose, sus suaves labios tocado los de la princesa y la magia fluyendo a través de sus dos cuernos, formando una sola e incandescente estrella que inundo la habitación de un color purpura y azul plateado
Pero con la misma rapidez Luna rompió el beso
“Aquí… pero no mas allá de esta noche mi querida Twilight” Suspiro alejando su rostro. La luz brillante que había estado fluyendo a lo largo de su cuerno era ahora una leve luz. “Si Celestia llega a oler mi aroma mañana en el desayuno, será mucho peor que mi exilio en mi habitación”
Twilight la miro, sin aliento y confundida. La iluminación purpura sobre su cuerno comenzaba a desvanecerse. “Pero princesas, ya no se ha escapado?”
Luna rio. “Oh Twilight, ¿no te has dado cuenta de que todo esto es un sueño?” Ella hizo una pirueta en el centro de la habitación, y una amplia sonrisa se dibujo en su rostro. “Mi hermana puede controlar el día y la noche, pero no los sueños. Ese es el reino secreto que puedo compartir con todos los ponies, solo yo, pero tu, mi dulce y hermosa amada, siempre serás bienvenida aquí.” Y mientras hablaba se alzo en el aire con un aleteo de sus grandes alas, y la punta de su cuerno estallo en una llamarada de un color azul plateado claro que despojo las paredes a la distancia. Y Twilight vio que ahora se encontraba sola, de pie, en un interminable mar de dunas, el negro cielo con millones de estrellas centellantes sobre su cabeza. Y allí, lejos en el horizonte, mas allá de una gran extensión de arena plateada brillante, alzado el esbelto y misterioso castillo de ónix con sus largas y delgadas torres.
Pero este también fue despojado en otro destello cegador de la luz de Luna, cuando menos pensó, Twilight se encontraba en su cama despierta esta ves era cierto no un sueño. La ventana con sus cortinas de terciopelo aun estaba cerrada, por la que la princesa de la Luna había entrado y no había rastro…
…Excepto por el suave aroma a jazmín en sus labios. Un gusto que se quedo allí cosquilleando, negándose a desaparecer hasta mucho después de que Twilight estaba en la cama, su corazón latía con rapidez al recordar la sensación de las tiernas alas de Luna a su alrededor, la suave lana de los calcetines contra su cuello, los labios fríos contra los suyos, y su lengua… esa suave y cálida lengua jugueteando dentro de su boca. Twilight no pudo resistir la tentación de calmar los calores que sentía en su entrepierna sobándola con su pesuña mientras recordaba ese excitante sueño, se sintió tan real, su entrepierna se calmaba poco a poco mientras continuaba fluyendo cierto poco.
A la mañana siguiente Twilight regresaba de unas compras mañaneras con una bolsa en la boca que había hecho en el sector comercial de Canterlot. Ella entro por la puerta oriental del castillo, los guardias pegasos de elite asintieron con la cabeza a manera de saludo mientras pasaba, y lo mas rápida y silenciosamente posible troto por el pasillo que se dirigía hacia su pequeña habitación, el agudo sonido de sus cascos contra la losa la alarmaron, y mas de una vez una sombra la hizo rehuir, su corazón latía mas fuerte.
Pero por fin llego a su habitación, la puerta, envuelta en un aura de color purpura, se abira poco a poco, cuando de repente escucho una suave voz tras de ella que le dio un sobresalto
“Hola mi fiel estudiante, ¿saliste de compras?”
La bolsa cayo de su bolsa cuando volvió a ver a Celestia, con la boca abierta mientras la princesa le sonreía
“Ah si princesa co…compras” Twilight logro por fin, una sonrisa nerviosa en su cara.
Si Celestia notaba su inconformidad, daría una señal, pero no. Lo que hizo fue mierar a Twilight que una mirada risueña, la cual le recordó a los ojos verdeazulados de la princesa de la noche la pasada noche.
Entonces la mirada de la Princesa se dejo caer en la bolsa que reposaba en el sulo de piedra, y con un despliegue de su magia dorada la hizo levitar hasta su rostro.
“Esto es de la boutique de Hoty toty” Dijo Celestia con cierto tono de sorpresa. “No sabia que tenias cierto interés por la moda, Twilight Sparkle.” Ella sonrrio hacia la peuqeña unicornio con gusto, pero Twilight se limito a no decir nada, la respuesta se había atranzado en su garganta. “Supongo que tu amistad con Rarity te dio cierto interés en ello?” Twilight siguió mirando hacia la bolsa sin decir nada, flotando entre ellas durante unos momentos mas, pero al final asintió con la cabeza. “si,yo…” Comenzó.
“Bueno, espero que los disfrutes” Celestia floto la bolsa hacia Twilight, quien de inmediato la agarro con su boca. “Te veré en la cena entonces, mi fiel estudiante. He oído que tenemos suflé de narcisos como postre.”
Twilight cayo sobre una rodilla, y luego volvió su mirada hacia Celestia, y es que había una sonrisa de malicia en su rostro, ¿o solo se lo había imaginado? No queriendo esperar para saberlo, entro a la habitación y cerro la puerta tras ella.
Lanzo la bolsa sobre la cama y lego se sobresalto por un impulso de su corazón. “Oh menos mal que la princesa no vio el interior de la bolsa, habría sido tan embarazoso” Twilight metió el osico a la bolsa con mucho entusiasmo y saco dos pares de calcetines que acababa de comprar, eran de casimir, como los de Luna, pero teñidas de un color como el de jugo de bayas y bordadas con pequeñas estrellas blancas que brillaban a la luz del dia.
Ella presiono su mejilla contra el suave material, su corazón salto de alegría al recordar la sensación de los calcetines de Luna contra su cara, sintió que se calentaba un poco su entrepierna y suspiro, quería probarlos de inmediato, pero algo la detuvo, era una voz.
Ella salto de la cama, se dirijio a la ventana, corrió las cortinas y case la rompe al abrirla, para poder mirar hacia la pequeña torre inclinada en el centro del patio, las cortinas de la habitación de la Princesa de la luna estaban abiertas, pero no había rastro algúno de esta, y sin embargo, era su voz la que Twilight escuchaba en su cabeza diciéndole:
“Oh mi adorada Twilight, no puedo esperar para ver como luces de sexy con tus nuevos calcetines”
Twilight paso toda la mañana en su habitación continuando la lectura que había dejado inconclusa la noche anterior, sobre la guerra entre la nación grifo y Equesria. Se entretuvo bastante, pero ocasionalmente en su mente rondaba el pensamiento de el sueño con Luna, ¿Cómo era posible que se sintiese tan real? Era simplemente magnifico. Justo cuando acababa su lectura, fue llamada por un guardia desde afuera de su habitación.
“Lady Sparkle, se solicita su presencia en el comedor principal, el almuerzo esta servido” dijo el guardia con cierto tono de respeto. “enseguida saldré, gracias” contesto Twilight.
El almuerzo solo lo disfrutaron Celestia y Twilight, ya que Luna prefirió dormir un poco mas, debido al cansancio que tenia por lo acontecido la anterior noche, que siendo solo un sueño, igual la debilito.
“Cuéntame, mi fiel estudiante” dijo Celestia con su elegante tono de voz. “¿Has disfrutado tu estadía aquí en el castillo?” Twilight trago algo de suffle que tenia en la garganta y respondió. “Si… si princesa, ha sido agradable estar en casa” Dijo con cierto tono de nerviosismo, ya que aun le preocupaba que la princesa le preguntase que había comprado. Para su suerte no lo hizo, Acabado el almuerzo Celestia se levanto y dijo. “Acompáñame Twilight Sparkle, iré a liberar a Luna creo que ya ha aprendido su lección” El corazón de Twilight se estremeció, quería ir a ver a la princesa, pero tenia igual algo de miedo.
Celestia y Twilight salieron del salón del comedor en dirección al patio donde se encontraba la aquella torre delgada donde habitaba Luna, ambas caminaron por un pasillo adornado con bellos mosaicos, cortinas y pinturas de antiguos ponies importantes que tuvieron la suerte de habitar en el castillo, hasta que llegaron a una gran reja de color negro brillante la cual daba directamente al patio. Llegaron al centro de este, adornado con bellos matorrales de jazmines, que le recordaron a Twilight el sabor de lo labios de la princesa, en ese momento se sonrojo, pero evito que la princesa la viera.
Entraron a la torre que estaba adornada con un diseño gótico-nocturno, y en la cual se encontraba la guardia especial de la princesa Luna, recargando sus energías para su turno nocturno. “Buenas tardes su alteza, en que puedo servirle?” dijo uno de los guardias. “Gracias, me gustaría saber si mi hermana se encuentra aun en su habitación” Dijo Celestia mientras alzaba su vista hacia arriba. “Por supuesto su majestad” le contesto el guardia. “perfecto, gracias” contesto Celestia mientras lo miraba. “No hay de que su majestad” contesto el guardia mientras hacia una reverencia.
Celestia y Twilight prosiguieron su camino subiendo unas largas escaleras en espiral hasta llegar al final de la torre, donde se encontraron con una enorme puerta de madera negra, adornada con el sello lunar en medio. Celestia toco la gran puerta con su cuerno mientras este estaba brillando a causa de su magia dorada.
“NO ES TAN DIFÍCIL TOCAR LA PUERTA ‘TIA!” grito un vos dulce y melodiosa con cierto tono de broma al otro lado de la puerta, era Luna, quien se percato de que Celestia estaba al otro lado de la puerta, en ese instante Celestia se detuvo y Luna abrió la puerta con su propia magia.
“Me alegra ver que no pierdes las energías mi pequeña hermana” dijo Celestia mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro
“JA, JA! Que chistosa eres hermana…” dijo Luna en tono sarcástico mientras miraba a su hermana. “…¿Que se te ofrece?
“Solo venia a decirte que ya eres libre, y que me gustaría que las tres fuéramos a la zona de recreo a jugar algo de criquet” Dijo Celestia mientras le sonreirá cortésmente a su hermana. En ese instante Luna lanzo su mirada contra los purpúreos ojos de Twilight, esta no hizo mas que torcer su rostro y sonrojarse. “Estaría encanta de ir contigo, hermana, y obviamente contigo Twilight Sparkle” Contesto Luna mirando a ambas. “Perfecto! Te esperaremos en el patio hermana” dijo Celestia mientras comenzaba a caminar. “Te veré luego ‘tia, a ti también Twilight Sparkle” y mientras decía esto, le mando un beso desde el marco de la muerta, el corazón de Twilight se estremeció de nuevo, se sentía ligeramente avergonzada, pero también feliz.
“Se nota que Luna te quiere mucho, mi fiel estudiante…” Twilight paro en seco y se sonrojo. “…Ella te esta muy agradecida por liberar su corazón de la oscuridad” Dijo Celestia con cierto orgullo. “pe… pero princesa, no solo yo, también mis amigas lo hicieron” dijo Twilight un tanto avergonzada por el elogio. “Lo se Twilight, pero mi hermana dice que tu fuiste la pieza clave para regresarla a la normalidad” Twilight no hizo mas que sonrojarse aun mas y callar, enserio parecía que luna la amaba.
Una ves Celestia y Twilight estuvieron en el campo de juego, un par de guardias se adelantaron y prepararon los mazos y la pelota para las dos jugadoras. “Debo pedirles que traigan un mazo más, mi hermana ya viene.” Dijo Celestia cortésmente. “Como ordene su alteza” Dijeron al unisonó los dos guardias, de inmediato uno de ellos trajo un mazo extra para Luna. “Aquí tiene su majestad” Dijo al Unicornio mientras hacía levitar el mazo hasta donde estaba la princesa. “Se lo agradezco” Segundos mas tarde Luna apareció volando sobre el campo y Twilight no pudo evitar sentirse algo excitada por la manera tan gloriosa en que la princesa lucia su vuelo.
Luna aterrizo y contrajo sus alas contra sus costados. “Bueno, que comience el juego!” Dijo Luna entusiasmada. “Está bien, yo ire primero si no les importa?” Dijo muy cortésmente Celestia. “Por supuesto que no Princesa, adelante” respondió Twilight. “Por mí no hay problema hermana” dijo Luna. Entonces comenzó el juego. Durante varias horas estuvieron Las princesas y Twilight jugando, se divirtieron bastante hasta que de improvisto, un guardia Pegaso interrumpió su juego. “Lamento molestarla alteza, pero ha surgido una emergencia política en Manehatttan.” Dijo el guardia después de hacer la reverencia ante ella. “Está bien..” dijo Celestia, “Lo siento chicas, el deber real llama” En ese instante salió junto con el guardia a un carruaje para irse.
“Bueno mi adorada Twilight, que se le va a hacer, después de todo es la máxima regente de Equesria.” Dijo Luna con un tono de decepción. “Pero ya estoy acostumbrada a ello, ven Twilight Sparkle, debemos asearnos para la Cena.” Twilight se sobresalto. “¿como dijo princesa?”
“Si, ya me escuchaste, vamos a tomar un baño juntas en aguas termales” Twilight no hizo nada mas que sonreírle y asentir con la cabeza.
Ambas se dirigieron entonces a una habitación donde se encontraba una amplia bañera blanca por la que corría una cascada de aguas termales recolectadas de la montaña. Luna entro de inmediato, haciendo un ligero gesto de placer al sentir el agua tibia mojando sus pesuñas, pasando por sus patas, llegando a su entrepierna y cubriéndola hasta el pecho. “El agua esta deliciosa Twilight Sparkle, entra, no temas” Dijo Luna mientras lanzaba una seductora mirada hacia Twilight. “Como usted diga princesa” contesto Twilight.
Tanto Twilight como Luna disfrutaron el baño; la sensación del agua mineral tibia acariciando su pelaje y melena, era simplemente magnifico. “Dime Twilight Sparkle, que has pensado respecto a lo de anoche?” Pregunto Luna pasaba su pesuña delantera derecha por su pata trasera izquierda. Twilight la miro sonrojada y le contesto. “Que fue lo mas maravilloso que me ha ocurrido, y que lamento que no se pueda repetir.” Luna observo que los bellos y purpúreos ojos de Twilight reflejaban la tristeza de su corazón, y lo único que pudo hacer fue abrazarla, besarle la mejilla y susurrarle al oído. “Después de la cena, ve a mi habitación y lleva contigo tus sexys calcetines nuevos.”
Twilight le regreso el beso y le dijo. “Como digas princesa” Rompieron el abrazo, salieron de la tina, secaron su pelaje y melena, y de inmediato salieron para el salón comedor, donde los chefs reales ya les tenían preparado, un exquisito platillo de sopa de lentejas y puré de zanahoria adornado con dulces y sabrosas margaritas, una cena digna de la realeza.
Acabada la cena, cada una se fue a su correspondiente habitación, Twilight solo quería saltar y gritar de la emoción, de poder probar sus nuevos calcetines con Luna, por fin podría sentir en carne propia el placer de estar con la princesa de la noche, el placer que había estado anhelando desde la noche anterior.
Twilight llego a su habitación y rápidamente cogió sus calcetines cuando una voz en su cabeza le hablaba. “Apúrate mi adorada Twilight, te espero con tantas ansias.” Twilight estaba tan ansiosa que su corazón latia cada ves mas y mas rápido, y en medio de la emoción, hizo su característico conjuro para teletransportarse hacia la habitación de la princesa.
En el instante en que llego a la habitación, se dio cuenta que esta estaba muy bellamente decorada con una temática espacial y lunar colores oscuros pero brillantes, contrastando con el blanco de las sabanas de la cama, era simplemente hermoso. “Al fin llegaste mi bella Twilight”. Exclamo Luna, quien estaba recostada en la cama, con sus calcetines aun sin colocar. “Ven para aca dulzura quiero ver tus nuevos calcetines” En ese instante Twilight se recostó junto a la princesa y con su magia, saco los dos pares de calcetines de la bolsa y los hizo levitar frente a ella.
“Son hermosos” Exclamo Luna. “Quieres que las probemos ya princesa?” pregunto Twilight, Luna la miro seductoramente y le dijo “Solo si dejas que yo te los ponga”. Twilight se sonrojo y su corazón se agito.
"Como gustes mi princesa” Luna de inmediato agarro el primer calcetín con su boca y comenzó a entrarlo lenta y suavemente en la pesuña de la pata delantera derecha de Twilight, deslizándolo lentamente por su tobillo hasta su pantorrilla, Twilight sentía la suave sensación del casimir del calcetín en su pata y no pudo evitar sentir un cosquilleo agradable en su entrepierna. Luna prosiguió así para poner el segundo y tercer calcetín. Al llegar a la ultima pata, que era la trasera izquierda, Luna miro a Twilight con maliciosas intenciones. Le puso su calcetín y comenzó a bajar suavemente su rostro contra la entrepierna de Twilight, hasta que sus labios la rosaron y descaradamente le dio un beso.
“Aaah!! Prin… princesa, que… que hace?!” Exclamo Twilight mientras sentía como si una corriente eléctrica la recorriera. “Disfruta el momento Twilight Sparkle” dijo Luna mientras continuaba con su jugueteo, su lengua se movía de aquí para allá, adentro y afuera, una y otra y otra ves, mientras Twilight se limitaba a gemir, sonrojarse y mojarse. Luna se detuvo, limpios sus labios con un pañuelo y agua, se puso arriba de Twilight para así poder mirarla a los ojos y decirle. “Te amo Twilight Sparkle, preciosa unicornio” En el rostro de Twilight se dibujo una gran sonrisa y dijo, de manera un tanto nerviosa. “Yo también la amo princesa”
Y agachándose sobre Twilight Luna la beso como aquella noche, con sus labios un tanto fríos, y con una suave y cálida lengua juguetona.
Se dejaron de besar y Twilight le dijo. “Es mi turno de ponerle los calcetines princesa “ Con un poco de su magia, hizo levitar los calcetines hasta su boca, y lentamente los fue colocando en sus patas, tal y como hizo Luna con ella, despacio desde la pesuña, deslizándolos hasta llegar a la pantorrilla, y sin poder evitar el deseo de besar sus patas mientras lo hacia. “Es hora de que yo me divierta y usted disfrute el momento princesa” Dijo Twilight mientras bajaba lentamente por su pata, hasta quedar al ras de la entrepierna de la princesa, y de la misma forma jugueteo con su lengua. “ahh!! mi querida Twilight, que rico se siente esto.” Exclamo Luna con un tono de placer en su voz. “Aun no ha sentido nada princesa” entonces comenzó con su lengua, dentro, fuera, dentro fuera, dentro, fuera, una y otra ves; la princesa gemía, nunca había sentido tal placer, tal sensación, era como estar en un paraíso.
Twilight se detuvo, y al igual que Luna, limpio su boca con una pañuelo y agua. Twilight paso lentamente su pesuña lentamente por el cuello de Luna, que cubierta con el calcetín, se sentía con una suavidad indescriptible. “Nunca te habías visto mas sexy mi querida Twilight Sparkle, esos calcetines te quedaron perfectos” Dijo Luna mientras acariciaba con su cara la suave fibra de estos.
“Nunca la abandonare princesa” Dijo Twilight mientras se agachaba para besarla, a lo cual Luna correspondió, a Twilight le encantaba esa sensación, lo frio de sus labios combinado con lo cálido de su lengua, no había nada mejor para ella. “Es hora de probar algo mas mi querida Twilight Sparkle” Luna se puso de pie en la cama, se acostó al lado opuesto de Twilight para poder mirarla de frente, y lentamente fue acercándosele, hasta le punto de poner sus pesuñas encima de sus patas y chocar sus entrepiernas. *Clash, clash, clash. Sonaba el choque y roce de estas, cada ves mas húmedas a causa de la candente situación. Chocándose, rosándose, una y otra y otra ves, en un despliegue de erotismo, excitación y amor entre ambas. “ahh!! ah!! AA!! ♥” grito Twilight mientras le daba el orgasmo, su cuerno brillaba intensamente la igual que el de Luna, formando ambos un incandescente corazón. “¡TE AMO PRINCESA!” Grito Twilight, a lo que Luna le dijo. “Nunca dejare de hacerlo mi amada.”
detuvieron. “Ha sido una noche maravillosa mi querida Twilight, me has hecho muy feliz” dijo Luna, a lo que Twilight contesto. “También ha sido maravillosa para mi… mi amada Luna” al escuchar esto, Luna no hizo nada mas que lanzarse a sus pesuñas y abrazarla lo mas fuerte que pudo y besarla una ultima ves antes de irse a dormir. “Duerme conmigo esta noche” Al escuchar esto, Twilight de inmediato la volvió a besar y asintió con la cabeza.
Pasaron la noche, juntas, abrazadas, dándose calor mutuamente, después de un exilio de mil años, la princesa de la noche había encontrado el amor en una bella y purpurea unicornio. En los pensamientos de Twilight ahora estaba presente el amor que sentía por Luna y el que esta le profesaba; era mas feliz que nunca, incluso, tanto como cuando descubrió la magia de la amistad en ponyville, ahora había encontrado la magia del amor.