Evento de Extinciónby IResillasChaptersPrologoFossilPastDuskPrologo“He estado siguiendo las huellas del pasado toda mi vida… Ahora es como si el pasado me estuviera siguiendo a mi” -Fossil Hunter Era un día especialmente frío. Strict Guard podía sentir las frías ráfagas de aire helado a través de su pesado abrigo de piel. Los ponies no cazaban, obviamente, por lo que su abrigo estaba hecho de la piel de un animal muerto. Strict apretó los dientes cuando sintió una nueva corriente helada, mientras se apretaba y trataba de conservar el calor que había en su cuerpo. Había sido enviado junto con varios soldados de Celestia a cuidar ese maldito bosque, ya que de nueva cuenta habían empezado a desaparecer varios ponies que se adentraban a ese sombrío lugar. Strict alzó la vista hacia el cielo, donde la luna reposaba tranquila y mandaba una nada despreciable luz, que ayudaba a mejorar un poco su visibilidad. Allí, según sabía Strict, se encontraba el “Imperio Lunar”, que se había separado del “Imperio Solar” hace no mucho tiempo. Sin saber por qué, Strict sabía que allí debía haber un mejor clima que el que tenía esa parte de los dominios de Celestia. Strict suspiró y rechinó los dientes, molesto. De todas las zonas del bosque, le habían asignado la que peor clima tenía, podía o bien ser bastante cálida, para después convertirse en un invierno repentino. Strict maldijo en voz baja, y miró alrededor para intentar ver a Scout no-sabía-qué, su compañero de patrulla. El muy idiota había ido a “hacer una misión de reconocimiento” hace cuarenta minutos y aún no había vuelto. Strict se aclaró la garganta y gritó fuertemente, desafiando a los aullidos del viento: -¡Scout! -gritó- ¡¿Dónde estás, miserable explorador de pacotilla?! ¡Si te has perdido, solo sigue mi voz! Strict esperó durante todo un minuto a su respuesta, pero fue en vano. El imbécil seguramente se había alejado demasiado y se había perdido en aquel laberinto vegetal. Será mejor que vaya a buscar a ese estúpido, no vaya a ser que por su culpa me remuevan del cargo pensó, bastante irritado. Así pues, Strict abandonó su puesto y se internó al silencioso bosque. El aire helado lo golpeaba furiosamente, haciendo ondear su capa con fuerza y tratando de arrebatarle hasta la última pizca de calor. Pero no se detuvo. Un soldado de Celestia no podía darse el lujo de retirarse. Strict caminó durante varios, largos, congelados y solitarios minutos, buscando desesperadamente a Scout para salir de ese infierno helado. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que se encontrara perdido igualmente. Esto está mal. No me sorprende que Scout se haya perdido. Esto es un maldito laberinto Sin embargo, le llegó un leve sonido que se produjo entre los árboles. Strict se detuvo. El viento había dejado de soplar, así que no podía ser eso. Seguramente era solo un animal, pero no podía estar seguro. De pronto, Strict recordó a todos los que habían desaparecido en ese lugar. El ruido lo podía haber causado el mismo que había estado secuestrando, asesinando o desapareciendo a los demás. -¿Quién está ahí? -preguntó Strict. No tuvo respuesta.- ¿Eres tú, Scout? ...Quienquiera que seas, no tengo miedo. Tengo una escopeta cargada. Strict se acercó sigilosamente a los árboles, deseando profundamente que solo fuera Scout o algún condenado animal. Con un rápido movimiento, Strict retiró parte del follaje de un arbusto, pero no había nadie al otro lado. No pudo evitar dar un suspiro de alivio. Entonces, lo escuchó de nuevo. Sólo que esta vez el ruido procedía de su derecha. Strict giró la cabeza, solo para encontrarse frente a frente con un enorme animal de seis metros de altura, arremetiendo hacia él con las enormes y ensangrentadas fauces abiertas de par en par. Más arriba, sus grandes ojos negros lo miraban con frialdad, como si ya hubiera hecho eso cientos de veces antes. Cabrón. No lo oí acercarse pensó Strict, justo cuando las mandíbulas del animal se cerraban alrededor suyo, destrozando sus huesos y sus órganos para después levantarlo del suelo, sin vida. El animal alzó la cabeza, con el cadáver de Strict en sus fauces enormes y cubiertas de sangre. Miró hacia todos lados, y tras asegurarse de que no había sido visto, regresó lentamente a las profundidades del bosque. FossilEl despertador sonó fuertemente. Fossil Hunter abrió levemente los ojos, lo suficiente como para mirar al aparato y saber que botón oprimir para desactivarlo. Una vez hecho eso, se acomodó nuevamente bajo sus mantas y volvió a dormir. No paso mucho tiempo para que volviera a emitir un pitido que sonó como un estruendo para los oídos de Fossil. Normalmente a Fossil no le interesaba despertar temprano, pero esa mañana en especial estaba bastante cansado y no deseaba iniciar sus actividades en ese momento. Con un gruñido, Fossil transformó su pezuña izquierda en un puño de hielo para dejarlo caer sobre el molesto aparato, haciéndolo estallar con un estruendo peor y una tormenta de chispas. Fossil abrió totalmente los ojos, sobresaltado, solo para encontrarse con el desastre que acababa de crear: el despertador estaba totalmente destruido y despedía una pequeña nube de humo, sin mencionar que su buró tenía toda la parte superior destruida. -Estúpido -se dijo a si mismo mientras apartaba sus cobijas y se incorporaba de la cama. Fossil observó tristemente los restos, tendría que buscar a un carpintero que pudiera repararlo. Pero eso sería más tarde. Tras haberse estirado, Fossil caminó lentamente hasta su baño, para lavarse la cara y asi acabar de despertar. Tras haber hecho su rutina, siguió hasta llegar a la cocina para tomar un desayuno rápido. Este consistía solo en leche con alfalfa, pero le bastaba. Una vez hubo terminado de comer y lavado su plato y taza, Fossil siguió hasta su oficina de trabajo. El lugar estaba lleno de papeles amontonados en desordenados montones, aunque también había varios en el suelo y dispersos sobre los muebles. En el fondo, el desorden que eran las varas de metal que conformaban la Matrix ya apenas y dejaba ver que había del otro lado. En un mapa del Imperio, Fossil ya había señalado un punto en el que, según creía, se abriría un nuevo portal espacio-temporal. Se acercó al mapa para revisar la ubicación de nuevo, cuando notó que la foto de Morning Star (la pony de la que había estado enamorado hasta que fue asesinada por Dark Heart) se había caído del escritorio sobre el que reposaba. Con extremo cuidado, Fossil levantó la foto y le quitó el polvo, para volver a dejarla como debía estar. -Lo lamento -le dijo a la foto-. No me había dado cuenta. Tras ofrecer sus disculpas, Fossil volvió a concentrarse en el mapa. Ese portal no se ha abierto todavía pensó Pero estoy seguro de que lo hará. Podría ser hoy, incluso. Tras examinar por última vez el mapa, Fossil se dirigió hacia un armario metálico, para sacar un rifle de caza y siete dardos tranquilizantes. Sea lo que fuera a salir de ese portal, sería mejor que estuviera preparado. Guardó los dardos en su mochila de viaje, mientras metía el Bloqueador de portales en un estuche especial. Una vez se hubo colgado la mochila y el rifle a los hombros y sujetado el estuche, Fossil Hunter salió de su casa para extender sus alas y volar hacia la dirección que había marcado la Matrix. PastLo primero que notó fue la calidez del ambiente. En comparación con el bosque al que había ido a investigar las desapariciones, la luna tenía un clima mucho más agradable. Past Reacher observó los grandes árboles, casas, carros y negocios que se distribuían por los lados de la calle. Había una gran cantidad de ponies en el lugar, pero Past no dudaba que estaban demasiado ocupados con sus asuntos como para prestarle atención a dos nuevos habitantes. Según sabía, una enorme cantidad de ciudadanos habían abandonado el Imperio Solar para iniciar nuevas vidas en ese lugar, así que los nuevos rostros no debían de tener ya interés para los más viejos habitantes. -Princess Luna ha hecho un gran trabajo terraformando este lugar, ¿no crees? -le preguntó Royal Bodyguard, su compañero desde que iniciaron el viaje. -Muy bonito. Si no le fuera leal a Celestia, pensaría seriamente quedarme en este lugar -le contestó-. ¿Dónde están los demás? -Han estado llegando desde semanas antes. Lo que menos queremos es llamar la atención al llegar como un grupo bastante grande en el que todos nos conocemos. -Lo supongo. ¿Dónde nos alojaremos? -Me comuniqué con uno de mis hombres para ver eso mismo. Según me dijo, hay un hotel disponible y bastante aceptable en la Calle Herradura Forjada. -¿Sabes dónde está? -No. Es mejor que la busquemos nosotros mismos, en vez de que vayamos inmediatamente a un lugar. Sería sospechoso. -Me parece que estás siendo paranoico -le contestó Past con una mueca de molestia. -Nunca se es demasiado paranoico cuando se planea un secuestro -le respondió Royal tranquilamente-. Por cierto, ¿quién es el objetivo? -Un paleontólogo llamado Fossil Hunter. Nos cruzamos unas cuantas veces, pero sospecho que sus conocimientos nos serán de utilidad para esto. -¿Qué puede saber de importante un tipo que examina huesos? -Hace varios años, el tipo estubo enamorado de una pony (bastante hermosa, por cierto) llamada Morning Star. Ambos eran colegas en su trabajo. -Ajá -respondió Royal sin entusiasmo. -Pues, en una expedición de campo, apareció un portal que llevaba al pasado. O al menos eso me dijo él. -Suena a que está loco. -Yo también lo creí. Pero la idea es que Morning cruzó el portal justo cuando se cerró, y el pobre se quedó traumado con eso. -Un sujeto enamorado no nos es útil. -Estoy llegando a lo interesante. Desde ese día, Fossil se dedicó a buscar y comprender esos portales para tratar de encontrar a Morning. -Que lindo -le respondió Royal con un bufido. -Sí, lo sé. Pero al parecer el muy cabrón tenía razón. Una vez que estuve con él, uno de esos portales se abrió y un dinosaurio carnívoro (un Allosaurus, siendo exactos) lo cruzó y empezó a devorar todo lo que parecía comestible. -Nunca escuché sobre eso. -Conseguimos evitar que se expandiera el rumor. Ni siquiera Celestia se enteró. Luego el ejército mató al animal, pero eso es otra historia. La idea, es que creo que uno de esos portales se ha estado abriendo en el bosque, y algún animal lo ha estado cruzando y es el que está matando a todos. -Suena increíble. ¿Se lo dijiste a Celestia? -Sí, pero no me creyó. Me dijo que debía probarlo, y es por eso que venimos aquí: según me han contado, esos portales también se han estado abriendo aquí. -Y para eso quieres secuestrar a Fossil. Lo atrapamos y regresamos al Imperio Solar antes de que sospechen, y lo obligamos a ayudarnos con esto. -Ese es el plan -le respondió Past mientras sonreía-. Y lo vamos a hacer. Por cierto, creo que ahí está el hotel. Past señaló una gran construcción de madera, que tenía varias ventanas y balcones que seguramente daban una excelente vista. -Sí, es ese. ¿Cuánto tiempo debemos quedarnos? -El suficiente como para que Fossil salga tras otro portal. Lo seguiremos y nos lo llevaremos. -Me parece bien. Espero que hayas traído dinero. -Siempre lo hago -le respondió Past mientras sonreía y abría la puerta de la sala de recepción del hotel. DuskEl Sol estaba casi en lo más alto del cielo. Dusk Tornado podía sentir los tibios rayos del Sol a través de las paredes de su casa-nube. Ese día se había descuidado y había despertado bastante tarde, a comparación de su horario habitual. Dusk se maldijo a si mismo por su retraso, seguramente sus hombres ya estarían imaginando razones estúpidas por las cuales el Comandante de la PLS no había llegado. Dusk recordaba varias, resaltadas por el hecho de que habían sido bastante ilógicas o incluso humorísticas (como cuando dijeron que se había resbalado al perseguir a un criminal y se había roto el cuello con la caída, para que después su cuerpo fuera transportado a un Templo de una Secta secreta y revivido para ser utilizado como su siervo). Dusk no entendía por qué al demorarse un poco para llegar a su trabajo los demás se ponían a imaginar que había muerto, pero no importaba. Tras colocarse su uniforme, Dusk fue a despedirse de su familia. Primero llegó con Quiet Aura, su esposa y el amor de su vida. Se inclinó levemente y le dió un beso en la mejilla, mientras le decía: -Me voy, cariño. Volveré después -Quiet Aura se revolvió y sonrió levemente, como si lo hubiera escuchado. Después, Dusk llegó hasta el dormitorio de sus hijos: Blitz Tornado, Armor Aura y Aurora Borealis. A cada uno le dió un beso de despedida en la frente, pero no les habló. No quería arriesgarse a despertarlos y provocar que Quiet Aura tuviera que despertarse también para atenderlos. Justo cuando llegó a la salida de su casa, Dusk se detuvo. Lo asaltó la vieja sensación que conocía y que le decía que esa podía ser la última vez que veía a su familia. Su trabajo era bastante peligroso, y el mismo Dusk había estado varias veces en peligro de morir. El Imperio Lunar tenía una alarmante cantidad de población que un día despertaba y decidía destruir todo aquello que viera. Pero para eso estaban los hombres de acción como él. Este es mi trabajo pensó Si debo morir para asegurarme de que mi familia y los habitantes estén a salvo un día más, lo haré. Inmediatamente después, Dusk abrió sus alas y planeó por los cielos rumbo hacia la tierra. Por centésima vez se preguntó por qué Fossil Hunter, su hermano, prefería pasar el tiempo en la tierra, cavando o trabajando, en vez de disfrutar de la libertad que le daba el volar. Sus pensamientos se interrumpieron bruscamente cuando Dusk divisó a un gran grupo de ponies huyendo por una calle. ¿Tan pronto? Todavía es temprano. Eso demuestra que el mal en verdad no descansa. Dusk descendió rápidamente a la calle; mientras antes detuviera al causante de esa locura, sería mejor para todos. El sonido de la madera al destrozarse sonaba intensamente y cada poco tiempo. Dusk se detuvo y empezó a buscar con la vista al causante. No pasó mucho tiempo para que escuchara una nueva explosión, y al girarse pudo ver a Fossil, con una gran arma, disparándole a una casa.
Prologo“He estado siguiendo las huellas del pasado toda mi vida… Ahora es como si el pasado me estuviera siguiendo a mi” -Fossil Hunter Era un día especialmente frío. Strict Guard podía sentir las frías ráfagas de aire helado a través de su pesado abrigo de piel. Los ponies no cazaban, obviamente, por lo que su abrigo estaba hecho de la piel de un animal muerto. Strict apretó los dientes cuando sintió una nueva corriente helada, mientras se apretaba y trataba de conservar el calor que había en su cuerpo. Había sido enviado junto con varios soldados de Celestia a cuidar ese maldito bosque, ya que de nueva cuenta habían empezado a desaparecer varios ponies que se adentraban a ese sombrío lugar. Strict alzó la vista hacia el cielo, donde la luna reposaba tranquila y mandaba una nada despreciable luz, que ayudaba a mejorar un poco su visibilidad. Allí, según sabía Strict, se encontraba el “Imperio Lunar”, que se había separado del “Imperio Solar” hace no mucho tiempo. Sin saber por qué, Strict sabía que allí debía haber un mejor clima que el que tenía esa parte de los dominios de Celestia. Strict suspiró y rechinó los dientes, molesto. De todas las zonas del bosque, le habían asignado la que peor clima tenía, podía o bien ser bastante cálida, para después convertirse en un invierno repentino. Strict maldijo en voz baja, y miró alrededor para intentar ver a Scout no-sabía-qué, su compañero de patrulla. El muy idiota había ido a “hacer una misión de reconocimiento” hace cuarenta minutos y aún no había vuelto. Strict se aclaró la garganta y gritó fuertemente, desafiando a los aullidos del viento: -¡Scout! -gritó- ¡¿Dónde estás, miserable explorador de pacotilla?! ¡Si te has perdido, solo sigue mi voz! Strict esperó durante todo un minuto a su respuesta, pero fue en vano. El imbécil seguramente se había alejado demasiado y se había perdido en aquel laberinto vegetal. Será mejor que vaya a buscar a ese estúpido, no vaya a ser que por su culpa me remuevan del cargo pensó, bastante irritado. Así pues, Strict abandonó su puesto y se internó al silencioso bosque. El aire helado lo golpeaba furiosamente, haciendo ondear su capa con fuerza y tratando de arrebatarle hasta la última pizca de calor. Pero no se detuvo. Un soldado de Celestia no podía darse el lujo de retirarse. Strict caminó durante varios, largos, congelados y solitarios minutos, buscando desesperadamente a Scout para salir de ese infierno helado. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que se encontrara perdido igualmente. Esto está mal. No me sorprende que Scout se haya perdido. Esto es un maldito laberinto Sin embargo, le llegó un leve sonido que se produjo entre los árboles. Strict se detuvo. El viento había dejado de soplar, así que no podía ser eso. Seguramente era solo un animal, pero no podía estar seguro. De pronto, Strict recordó a todos los que habían desaparecido en ese lugar. El ruido lo podía haber causado el mismo que había estado secuestrando, asesinando o desapareciendo a los demás. -¿Quién está ahí? -preguntó Strict. No tuvo respuesta.- ¿Eres tú, Scout? ...Quienquiera que seas, no tengo miedo. Tengo una escopeta cargada. Strict se acercó sigilosamente a los árboles, deseando profundamente que solo fuera Scout o algún condenado animal. Con un rápido movimiento, Strict retiró parte del follaje de un arbusto, pero no había nadie al otro lado. No pudo evitar dar un suspiro de alivio. Entonces, lo escuchó de nuevo. Sólo que esta vez el ruido procedía de su derecha. Strict giró la cabeza, solo para encontrarse frente a frente con un enorme animal de seis metros de altura, arremetiendo hacia él con las enormes y ensangrentadas fauces abiertas de par en par. Más arriba, sus grandes ojos negros lo miraban con frialdad, como si ya hubiera hecho eso cientos de veces antes. Cabrón. No lo oí acercarse pensó Strict, justo cuando las mandíbulas del animal se cerraban alrededor suyo, destrozando sus huesos y sus órganos para después levantarlo del suelo, sin vida. El animal alzó la cabeza, con el cadáver de Strict en sus fauces enormes y cubiertas de sangre. Miró hacia todos lados, y tras asegurarse de que no había sido visto, regresó lentamente a las profundidades del bosque.
FossilEl despertador sonó fuertemente. Fossil Hunter abrió levemente los ojos, lo suficiente como para mirar al aparato y saber que botón oprimir para desactivarlo. Una vez hecho eso, se acomodó nuevamente bajo sus mantas y volvió a dormir. No paso mucho tiempo para que volviera a emitir un pitido que sonó como un estruendo para los oídos de Fossil. Normalmente a Fossil no le interesaba despertar temprano, pero esa mañana en especial estaba bastante cansado y no deseaba iniciar sus actividades en ese momento. Con un gruñido, Fossil transformó su pezuña izquierda en un puño de hielo para dejarlo caer sobre el molesto aparato, haciéndolo estallar con un estruendo peor y una tormenta de chispas. Fossil abrió totalmente los ojos, sobresaltado, solo para encontrarse con el desastre que acababa de crear: el despertador estaba totalmente destruido y despedía una pequeña nube de humo, sin mencionar que su buró tenía toda la parte superior destruida. -Estúpido -se dijo a si mismo mientras apartaba sus cobijas y se incorporaba de la cama. Fossil observó tristemente los restos, tendría que buscar a un carpintero que pudiera repararlo. Pero eso sería más tarde. Tras haberse estirado, Fossil caminó lentamente hasta su baño, para lavarse la cara y asi acabar de despertar. Tras haber hecho su rutina, siguió hasta llegar a la cocina para tomar un desayuno rápido. Este consistía solo en leche con alfalfa, pero le bastaba. Una vez hubo terminado de comer y lavado su plato y taza, Fossil siguió hasta su oficina de trabajo. El lugar estaba lleno de papeles amontonados en desordenados montones, aunque también había varios en el suelo y dispersos sobre los muebles. En el fondo, el desorden que eran las varas de metal que conformaban la Matrix ya apenas y dejaba ver que había del otro lado. En un mapa del Imperio, Fossil ya había señalado un punto en el que, según creía, se abriría un nuevo portal espacio-temporal. Se acercó al mapa para revisar la ubicación de nuevo, cuando notó que la foto de Morning Star (la pony de la que había estado enamorado hasta que fue asesinada por Dark Heart) se había caído del escritorio sobre el que reposaba. Con extremo cuidado, Fossil levantó la foto y le quitó el polvo, para volver a dejarla como debía estar. -Lo lamento -le dijo a la foto-. No me había dado cuenta. Tras ofrecer sus disculpas, Fossil volvió a concentrarse en el mapa. Ese portal no se ha abierto todavía pensó Pero estoy seguro de que lo hará. Podría ser hoy, incluso. Tras examinar por última vez el mapa, Fossil se dirigió hacia un armario metálico, para sacar un rifle de caza y siete dardos tranquilizantes. Sea lo que fuera a salir de ese portal, sería mejor que estuviera preparado. Guardó los dardos en su mochila de viaje, mientras metía el Bloqueador de portales en un estuche especial. Una vez se hubo colgado la mochila y el rifle a los hombros y sujetado el estuche, Fossil Hunter salió de su casa para extender sus alas y volar hacia la dirección que había marcado la Matrix.
PastLo primero que notó fue la calidez del ambiente. En comparación con el bosque al que había ido a investigar las desapariciones, la luna tenía un clima mucho más agradable. Past Reacher observó los grandes árboles, casas, carros y negocios que se distribuían por los lados de la calle. Había una gran cantidad de ponies en el lugar, pero Past no dudaba que estaban demasiado ocupados con sus asuntos como para prestarle atención a dos nuevos habitantes. Según sabía, una enorme cantidad de ciudadanos habían abandonado el Imperio Solar para iniciar nuevas vidas en ese lugar, así que los nuevos rostros no debían de tener ya interés para los más viejos habitantes. -Princess Luna ha hecho un gran trabajo terraformando este lugar, ¿no crees? -le preguntó Royal Bodyguard, su compañero desde que iniciaron el viaje. -Muy bonito. Si no le fuera leal a Celestia, pensaría seriamente quedarme en este lugar -le contestó-. ¿Dónde están los demás? -Han estado llegando desde semanas antes. Lo que menos queremos es llamar la atención al llegar como un grupo bastante grande en el que todos nos conocemos. -Lo supongo. ¿Dónde nos alojaremos? -Me comuniqué con uno de mis hombres para ver eso mismo. Según me dijo, hay un hotel disponible y bastante aceptable en la Calle Herradura Forjada. -¿Sabes dónde está? -No. Es mejor que la busquemos nosotros mismos, en vez de que vayamos inmediatamente a un lugar. Sería sospechoso. -Me parece que estás siendo paranoico -le contestó Past con una mueca de molestia. -Nunca se es demasiado paranoico cuando se planea un secuestro -le respondió Royal tranquilamente-. Por cierto, ¿quién es el objetivo? -Un paleontólogo llamado Fossil Hunter. Nos cruzamos unas cuantas veces, pero sospecho que sus conocimientos nos serán de utilidad para esto. -¿Qué puede saber de importante un tipo que examina huesos? -Hace varios años, el tipo estubo enamorado de una pony (bastante hermosa, por cierto) llamada Morning Star. Ambos eran colegas en su trabajo. -Ajá -respondió Royal sin entusiasmo. -Pues, en una expedición de campo, apareció un portal que llevaba al pasado. O al menos eso me dijo él. -Suena a que está loco. -Yo también lo creí. Pero la idea es que Morning cruzó el portal justo cuando se cerró, y el pobre se quedó traumado con eso. -Un sujeto enamorado no nos es útil. -Estoy llegando a lo interesante. Desde ese día, Fossil se dedicó a buscar y comprender esos portales para tratar de encontrar a Morning. -Que lindo -le respondió Royal con un bufido. -Sí, lo sé. Pero al parecer el muy cabrón tenía razón. Una vez que estuve con él, uno de esos portales se abrió y un dinosaurio carnívoro (un Allosaurus, siendo exactos) lo cruzó y empezó a devorar todo lo que parecía comestible. -Nunca escuché sobre eso. -Conseguimos evitar que se expandiera el rumor. Ni siquiera Celestia se enteró. Luego el ejército mató al animal, pero eso es otra historia. La idea, es que creo que uno de esos portales se ha estado abriendo en el bosque, y algún animal lo ha estado cruzando y es el que está matando a todos. -Suena increíble. ¿Se lo dijiste a Celestia? -Sí, pero no me creyó. Me dijo que debía probarlo, y es por eso que venimos aquí: según me han contado, esos portales también se han estado abriendo aquí. -Y para eso quieres secuestrar a Fossil. Lo atrapamos y regresamos al Imperio Solar antes de que sospechen, y lo obligamos a ayudarnos con esto. -Ese es el plan -le respondió Past mientras sonreía-. Y lo vamos a hacer. Por cierto, creo que ahí está el hotel. Past señaló una gran construcción de madera, que tenía varias ventanas y balcones que seguramente daban una excelente vista. -Sí, es ese. ¿Cuánto tiempo debemos quedarnos? -El suficiente como para que Fossil salga tras otro portal. Lo seguiremos y nos lo llevaremos. -Me parece bien. Espero que hayas traído dinero. -Siempre lo hago -le respondió Past mientras sonreía y abría la puerta de la sala de recepción del hotel.
DuskEl Sol estaba casi en lo más alto del cielo. Dusk Tornado podía sentir los tibios rayos del Sol a través de las paredes de su casa-nube. Ese día se había descuidado y había despertado bastante tarde, a comparación de su horario habitual. Dusk se maldijo a si mismo por su retraso, seguramente sus hombres ya estarían imaginando razones estúpidas por las cuales el Comandante de la PLS no había llegado. Dusk recordaba varias, resaltadas por el hecho de que habían sido bastante ilógicas o incluso humorísticas (como cuando dijeron que se había resbalado al perseguir a un criminal y se había roto el cuello con la caída, para que después su cuerpo fuera transportado a un Templo de una Secta secreta y revivido para ser utilizado como su siervo). Dusk no entendía por qué al demorarse un poco para llegar a su trabajo los demás se ponían a imaginar que había muerto, pero no importaba. Tras colocarse su uniforme, Dusk fue a despedirse de su familia. Primero llegó con Quiet Aura, su esposa y el amor de su vida. Se inclinó levemente y le dió un beso en la mejilla, mientras le decía: -Me voy, cariño. Volveré después -Quiet Aura se revolvió y sonrió levemente, como si lo hubiera escuchado. Después, Dusk llegó hasta el dormitorio de sus hijos: Blitz Tornado, Armor Aura y Aurora Borealis. A cada uno le dió un beso de despedida en la frente, pero no les habló. No quería arriesgarse a despertarlos y provocar que Quiet Aura tuviera que despertarse también para atenderlos. Justo cuando llegó a la salida de su casa, Dusk se detuvo. Lo asaltó la vieja sensación que conocía y que le decía que esa podía ser la última vez que veía a su familia. Su trabajo era bastante peligroso, y el mismo Dusk había estado varias veces en peligro de morir. El Imperio Lunar tenía una alarmante cantidad de población que un día despertaba y decidía destruir todo aquello que viera. Pero para eso estaban los hombres de acción como él. Este es mi trabajo pensó Si debo morir para asegurarme de que mi familia y los habitantes estén a salvo un día más, lo haré. Inmediatamente después, Dusk abrió sus alas y planeó por los cielos rumbo hacia la tierra. Por centésima vez se preguntó por qué Fossil Hunter, su hermano, prefería pasar el tiempo en la tierra, cavando o trabajando, en vez de disfrutar de la libertad que le daba el volar. Sus pensamientos se interrumpieron bruscamente cuando Dusk divisó a un gran grupo de ponies huyendo por una calle. ¿Tan pronto? Todavía es temprano. Eso demuestra que el mal en verdad no descansa. Dusk descendió rápidamente a la calle; mientras antes detuviera al causante de esa locura, sería mejor para todos. El sonido de la madera al destrozarse sonaba intensamente y cada poco tiempo. Dusk se detuvo y empezó a buscar con la vista al causante. No pasó mucho tiempo para que escuchara una nueva explosión, y al girarse pudo ver a Fossil, con una gran arma, disparándole a una casa.