Pocos recuerdan las historias como realmente sucedieron, sucesos y eventos importantes en la vida de cada pony suelen ser tergiversados, las razones y el por qué suelen variar, a veces se debe al dolor que recordar provoca y simplemente se evita hablar de ello. Otras, se les olvida por ser lo que llaman “poco importantes” o intrascendentes.
Pocos son los que admiten haber olvidado algo, su narcisismo, así como su orgullo les obliga a adjudicar la culpa a su falta de memoria, a veces a su edad.
No crean más que pretextos.
Yo tengo 320 años ahora mismo y con certeza puedo decir que recuerdo con exactitud cada suceso importante de mi vida, quizás eso se deba a que poseo magia bastante poderosa o por otra lado también puede deberse a que no deseo olvidar mi pasado, después de todo; es la carga que debo soportar.
Esta historia, es lo que cualquier pony llamaría “falsa o mítica”.
Es historia olvidada, es historia que yo mismo me encargue de borrar de las memorias de todos con mi magia, es historia que Equestria no quiere recordar, es historia que a pesar de ser real ellos no creerían.
Creo que es correcto comenzar por el principio, después de todo: Es probable que esto pueda ser olvidado debido a la constante tendencia al progreso que existe hoy en día.
Siglos atrás; antes de la creación de este reino conocido como Equestria, existieron 3 tipos de ponys que se mantuvieron separados, esos eran:
Unicornios, Pegasos y Terrestres. Ponys por donde se les observase, iguales en sociedad y entendimiento, poseían la misma lengua y compartían características físicas, sin embargo. Eran enemigos constantes.
Los terrestres odiaban a sus esclavizadores, los unicornios odiaban a los pegasos y los pegasos subyugaban con su poder a los otros ponys.
Fue solo cuestión de tiempo hasta que el conflicto estallara y por suerte para todos; cuando eso sucedió no hubo pérdidas, el problema no fue más allá de discusiones y pequeñas peleas. Por el contrario, debieron unirse debido a una terrible serie de desgracias que los atacó, sequias y penumbras constantes fueron algunas de las principales razones para que se unieran.
Tiempo después y gracias a dicha unión la fortuna comenzó a surgir de entre el pasado y la desgracia. Así, un tipo diferente de ponys surgió desde muy lejos. Se trataba de seres aparentemente desconocidos para los 3 tipos de ponys previamente mencionados, se hacían llamar a sí mismos “Alicornios”.
Solo dos aparecieron ante el pequeño pueblo. Uno se hacía llamar Orión y el otro, que era una hermosa yegua; se llamaba
Galaxia.
Las características físicas de ambos eran increíbles, sus melenas eran indomables, místicas y al mismo tiempo poseían una belleza inmensurable, sus cuernos largos y completamente distintos a los de los unicornios normales denotaban una increíble fuente de poder mágico y sus alas eran simplemente incomparables. Ninguna otra especie poseía unas alas tan bellas, grandes y fuertes.
El origen de ambos alicornios era enigmático para todos, pero su muestra de cariño y fraternidad en tiempos de desigualdad y vulnerabilidad para el pueblo hizo que los ponys rápidamente los aceptaran y los posicionó como parte imprescindible del pueblo que aún no poseía un nombre especifico.
Se hacían llamar pueblo, pero el lugar no tenía nombre alguno, no poseía una identidad.
Ambos seres posteriormente pasarían a convertirse en una bella pareja de amantes y como pareja única y poderosa.
Pasaron a convertirse en reyes de dicho pueblo.
Rey Orión y Reina Galaxia, ambos nombraron al lugar como Equestria y un reino que pasaría a la historia se creó.
Ambos gobernantes contribuyeron juntos para domesticar la tierra y alejar a otras especies y bestias que se ubicaban peligrosamente cerca de los pobladores de la recién nombrada Equestria.
Se edificaron muros y murallas, armas y trinches se fueron ubicados alrededor de ellas y se obstaculizó el paso al resto de las especies del lugar.
Equestria ya no estaba indefensa.
Otros seres del lugar y sus cercanías se habían molestado por dichas acciones, entre ellos; Grifos y Manticoras, por supuesto aquellas eran bestias fuertes y territoriales, a pesar de que algunas de ellas vivieran en lo que aparentemente era una sociedad, eran sumamente protectoras de sus tierras y cualquier intruso en ellas era una amenaza.
Los ponys no fueron una excepción.
Los Reyes; Galaxia y Orión no deseaban iniciar un conflicto, por el contrario. Trataban desesperadamente de ser pacíficos, sin embargo no se pudo evitar un enfrentamiento provocado por distintos ataques provenientes de los grifos.
El Rey Orión, consumido por la ira respondió a las agresiones haciendo uso de su poder y gracias a ello: Una guerra con los grifos inicio.
�Nuevo amanecer, el sol ha nacido.�
Años después de cruentas y repetitivas batallas, la guerra terminó.
Equestria había sufrido irrecuperables pérdidas, tanto vidas inocentes como de valientes guerreros habían sido sacrificadas por razones equivocadas.
La Reyna Galaxia y Orión no veían un final para aquel conflicto, simplemente herían cada vez más a su pueblo. Tras mucho pensarlo, se decidió llegar a un acuerdo y la guerra cesó.
Ambas especies se retiraron con sus respectivos daños.
Posteriormente, mientras el reino se recuperaba. Nació una pequeña que fue interpretada como un destello de esperanza.
Una pequeña potranca nació del amor que existía entre los reyes, se le nombro: “Harmony” en conmemoración al tratado que se firmó entre ambas especies una vez terminada la batalla.
Dicha guerra había desgarrado los corazones de los reyes y debilitó a los pobladores, a pesar de ello; el reino celebro el nacimiento de la princesa y al mismo tiempo la tomo como el símbolo del progreso y la equidad del brillante porvenir.
Por supuesto la pequeña creció entre cientos de alegrías, creció con todo a su favor. Cosa que otros potrillos y ponys adultos no poseían en aquellos tiempos.
La princesa Harmony tenía unos padres y unos súbditos que la amaban de forma incondicional, a pesar de ello; había visto el dolor y el sufrimiento que el conflicto con los grifos generó en ellos y las alegrías que la princesa tenia, eran rápidamente sofocadas debido a la constante agonía y dificultades por las cuales los súbditos tenían que vivir.
La realidad era algo que la hería profundamente, pero sus padres no le ocultaban nada. Por el contrario, dicha realidad la había convertido en una potranca de corazón piadoso y débil ante la desgracia del prójimo.
Harmony había notado que el amor entre los pobladores y hacia ella, era algo inmensurable.
Así, los años pasaron y Harmony supo que debía hacer algo por el reino.
La generosidad de la princesa y sus bellos pensamientos eran algo que aliviaba a los desdichados ponys de sus pesares.
Gracias a ello; la princesa se convirtió en alguien que los ponys gustaban llamar: “Celestial”.
“La Celestial Harmony”
De esa manera; Harmony amo y creyó en cada uno de sus súbditos y amigos, los amaba con todo su corazón.
Los años pasaron y una segunda bendición fue otorgada a Equestria.
Una segunda princesa nació y fue nombrada Celestia en conmemoración a su hermana mayor, quien en esos tiempos era
adorada por todos debido a que fue quien logró grandes proezas que ayudaron al reino y sobre todo; por mostrar empatía hacia los más necesitados.
Por supuesto, Harmony amó a su hermana menor desde el momento en que la vio y con tal nombre, no era sorpresa que ella se sintiera honrada por tan hermoso gesto de sus padres.
El reino creció fuerte y unido desde entonces.
Así, el tiempo paso y antes de que La princesa Harmony se diera cuenta, Celestia comenzó a hablar y por supuesto a seguir a su hermana mayor a donde quiera que esta fuera.
A través de los años grandes historias sobre la generosidad de Harmony habían llegado a los oídos de Celestia y ella era maravillada por todas, paso poco tiempo para que Celestia comenzara a idolatrarla.
Harmony era amada por todos los súbditos, incluso parecía ser más aceptada por el reino que sus padres. Esto logro echar raíces en la mente de Celestia y debido a ello; comenzó a ver a su hermana mayor de una manera muy peculiar, ahora la veía como una mentora. La admiraba y respetaba aún más que al Rey Orión y a la Reina Galaxia. Harmony había superado a sus propios padres como mentores de la joven Celestia.
De esa manera Celestia pasó sus primeros años de vida estudiando y viviendo cerca de su hermana mayor, creció dando amor y siendo amada por todos al igual que Harmony, Gracias a ello; el reino la tomó como una nueva bendición.
Galaxia, Orión y toda Equestria se regocijaba en alegrías constantes, eso era algo que todos podían notar, fue solo cuestión de tiempo para que un último anuncio hiciera estallar en fiesta y gozo máximo al reino.
Una tercera princesa nació.
Fue concebida en tiempo nocturno cubierto por bellas e infinitas estrellas, la luna presencio el nacimiento y la luz que esta emanaba toco parte del crin de la recién nacida potrilla.
La tercera princesa seria nombrada: Luna, debido a tan hermoso momento.
El reino permanecía en júbilo absoluto.
Una belleza tras otra parecía ser demasiado, y lamentablemente lo fue.
Años después del nacimiento de la princesa luna, una nueva catástrofe sucedió.
Un terrible enemigo surgió de entre las tinieblas.
Su nombre era Discord.
"Caos y horror mortificante"
Una vez más los reyes tuvieron que pelear para dar orden al reino que recién había sido atacado por el caos e incertidumbre que Discord provocó.
Sin embargo la paz que había surgido después de su primer conflicto los había hecho débiles, después de todo; Equestria nunca había sido un reino violento.
La fuerza de ambos Reyes aún era inmensa, pero lamentablemente Discord era más poderoso, por otro lado; también era inmensamente inteligente y tramposo.
-Oh ya veo, así que ambos reyes pueden pelear contra mi ¿eh?-Dijo Discord mientras retaba a Galaxia y Orión.- Así que;
¿por qué no hacerlos pelear contra sus propios súbditos?
De esa forma, el malévolo plan comenzó. De una manera u otra había logrado que los súbditos comenzaran a odiar a sus reyes, se infiltro en sus mentes y los puso en contra de ellos, fue tan desgarrador que no pudieron luchar de vuelta, no dañarían ni pelearían contra los pobladores que una vez amaron y protegieron.
No tuvieron más opción que escapar de su propio reino y de esa manera; dejaron a los pobladores completamente a la merced de Discord.
Por supuesto Harmony estaba destrozada, pero no había nada que pudiera hacer para detener el caos, el reino alicornio había caído.
Celestia, Luna y Harmony no pudieron hacer nada más que escapar junto con sus padres, de esa forma, dejaron atrás a todos sus amigos y súbditos.
Pasaron 100 años, Celestia y Luna habían crecido lo suficiente como para darse cuenta de que Discord era despiadado con el resto de los ponys y no podían tolerarlo.
Ambos reyes permanecieron sin pelear, estaban desesperados y otros reinos comenzaban a caer y sucumbir ante el impresionante poder de Discord, no había manera de detenerlo. Los corazones de los alicornios punzaban por el dolor que su impotencia les provocaba.
Harnomy no lo soportaría más y de igual manera; tampoco lo haría yo.
Ambos estuvimos cerca durante mucho tiempo, tratamos de crear algún hechizo que detuviera a Discord. Mi experiencia con la magia y los encantamientos era basta para ese entonces, pero no tanto como yo hubiera querido.
Falsas esperanzas y Cientos de intentos fallidos fueron elaborados de manera furtiva, cada día avanzábamos más en nuestra investigación y de alguna manera me sentía feliz por tener el honor de trabajar con la princesa, a pesar de que se tratase de tan terrible situación para el reino.
Entre pergaminos y libros antiguos hallamos una pequeña porción de felicidad e inspiración, mutuamente nos ayudábamos para avanzar.
Con el tiempo, logramos crear 6 obeliscos que prometían ser la fuente más grande de poder jamás creada, los habíamos engendrado en base a cientos de hechizos y errores previos.
Pero sobre todo, los habíamos creado gracias a la bella percepción que Harmony tenía del mundo, ella siempre había usado sus recuerdos como parte fundamental para crear cada hechizo, y estos obeliscos respondían de manera sorprendente ante los recuerdos de felicidad y júbilo que sus hermanas y amigos le daban.
Desafortunadamente cada vez que estos se activaban en cada prueba, sus recuerdos eran sacrificados, aun así; ella siguió adelante y permaneció constante en sus estudios y avances.
Su amor por el reino no sabía de consecuencias ni sacrificios, debido a ello. Decidiría intentar usar dichos obeliscos contra Discord, solo faltaba perfeccionar su uso. Pero cada vez estábamos más cerca de una respuesta.
Una arma definitiva.
La princesa Harmony odiaba que llamara a los obeliscos de esa manera, siempre me decía que dichos artefactos no debían ser llamados armas, sino pacificadores.
Yo odiaba a Discord de manera entrañable y ella sabía eso, sin embargo siempre trataba de mantener un perfil bajo para que yo no me enfureciera ni perdiera el control de mi magia, después de todo; Discord había hecho estragos en todos nosotros.
-Hay asuntos de guerra y asuntos de paz, dime Star Swirl. ¿Por qué hacemos esto?
-yo...,
-Para traer la paz al mundo una vez más, no para iniciar una guerra, mucho menos para terminarla.
Quiero volver a ver Equestria tal y como fue en cada uno de esos momentos que he sacrificado. Quiero recuperar esos recuerdos, esos en los que Equestria era feliz, antes de que Discord apareciera.
Sus sabias y bellas palabras siempre lograban hacerme recuperar la cordura y olvidar el odio, después de todo; de no ser por Discord yo no habría podido estar con la princesa y nunca habríamos podido crear los elementos.
Por otro lado, tanto Celestia como Luna permanecían ocultas viendo la desdicha y horror en el que los ponys y el resto de las especies Vivian. En un arranque de ira Celestia y Luna intentaron enfrentar a Discord, atacaron.
Harmony no se enteró de la acción que sus hermanas menores habían tomado inconscientemente, se le notifico hasta que ya había sido demasiado tarde como para detenerlas.
Habían sido imprudentes y ese error estaba a punto de costarles la vida.
Los Reyes; Galaxia y Orión quisieron intervenir, pero Discord haciendo uso de las princesas que tenía como prisioneras los hizo sucumbir y logro capturarlos.
Harmony estaba sola e indefensa, solo le quedaba yo y yo no podía hacer nada para salvar a su familia.
Mucho menos al reino.
Ambos caímos en la desesperación una vez más.
En un intento desesperado Harmony y yo nos dirigimos hacia el viejo reino para enfrentar a Discord, por supuesto el camino fue difícil y tortuoso, la locura y el caos era algo que se acrecentaba a cada pas o que dábamos. Afortunadamente nos teníamos el uno al otro y yo; en esa terrible situación que percibí como la más adecuada y quizás cercana al fin. Le confesé mis sentimientos.
-Princesa…, siento que debo decirle que la aprecio bastante, más de lo que un simple lacayo como yo podría apreciarla, le amo princesa y no lo puedo ocultar más. Sé que este no es el mejor momento, pero podría ser el último…, así que:
Princesa
Comencé a dudar de mis propias palabras. Harmony simplemente me sonrió, se acercó y me dijo al oído:
-“Ya habrá tiempo para responder cuando traigamos paz al mundo, mi querido Star Swirl”
Los obeliscos eran cargados por la princesa y por mí, eran pesados y estorbosos, sin embargo. Eso no impedía nuestro andar, era de poca importancia, nuestra fuerza y el amor que tenía por la princesa me mantenía avante.
Una vez estando frente a Discord. Harmony quiso persuadirlo.
-Que quieres de este reino Discord, ¿porque atormentas al inocente?
-Por qué querida princesa, no todos son inocentes. Además me da placer verlos sufrir.- Dijo con malicia.
-Eres un monstruo.
-¿Yo soy un monstruo por lo que hago o los monstros fueron tus padres por abandonar a sus indefensos súbditos?
-¿A que te refieres con fueron?, ¿qué has hecho con ellos?
Discord comenzó a reír de manera demente y prosiguió -El viejo rey Orión y la Poderosa reina Galaxia han pasado a ser lo que Star Swirl el omnipotente mago y sabio llamaría “historia”
El horrible tono sarcástico de Discord, la retorcida mirada y la burla que acompañaba a sus palabras fueron algo que había hecho de mi un manojo de nervios, por primera vez en toda mi vida sentí el verdadero terror y la furia.
Discord no hizo más que burlarse e inconscientemente decidí atacar.
Mi magia fue rápidamente repelida por su poder y me lanzó lejos con un simple golpe.
No podía pelear, simplemente me era imposible enfrentarlo. Apenas podía estar consciente y la locura que el caos me provocaba había echado raíces en mis pensamientos, estaba al borde de perder la razón.
Harmony intervino y me ayudo a incorporarme.
-Discord, detén esta locura o…
-O que, princesa Harmony, ¿qué harás tu para detenerme?
-Usare estos.- La princesa observo los obeliscos que habíamos cargado hasta el lugar y Discord nuevamente se burló sin
miramiento alguno, no sabía lo que eran y ciertamente no debía saberlo, estaba confiado de su poder.
-Adelante, haz lo que desees, soy invencible ahora.
Harmony intento utilizar los artefactos pero no tuvo éxito. No existía forma de usarlos sin sacrificar los recuerdos y por lamentable que fuera, ella había sacrificado todas sus alegrías, parecía no haber manera de salvar al mundo.
-Oh ya veo, tus hermosas piedras me detendrán con lo aburridas e inútiles que son.
Creo que terminamos aquí, solo quedas tu princesa. Creo que por ser la última en aparecer te llevaras la mayor sorpresa.
Discord dio un chasquido con los dedos y haciendo uso de su magia, inmediatamente hizo traer a las princesas Luna y Celestia.
El escenario pintaba mal y las princesas estaban en apuros.
-Creo que hasta la fuerte y bondadosa princesa Harmony podría sucumbir ante un poco de terror.
Quizás…, terror a perder a sus amadas hermanas.
-¡Detente!- Gritó con desgarrador tono.
-¿Por qué habría de hacerlo? No hay quien me detenga.
Harmony no podía hacer nada, sus hermanas corrían un enorme riesgo, Discord ya había desaparecido a sus padres y ahora Celestia y Luna eran las siguientes.
-Fuimos descuidadas hermana.-Dijo Celestia entre dientes.
-No lo fueron, no digan eso. Todo estará bien.
-Lo siento-Dijo Luna entre sollozos.
-Todo estará bien- contestó Harmony con desesperación en el tono de su voz.
La princesa comenzaba a llorar y su corazón, tanto como el mío comenzó a estrujarse. El dolor se acrecentó de manera
inmediata y Discord continuó.
-Es hora de despedirse.
La princesa soltó un desgarrador grito e impulsada por el amor que tenía hacia sus hermanas intento hacer uso de los elementos una vez más.
Su amor era lo único que le quedaba por sacrificar, los obeliscos respondieron como nunca antes habían respondido.
Imágenes de los viejos recuerdos de la princesa surgieron como imágenes alrededor de cada uno de nosotros.
Risas con sus hermanas y amigos, momentos en los que fue generosa con sus súbditos, la apreciación y cariño que tenía por los animales, la valentía para enfrentar el conflicto en su juventud, la honestidad con que se dirigía a sus hermanas y por sobre todo. La lealtad que le tenía al reino y sus súbditos.
No les abandonaría una vez más.
Su cuerpo comenzó a desgarrarse, la imagen era horripilante, pero cada recuerdo e imagen eran bellos y acariciaban al alma, ella misma desapareció, fue despojada de su cuerpo, Celestia, Luna, Discord y yo presenciamos tan impresionante momento.
Paso a convertirse en los obeliscos, en algo que yo denomine.
Los elementos de Harmony.
Sola y sin ayuda de nadie, la princesa arremetió contra Discord y lo derroto de manera inmediata, lo sometió al frio suelo que él había engendrado y antes de continuar con su juicio, aquel ente que una vez fue la princesa Harmony me miró a los ojos.
-“Hay asuntos de guerra y asuntos de paz, este es uno de esos.”
Una cegadora luz nos cubrió a todos y Discord había sido convertido en piedra justo frente a nosotros.
Las princesas permanecían en el frio suelo, aquella luz las había hecho caer inconscientes.
Una vez más aquel ente extraño se acercó a mí, la princesa Harmony se había ido y en su lugar una hermosa yegua hecha de luz y belleza purpura nació.
-Querido Star Swirl, hemos traído paz. Esta es mi respuesta.
La princesa me dio un beso en el mentón y procedió a darme otro en la boca y dijo.
-Siempre ame esa larga barba que tienes. Me tengo que ir.
-No, podemos arreglarlo.- Mentía.
-He perdido mi cuerpo y mis hermanas han perdido a sus padres, no puedo permitir que sufran.
Star Swirl, como último favor.
-No digas eso, este no es el fin.-Había caído en la negación
-Como último favor, quiero que todos olviden este terrible suceso.
-Princesa no puedo hacer eso.
-Tranquilo, esto será un secreto entre tú y yo, mi querido amigo.
Lo que parecía ser un cuerno de luz se acercó a mi cuerno y ambos fusionamos nuestro poder, no recuerdo en que momento caí inconsciente, pero si recuerdo haber estado en cientos, miles de mentes y recuerdo haber hecho desaparecer todo rastro de la princesa Harmony de ellas, ella misma tomo los recuerdos y los desapareció. Los oculto donde nadie los hallaría jamás.
Sacrifico su propia existencia.
-Adiós...,- fue la última palabra que escuche de ella.
Al despertar todo había vuelto a la normalidad, los elementos de Harmony habían restaurado el reino a su antiguo esplendor y belleza. Las princesas Celestia y Luna eran ahora las nuevas gobernantes y ellas, nunca tuvieron una hermana mayor.
Sin embargo Harmony dejó un legado secreto.
Los obeliscos ahora se llamarían “Elementos de la armonía” y Discord había sido derrotado por ellas según la historia que Harmony creó en sus mentes.
Los elementos estarían siempre para ellas.