##NULL##
"Animal solitario"
Previous ChapterNext ChapterAhí estaba yo; sentado frente a una criatura viviente que era parte de la fantasía en la que siempre añoré vivir.
Fluttershy parecía no identificar los alimentos que le había llevado, por supuesto lucían completamente diferente a los de su mundo y sobre todo tenían colores menos brillantes. Pero eso se le podía atribuir a mi descuido en su preservación, también al factor de que nunca realmente he sabido cocinar y mucho menos ocupar los ingredientes que solía comprar en el supermercado, normalmente los dejaba pudrirse en mi nevera.
Sin previo aviso Fluttershy comenzó a comer un poco del alimento que había preparado, sinceramente se le veía confusa y sobre todo parecía no importarle si el sabor de aquel alimento era bueno o no, simplemente se le veía desesperada por alimentarse, debido a ello podía suponer que no llevaba únicamente un día en este mundo, presumiblemente tenía más tiempo y no había podido conseguir alimento alguno.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí?- pregunté desconsideradamente y sin previo aviso. No pude evitarlo, simplemente la pregunta había salido de mi boca sin que la pudiese controlar.
Inmediatamente Fluttershy tomó una postura reservada y cruzó ambas patas delanteras, como si estuviese arrepentida o como si la hubiese increpado por algo.
-Sinceramente no se cuanto tiempo llevo aquí, han sido más de 6 veces las que he podido ver al sol levantarse-Me contestó lentamente con su particular tono de voz.
Por supuesto al escuchar dicha declaración no pude evitar sorprenderme, 6 días o más sin comer o sin recibir alguna ayuda era algo inaudito, más aún para alguien como Fluttershy, que si bien no era la más valiente de su mundo en este que es desconocido y extraño para ella menos lo sería.
-Lamento escuchar eso, pero quiero que sepas que aquí no tienes nada que temer, sinceramente fue suerte que yo haya dado contigo. Además fueron tus murmullos los que me hicieron regresar a aquel parque, quizás también haya sido la limpieza que hiciste en aquel lugar.
-Yo no hice eso, yo solo llevaba 1 día en aquel parque, antes de eso estaba escondida detrás de algunos anuncios gigantes.
-¿Te refieres a los que se pueden ver desde aquel parque?
-Creo que sí, sinceramente estaba perdida y gracias a ti terminé en ese parque.
-¿Como que gracias a mi?
-Pues… mientras buscaba refugio noté que estabas caminando solo y supuse que vivías en una zona tranquila
-¿Cómo puedes suponer eso con solo verme?
-Sinceramente fue debido a que en el bosque Everfree había visto algunos animales solitarios hacer lo que tú haces.
Fluttershy comenzaba a hablar más casualmente conmigo.
-¿Hacer qué?
-Tú sabes, alejarse de su manada y buscar un lugar tranquilo para pastar y vivir solos.
Por supuesto sus palabras me habían molestado un poco, después de todo me había comparado con un animal y no solo a mí, a la raza humana en general. Pero que puedo decir yo; los humanos simplemente actuamos como animales a pesar de auto proclamarnos como la especie dominante.
No podía culparla por decir las cosas que había dicho, simplemente tenia razón. Yo era lo más parecido a un animal solitario.
-¿Así que simplemente me seguiste creyendo que encontrarías un lugar tranquilo para ocultarte?
-Si, en este lugar no he encontrado un lugar que parezca mi hogar, de hecho todo es extraño aquí, las casas abundan pero todas son de roca y son enormes, tampoco he encontrado a ningún otro poni en este lugar.
Por supuesto que no iba encontrar a ninguno, estamos en una ciudad bastante alejada de los ranchos y pueblos donde pudiera haber alguno, además podría llevarse una mala sorpresa al notar que los ponis en este mundo no son como los del suyo, por el contrario los de este mundo son faltos de belleza y aburridos, por otro lado los unicornios y pegasos como ella no existían en este mundo, me dije mientras continuaba escuchándola.
-Pues por el momento no he visto a ningún otro poni por aquí, simplemente a ti. Pero supongo que con el tiempo tendrás respuestas que yo no te puedo dar.
-¿Eso significa que no me ayudaras más?-Me preguntó bastante sorprendida.
-Claro que lo haré simplemente te digo la verdad, tú no eres parte de este mundo. De cierta forma has terminado aquí pero supongo que debe haber alguna razón para ello y por supuesto yo siempre te ofreceré apoyo y refugio, no tienes que temer por eso. En cuanto a respuestas, no te puedo dar todas, simplemente aquellas entorno a lo que se.
-Me alegra escuchar eso, ciertamente eres muy agradable. Por un momento creí que eras un mal poni-Me dijo aliviada y con un tono en su voz que denotaba ternura.
Al escuchar esas palabras salir de la boca de Fluttershy no pude evitar el reír en vos alta, pues me había llamado “poni”. Simplemente era gracioso debido a que ella continuaba hablando como en su mundo y de cierta forma me hacia feliz que lo hiciera, después de todo su mundo para mí era la cosa más maravillosa y ella ahora era parte del mío.
-¿Que es tan gracioso?-Me preguntó con extrañeza en el rostro.
-Nada, simplemente la forma en que me llamaste; cuando dijiste poni simplemente no pude evitar reír.
-¿Estuvo mal que te llamara así?
-No claro que no, simplemente sucede que no soy un poni al igual que tu y de hecho ninguno de mi especie lo es, somos llamados humanos.
-¿Humanos?
-Sí, humanos. Somos como los ponis de tu mundo, podemos hablar, socializar y trabajar, simplemente caminamos en dos um… patas.
-Ya veo, es simplemente maravilloso.
Por supuesto en aquel momento había definido a los seres humanos de tal forma que ella no terminara aun más confundida de lo que ya lo estaba.
Fluttershy se levantó completamente y por su impresión trato de abrir las alas como normalmente lo hacía, por supuesto el dolor había regresado en su ala derecha y le era imposible abrirla completamente.
-¿Que sucede?-Pregunté ante los alaridos de dolor que Fluttershy dejó escapar.
-Mi ala, aun la tengo lastimada, además mi melena está un poco desastrosa.
-Espera un momento, buscaré algunas cosas para curar tu ala, en cuanto a tu melena supongo que solo hace falta arreglarla.
Inmediatamente fui hacia mi habitación donde tenía un viejo botiquín con algunos vendajes y medicamentos viejos. Por supuesto no podía darle los medicamentos de nuestro mundo debido a que no sabía las complicaciones que esto le provocaría a su cuerpo o peor aún, podría matarla y no me perdonaría por ello.
¿Qué hago? ¿Como la trato? ¿Qué puedo hacer por ella? Me pregunté.
Si bien no encontré respuesta a dichas preguntas decidí hacer mi mejor intento por ayudarla, solo tome agua, algunos vendajes y un par de tablas pequeñas que arranqué de mi escritorio. Inmediatamente regresé a la sala y la vi nuevamente recostada, se le veía aún cansada y preocupada. No pude evitar sentirme mal por ella pero debía mostrar un poco de optimismo, si yo trataba de animarla quizás en un futuro podría ayudarla a regresar a su mundo y ella quizás no me abandonaría en el mío, pensé.
Me acerque a ella y le pedí que tratara de estirar su ala, ella lo intentó con todas sus fuerzas, por supuesto el dolor había impedido que lograra hacerlo completamente, al parecer estaba rota, pero claro ese era el veredicto que yo había dado y no era un amplio conocedor de ese aspecto, inmediatamente le pedí a Fluttershy que resistiera.
-Probablemente esto te duela- Le dije antes de proceder a tomar su ala entre mis manos y buscar algo que pareciera estar fuera de lugar.
Fue en ese entonces que sentí un pequeño bulto cercano a la parte superior, aparentemente estaba torcida y no rota, por supuesto no era del todo seguro decir eso pero quería que Fluttershy confiara en mí.
En ese momento le pedí que se recostara de tal manera que pudiera estirar su ala sin doblarla en alguna posición que la lastime aún más o peor aún, no la pudiera tratar y permaneciera en ese estado. Fue entonces que puse la primera tabla por debajo de su ala e inmediatamente puse la segunda por encima, traté que su ala tomara una posición recta y procedí a aplicar presión en ambos lados, inmediatamente tomé los vendajes e hice que le dieran mayor fuerza a la presión de las tablas. Fue entonces que escuché uno de los sonidos más temibles de mi vida. Fue un repentino “Crack” lo que me hizo dudar de mi tratamiento, ¿pero que mas podía hacer?, no podía llamar a otra persona. Fue entonces que vi a Fluttershy derramar algunas lágrimas por el dolor que había soportado después de ese sonido.
Inmediatamente asegure ambas tablas y las amarré haciendo uso de los vendajes, le acaricie un poco la melena y traté de calmarla.
-Todo va a estar bien ahora, simplemente relájate, al parecer tu ala ya regreso a su posición original.
-Aun me duele demasiado-Me dijo entre sollozos de dolor.
-Se que te duele, pero no sé si algunas de las medicinas que tengo aquí puedan ayudarte.
Simplemente necesito que descanses y poco a poco el dolor se ira, no te preocupes. Yo estoy aquí contigo.
-Gracias-Me dijo nuevamente con lágrimas en sus ojos.
Inmediatamente busqué un peine grande con el cual arreglar su cola y crin, tomé su cabeza y le di acomodo sobre mis piernas, se le veía más calmada, aun con dolor pero no podía dejarla sola.
Comencé a peinar su melena, nudos y jalones se hicieron presentes pero hacia mi mejor intento para reconfortarla. Le acariciaba la cabeza y continuaba con el peine mi ardua y dolorosa tarea, ella poco a poco comenzó a dejar de llorar e inmediatamente se le vio más tranquila, al parecer había funcionado mi método. El peine había servido de algo a pesar de que estaba ya gastado y apunto de ceder por el uso, continúe peinando y peinando.
Momentos más tarde había hecho de aquel peine un manojo de cabellos rosas, traté de limpiarlo y ya sin más obstáculos continúe con su cola, pero esto fue más difícil. Fluttershy no se veía cómoda conmigo tocándola, pero tampoco temía que le hiciera algo malo, de tal forma que decidí ser más cauteloso.
Una hora más tarde había terminado.
Su cola y crin se encontraban en un mejor estado, por supuesto aún estaba un poco sucio pero ya no se le veía enredado y mucho menos con alguna basura.
Por supuesto había quedado mucho de su cabello en el piso de mi hogar, así que comencé a limpiarlo haciendo uso de un pequeño cepillo y un recogedor de basura, fue en ese momento que regresé a mis pensamientos. Aún no podía asimilar aquel cuento como algo real.
Algo debió de haber pasado en su hogar, pensé en ese momento.
Algo la hizo salir de su mundo y presumiblemente yo era el responsable, quizás mi deseo ferviente la había obligado a salir
de él, en algo pude haber influenciado o por el contrario quizás solo fue una gran coincidencia y yo únicamente me vi involucrado. Me dije a mí mismo.
Hubiera querido saber la verdadera razón en aquel momento, la situación era prácticamente imposible. Pero bueno, ahora con su compañía ya lo imposible era algo que no existía en mi vocabulario. Simplemente me sentía tan emocionado como asustado por su presencia, no era temor de ella, sino temor por mí mismo, temor a estar alucinando o peor aún de estar ya completamente loco.
-Disculpa-Dijo fluttershy para llamar mi atención con su ya conocido acento educado.
-¿Que sucede?- Inmediatamente respondí ya habiendo sido llevado a la realidad una vez más por su voz que aunque fuese de un mundo de ficción ahora era real.
-Me encuentro realmente sucia y no quisiera echar a perder tu sofá- Me dijo preocupándose más por mi sofá que por su bienestar, por supuesto ella siempre se ponía en segundo lugar y pensaba antes en los demás y yo no era la excepción.
Era preciso que yo no mostrara inquietud ni temor ante su presencia, después de todo pensaría en mí antes que en ella misma de la misma manera que lo estaba haciendo por ese maldito sofá.
“Jamás dudare ni temeré ante su presencia, podría lastimarla”, me juré a mí mismo.
-Déjame guiarte a la ducha, ahí podrías tomar un baño, probablemente no sea el más elegante pero al menos no está sucio y cumple con su función.
-Gracias.
Fluttershy se levanto lentamente y bajó con cautela del sofá, fue en ese entonces que pude escuchar el sonido de sus herraduras por primera vez en este mundo, por supuesto la había cargado todo el camino a casa y en aquel árbol el sonido era demasiado tenue como para ser apreciado.
“¡Clop!, ¡clop!, ¡clop!”
Sus pasos eran tímidos pero al mismo tiempo sonaban firmes, los podía sentir viniendo detrás de mí con lentitud, aun así el sonido era intimidante, aquel “clop” que retumbaba entre los muros que rodeaban la escalera que me encontraba
subiendo era intimidante.
Una vez en el segundo piso de mi hogar le mostré el camino hacia el baño, el cual no era realmente difícil, por el contrario.
Era la primera puerta que se podía apreciar una vez subidas las escaleras.
Le expliqué el uso del mecanismo y la forma en que servía.
Por supuesto sus patas no podían hacer agarre de las llaves, por lo cual abrí la primera y le notifiqué que el agua saldría caliente, tanteando; intenté nivelarla para que no la quemara y al mismo tiempo no fuera demasiado fría. Posteriormente salí del baño y le dejé algunas toallas nuevas sobre una mesa que se encontraba junto a la puerta.
-Estaré aquí afuera si me necesitas.
-Gracias.-Me contestó otra vez haciendo uso de la misma palabra.
Sentí una calidez inusual en el pecho y al mismo tiempo la satisfacción de haber hecho lo correcto.
Después de todo.
Estaba feliz de haberla encontrado y al mismo tiempo estaba dispuesto a cuidarla pase lo que pase.
Next Chapter