##NULL##

by Koryvideo

"Un maravilloso hallazgo"

Previous ChapterNext Chapter

Había tenido el mismo sueño de la noche anterior, por supuesto recordaba la sensación del bosque desconocido, recordaba los sonidos y el delicioso aroma a naturaleza, pero algo había cambiado. Mi sueño de la noche anterior ahora involucraba un claro en el bosque, en él había visto una figura femenina sentada en las raíces de un enorme árbol, estaba lejos de mí y yo por alguna razón no me podía acercar a ella. La chica aparentemente tenía unos 17 años de edad, lucía joven, feliz e inocente. Tenía cabellos de color amarillo, sus ojos reflejaban destellos de diamante color azul y tenia puesta una larga blusa rosa, se le podía escuchar cantar una canción pero no podía entenderla, de cierta forma no podía alcanzarla ni a ella ni al significado de su canto.

Solo podía admirarla y por supuesto en el momento que notó mi presencia ella desapareció y de esa manera me hizo despertar de forma abrupta de mi sueño.

En esta ocasión tenia lagañas en los ojos, señal de las lagrimas que derramé la noche pasada antes de dormir y por alguna extraña razón estaba abrazando una almohada entre mis brazos. El dolor de cuello había regresado y nuevamente mi boca sabía a cenicero a pesar de no haber fumado el día anterior.

Nuevamente el desayuno volvió a ser insípido y el café nuevamente me supo a tierra, en las noticias reportaban muertes  y que el país continuaba teniendo protestas por todos sus estados.

Posteriormente intenté buscar el canal en que había visto la mañana anterior el episodio de My Little Poni para dar un poco de alegría a mi día pero no tuve suerte, la verdad era que el día anterior me topé con el canal por coincidencia y por coincidencia el programa era transmitido, por lo cual este día no había corrido con la misma suerte.

Por supuesto terminé con mi desayuno, lavé mis trastes y me alisté para ir a trabajar como normalmente lo hacía. Aquel día era sábado por lo cual solo trabajaría medio día, tendría tiempo para mí mismo y podría mantenerme despierto hasta tarde.

Nuevamente salí temprano de casa y decidí caminar hacia el trabajo a pesar de que me tomase más de 1 hora llegar, el trayecto en esta ocasión era diferente, los autos estaban extrañamente silenciosos y las calles tenían una menor cantidad de basura en ellas. Los indigentes no estaban y la gente caminaba más ordenadamente por las calles, nada que ver con el habitual ajetreo de las mañanas al cual estaba acostumbrado.

Nuevamente llegué al trabajo y noté que no había nadie en el, aparentemente el resto de la gente se había tomado el día libre y yo al tener la llave que me permitía el acceso al edificio era el único en el trabajo; en ese momento supuse que no habría ninguna tarea para mí por lo cual decidí perder el tiempo paseando por las oficinas aledañas a la mía, en ellas noté que tenía varios compañeros de trabajo de los cuales no conocía ni sus nombres ni el sonido de sus voces. Algunos de ellos tenían hijos y una familia estable, otros presumiblemente eran divorciados, puesto que en algunos escritorios era visible el retrato familiar y en otros solo un retrato de dos personas, un joven y un adulto.

Sin embargo después de haber visto eso decidí regresar a mi oficina y en ella noté que mi trabajo estaba casi terminado, coincidencialmente algunas de las facturas se encontraban ordenadas así que fue rápido terminar el trabajo, no me había tomado más de 40 minutos lograrlo, 1 hora si cuento el tiempo que perdí merodeando entre las oficinas cercanas.

Al terminar bebí un poco de agua del dispensador del despacho del jefe y después salí rápidamente del lugar. Mientras caminaba de regreso a mi hogar un pequeño momento de duda abordó mi mente, ¿Alguien habrá notado el papel que deje aquella noche en el parque? ¿Y si el responsable me contestó? Tengo mucho tiempo, creo que puedo comprobarlo por mí mismo, me dije mientras caminaba sin rumbo alguno pues mi duda me había hecho desviarme del camino usual.

Antes de darme cuenta me encontraba perdido y mi sorpresa fue aún mayor al notar que la calle en que me había metido por mi distracción estaba completamente vacía, pero no era el tipo de vacío que asusta a la gente, por el contrario era un vacio pacifico; en ella había un par de edificios altos de arquitectura antigua y en la planta baja tenían unas pequeñas tiendas que parecían estar abiertas.

Por alguna razón decidí continuar en esa calle a pesar de nunca antes haberla transitado, ya sea por pereza o por apatía no la conocía y ahora que estaba en ese lugar decidí visitar la primera tienda que vi abierta, después de todo tenía tiempo libre y verdaderamente no sabía dónde me encontraba.

En aquella tienda había muchos cachivaches viejos, algunos deteriorados por el tiempo; la mayoría eran antigüedades del tipo ochentero, rocolas, tocadiscos y uno que otro vinil viejo, nada realmente interesante. Mientras merodeaba por los pasillos de esa particular tienda noté que el encargado era un joven de aproximadamente 15 años de edad, se le veía aburrido y sobre todo se le veía apático, como si mi presencia ahí no fuera bienvenida. Decidí ignorarlo y continúe buscando algo interesante que ver y mientras caminaba noté que había varios peluches viejos apilados en una caja enorme, sin alguna una razón aparente decidí husmear en aquella caja como si fuese a encontrar algo interesante o algo que quisiera comprar.

“Soy un adulto ahora, no es que los peluches vallan mucho conmigo”-dije en mi cabeza mientras continuaba moviendo varios muñecos.

En aquella caja encontré muchos osos, uno que otro perro y algunos muñecos de trapo viejos que parecían haber sido hechos a mano tiempo atrás. Cuando accidentalmente volqué la caja entera y los peluches cayeron al suelo noté una pequeña pata azul que se escondía por debajo de los cuerpos de muchos peluches.

-Por favor que no sea un horrible oso azul-imploré mientras escarbaba entre los muñecos.

Ahí fue cuando sentí haber encontrado un tesoro que no había podido conseguir años atrás, era un peluche de Raibow Dash, era exactamente como recordaba haberlo visto en internet hace mucho tiempo. Por supuesto lo tomé entre brazos y lo apretujé como si fuese un niño con regalo nuevo, obviamente habiendo encontrado a Dashie decidí buscar por el resto de las chicas, me había emocionado a un nivel increíblemente alto puesto que los peluches buenos de My Little pony eran escasos y poco valorados, no dudé de la posibilidad de encontrar a algún otro poni.

Tras 10 minutos de búsqueda finalmente me di por vencido, había sido una bella coincidencia encontrar a Rainbow a pesar de estar dañada y un poco sucia, por supuesto me hubiese encantado encontrar al resto pero en ese momento ya me consideraba feliz.

Inmediatamente después de acomodar el desastre que había provocado me dirigí al chico del mostrador y le pregunte por el precio del peluche.

El chico por supuesto no me contestó, por el contrario se quedo callado y me miró a los ojos con una expresión apática en el rostro, aparentemente no me podía escuchar por que tenía puestos unos auriculares así que decidí preguntar una vez más y nuevamente no recibí respuesta.

Sin pensarlo decidí poner un billete de 100 pesos sobre el mostrador y el chico no respondió, solo hizo un gesto molesto en el rostro y emitió un tronido con la boca, en ese entonces yo no pensaba en su maleducada forma de ser, mucho menos pensaba en algo mas que llevarme a Rainbow Dash a casa, así que inmediatamente dejé un billete de 500 y salí rápidamente de la tienda.

El dinero bien o mal gastado había merecido la pena, es decir: Yo un hombre de 22 años había estado emocionado al encontrar dicho peluche e incluso estuve dispuesto a pagar un monto excesivamente caro por él sin que me importase lucir ridículo ante un chico menor que yo.

Más tarde mientras caminaba de regreso a mi ruta usual para llegar a casa noté que estaba a punto de anochecer, aparentemente me había tomado más tiempo del que pensé estar en esa tienda.

Tiempo bien invertido-Me dije a mi mismo en voz alta mientras caminaba por la calle como si tratara de justificar mis acciones de aquel día.

Nuevamente recordé la duda que me llevo a dicha tienda y a mi maravilloso descubrimiento.

Lo mejor será que camine hacia el parque, pensé.

Y mientras lo hacía no podía dejar de abrazar mi maleta, para cuando me di cuenta ya estaba en el parque y me encontraba parado frente a la banca en que había puesto la nota, por supuesto la nota no estaba en ese lugar, podría atribuírselo al viento o quizás algún animal se lo habría robado. Pero me sentía bien, quería creer que el responsable se había llevado la nota y podía considerar ese día como un buen día, por otro lado debido a toda la caminata innecesaria que había hecho decidí tomar asiento y mirar hacia donde la banca apuntaba, lo único que podía ver eran anuncios espectaculares viejos y rotos, no era la mejor de las vistas pero no me parecía mala.

Fue entonces cuando decidí sacar de mi maleta el peluche de raibow dash y abrazarlo entre mis brazos, el peluche no tenía un significado sentimental para mí. Al menos no en ese momento pero sentí esa ocasión como perfecta para mirar de último minuto la roja puesta de sol que se apreciaba atravez de la publicidad.

Una vez llegada la noche no pude evitar acercar mi cabeza a la del peluche y olfatearlo, de cierta forma y sé que la expresión suena vieja a estas alturas; me sentí como un niño nuevamente.

Su olor no era desagradable a pesar de estar sucio, por el contrario no pude evitar reír al darme cuenta de que el olor era parecido al del algodón de azúcar y sin pensarlo dije en voz alta:

“Creía que me encontraba con Rainbow Dash no con Pinkie Pie.”

Inmediatamente escuché un pequeño sonido oculto en el parque, en aquel momento no lo logré identificar, pero lo cierto es que era un sonido que emanaba ternura.

Después de ese momento me levanté del asiento, guardé a Dash en mi maleta y comencé a caminar hacia casa.

Una vez en ella decidí lavar el peluche. Encendí mi lavadora, la calibré para que lavara con cuidado y no maltratara a Dash, posteriormente la metí en el compartimiento de la máquina y cerré la tapa para que comenzara el proceso.

Yo sabía que probablemente saldría dañada pero esperaba lo mejor, deseaba que nada le sucediera.

Una vez acabado el proceso: Noté que sus colores eran más vivos, su imagen era radiante y desgraciadamente una de sus alas se había desgarrado, no solo eso. El aroma también lo había perdido, pero eso era lo que menos me importaba en aquel momento, al notar lo del ala decidí hacer uso de mi nulo conocimiento en sastrería y la reparé.

Por fin tenía un peluche de My Little poni  y por fin podía tenerlo sin que mis padres me molestaran por ello, recuerdo que mi padre una vez lanzó por la ventana una de las figuras que me había comprado y me advirtió que no fuera por ella. Por supuesto mi padre era en extremo machista, pero eso ahora estaba en el pasado y ahora podría disponerme a dormir acurrucado con el peluche que siempre había deseado y en ese momento poseía.

Aquella noche dormí aproximadamente 4 horas puesto que no recuerdo la hora en que desfallecí por mi cansancio pero al despertarme miré el reloj y este marcaba las 5 de la mañana, el día era domingo y era poco común que me levantara a esa hora. La verdad es que no me había levantado por haber descansado lo suficiente, por el contrario en mis sueños escuché nuevamente ese sonido que había escuchado en el parque el día anterior cuando estaba sentado abrazando a Dashie.

¿Que pudo haber sido? Me pregunté mientras me vestía para salir nuevamente rumbo al parque.

Ese sonido lo conozco, esa suavidad, ese volumen pero, ¿que era? Me continué preguntando ininterrumpidamente mientras caminaba por las calles.

Cuando llegué al parque vi algo que me dejó completamente atónito, había visto una extraña figura sombría ocultarse en la copa de uno de los arboles de ese parque debido a mi sorpresiva presencia en él, por supuesto yo me había asustado en aquel instante pero decidí acercarme al árbol en que la criatura se había ocultado, supuse que aquella cosa estaba más asustada que yo.

Vamos, no hay nada que temer. Puedes bajar-Dije mientras subía lentamente por el tronco del árbol y suponía que era únicamente un gato u otro animal inofensivo.

Por supuesto no escuché respuesta alguna y de cierta forma me sentía estúpido por hablarle a una criatura que presumiblemente no me comprendía, por otro lado; solo podía escuchar uno que otro sonido bajo que denotaba temor.

Al darme cuenta de ello decidí no ser agresivo, supuse que la criatura podría huir o peor aun podría atacarme debido al miedo que pudiera tenerme, así que en ese instante baje lentamente del árbol y tomé asiento en la banca que se encontraba a su lado. Decidí esperar pacientemente a que la criatura bajara pero lo cierto es que ya era muy avanzada la madrugada y el día no tardaría en aparecer en su total plenitud, quería ver a esa criatura y no esperaría todo el tiempo del mundo para hacerlo así que impulsado por un arranque de curiosidad: Corrí hasta mi hogar y saqué algunos alimentos, un par de manzanas y un poco de lechuga que tenía guardada en mi refrigerador suponiendo que se trataba de un animal herbívoro e inmediatamente corrí de regreso al parque.

Tomé ambos alimentos y les hice algunos cortes para que su aroma se despidiera hacia el aire, fue entonces que escuché el sonido más tierno de mi vida y al mismo tiempo el más triste.

Se trataba de un inocente sollozo que clamaba por la comida y al mismo tiempo discutía con el miedo a bajar y sufrir algún daño provocado por mí, debido a ello me sentí fatal y decidí acercarme nuevamente al árbol para acercarle el alimento a la criatura que ahora a mi parecer era un niño pequeño. Subí un poco por el tronco y alcancé mi mano lo más alto que pude, de tal forma que la criatura notara que mi mano estaba indefensa y únicamente le estaba acercando la comida, en ese instante la vi. Se trataba de una criatura color amarillo que apenas se podía distinguir entre la oscuridad de aquella madrugada, al momento en que vi sus alas lo supe, me había encontrado con la criatura más tierna y tímida de… Pues, ciertamente no de este universo.

Era fluttershy quien se encontraba oculta entre las ramas, estaba hambrienta, sucia y por sobre todo indefensa. Por supuesto no podía creer la situación en que me encontraba pero tampoco podía quedarme sin hacer algo por ella, sabía que no sobreviviría sola en este mundo y por otro lado, egoístamente la quería solo para mí.

“Hey. Fluttershy, tranquila, yo se que tienes miedo pero no te preocupes todo va a estar bien”.

Por favor, baja para que podamos hablar.

-¿Como sabes mi nombre? Preguntó con un tono sumamente tímido mientras volteaba la mirada hacia mí.

-Porque yo sé quién eres, además conozco a tus amigas, sé de dónde vienes y te puedo ayudar.

Por favor baja y ven conmigo, se nos acaba el tiempo.

-¿Qué cosa eres? Nunca había visto algo como tú.

-Soy un ser humano, pero no te preocupes, no soy malo ni te hare daño, simplemente quiero ayudarte. Por favor baja.

-No…, no puedo.

-¿Por qué no puedes?

-Estoy atorada y me duele mi ala.

-Ya veo, espera un segundo.

Después de dicha conversación sabia que el universo había conspirado a mi favor, pero lamentablemente no lo había hecho a favor de Fluttershy, se encontraba muy descuidada, asustada y de seguro no tenía ni la menor idea de lo que hacía en ese lugar. Por supuesto me sentí mal al querer llevarla conmigo, pero si no era yo, ¿quien más podría hacerlo? ¿Quien más la cuidaría hasta que esto se arreglase? Temía por ella, así que inmediatamente salté lo más alto que pude y subí al árbol con una rapidez que no sabía que poseía.

Una vez estando junto a Fluttershy decidí romper varias partes de la rama que la aprisionaba, por supuesto ella simplemente no me veía, temía que le hiciera algo, así que inmediatamente decidí tomar su ala que estaba mala y le dije:

“No te preocupes, yo soy de los buenos. Ya me viste con Dashie y no te hare ningún daño”, por supuesto con “Dashie” me refería al peluche, pero supuse que quizás ella cedería con esas palabras.

–Está bien. Me contestó mientras volteaba a otro lado, en ese instante jalé de su pequeño cuerpo y la desprendí bruscamente de las ramas del árbol, dejando así grandes mechones del cabello de su cola y crin atorados entre las hojas, la había lastimado pero ella confiaba en mi.

Una vez abajo la envolví con mi chamarra de tal manera que la cubriera lo mejor posible, por supuesto su cola y patas asomaban por ella y ella apenas y podía estar despierta, se le veía cansada y por sobre todo. Hambrienta.

Decidí llevarla a casa lo más rápido posible porque ya eran más de las 6 de la mañana y el sol ya estaba saliendo, temía que alguna persona pudiera verme cargando a Fluttershy y sintiera curiosidad por ella, de esta forma inmediatamente corrí hacia casa y la acomode sobre el sofá, conseguí una manta y la cubrí con ella, mientras tanto el día comenzaba a brillar y su luz entraba por las ventanas.

Entonces sucedió. Un brillante rayo de luz traspasó mi ventana y apuntó directamente sobre el cuerpo de Fluttershy, quien se encontraba durmiendo en mi sofá cubierta por una vieja manta, la imagen era tan apacible como triste, claramente se notaba que había sufrido pero al mismo tiempo se le notaba relajada.

Sentía que moriría al ver aquella tierna imagen.

Sentí que debía hacer algo por ella así que inmediatamente me dirigí a la cocina y comencé a preparar una enorme ensalada con todos los vegetales que encontré, por supuesto no sabía que podría comer y que no, pero supuse que los vegetales de su mundo y el mío no diferirían mucho.

De esta forma pasaron aproximadamente 2 horas y fue cuando Fluttershy despertó, se le veía atónita y con miedo, en ese instante fue cuando decidí acercarme con la mayor cautela posible.

-Fluttershy, te hice un poco de comida, espero te agrade y quiero que sepas que aquí estarás segura. No tienes que temer.- Le dije una vez más puesto que Fluttershy era conocida por ser temerosa y poco fácil de acercársele.

Puse el platón con la ensalada en el costado del sofá que no ocupaba su cuerpo e inmediatamente me senté del lado contrario al que estaba para asistirla si es que necesitaba ayuda para incorporarse.

Inmediatamente noté que se le dificultaba levantarse y me acerque a ella para levantarla lentamente, fue entonces cuando se me abalanzó encima con un enorme abrazo y llorando me dijo:

“Gracias”.

Inmediatamente sentí el calor que hacía muchos años no sentía y aquella sensación de calidez interior que hizo de mis ojos dos cascadas cristalinas que no podía detener.

Lo cierto es que quería permanecer en esa posición por mucho más tiempo, pero hubiera sido egoísta de mi parte puesto que ella estaba hambrienta y sumamente lastimada así que lentamente la separe de mi pecho y le dije que todo estaría bien, le acerque el plato de comida y le pedí que comiera.

Inmediatamente me levanté y conseguí un enorme vaso en el cual poner agua y lo llené, sabía que si tenía hambre también tendría sed, más que saberlo fue sentido común lo que me impulso a hacerlo.

Me encontraba en una situación verdaderamente imposible, una vez en mis 5 sentidos no pude evitar sentirme fuera de lugar, ciertamente yo no era quien estaba fuera de lugar, por el contrario era Fluttershy quien lo estaba. No había razón alguna por la cual debiera estar aquí y mucho menos me parecía normal haber sido quien la encontró, es decir: ¿Qué posibilidad tenia de encontrarla? ¿Tan miserable  era mi vida que la obligue a salir de su mundo de manera inconsciente?-Me pregunté en silencio.

No podía imaginar una razón real detrás de esta situación, quizás no fuera más que una loca obra de mi imaginación o por el contrario podría estar sufriendo de una alucinación cercana a la muerte, no podía explicarlo en aquel entonces, pero Fluttershy verdaderamente estaba en mi sofá completamente quieta y seguramente estaba haciéndose exactamente las mismas preguntas que yo, así que lo mínimo que podía hacer por ella era evitar verme impaciente y nervioso, creí que la perturbaría.

Next Chapter