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by Koryvideo

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"Señales"

Me encontraba en lo más profundo de mí ser.

Estaba imaginando y pensando en cada una de las posibilidades y los riesgos que tomaría para hacer notar la presencia de Flutterhsy en mi hogar, al mismo tiempo peleaba conmigo mismo para evitar hacerlo. Los riesgos eran grandes y la incertidumbre; como siempre, había hecho de mí un manojo de nervios.

¿Y si pongo imágenes de su Cutie Mark por toda la ciudad?

No, probablemente no la reconozcan o mejor dicho; la gente puede interpretarlo como una de las imágenes de protesta estúpidas que ya se encuentran pegadas por toda la ciudad.

¿Qué tal si me dispongo a hacer preguntas en la calle?

No, tampoco. Probablemente la gente me interpretaría como un loco más de esta ciudad si comenzara a preguntar cosas como:

“Hey, ¿has visto a algún poni por aquí?”

La incertidumbre me mantenía inerte en mis pensamientos, una nueva idea era acompañada de una contraria inmediata. Simplemente me veía a mi mismo siendo separado de Fluttershy en cada idea que lograba tener. El temor no me permitía pensar con claridad, pero ciertamente alguien ya había hecho lo que yo no podía hacer en esos momentos.

Aparentemente alguien había encontrado a algún otro poni y se había asegurado de hacer pública su presencia para que los otros ponis la encontraran, sin embargo lo hizo de tal manera que ni siquiera yo pude darme cuenta a primera instancia.

Tenía que pensar como acercarme a la persona responsable de tan valiente acto y al mismo tiempo; quería creer que esa persona estaba tan preocupada por su poni como yo lo estaba por Fluttershy.

Ese día Fluttershy se fue a dormir antes que yo, por supuesto: Me era imposible dormir tras haber visto las señales que denotaban la presencia de otros ponis en este mundo.

Simplemente estaba con una duda metida en la cabeza, el tipo de duda que no te deja descansar hasta que logras descifrar su respuesta y si es más correcto decirlo de este modo; cuando llegas a ella y logras plasmarla en una realidad, me sentía frustrado y al mismo tiempo temeroso debido a que la incertidumbre se alejaba poco a poco de mí.

Me sentía impotente al no saber la forma en que podría encontrar al resto de los ponis pero al mismo tiempo. Me sentía feliz al creer que todos los ponis estaban en este mundo y probablemente se encontraban al cuidado de alguna buena persona.

Esa noche decidí salir a caminar un poco, de hecho: Ya no era noche cuando salí rumbo al parque, por el contrario ya eran las primeras horas de la mañana y por sobre todo; era el momento en que me di cuenta de que no había podido pegar el ojo durante un día entero. Misteriosamente no me sentía con ningún cansancio, supongo que eso es a lo que le llaman “emoción ferviente”.

Sin sueño alguno y sin señal de llegar a tenerlo; caminé hacia el parque una vez más. Una vez en él: tome asiento en la banca que acostumbraba visitar desde el día en que encontré a Fluttershy.

Mientras pensaba sobre los posibles mensajes ocultos que pudieran estar a lo largo de la ciudad, recordé las viejas notas que había dejado en el pasado en esa misma banca.

Esos mensajes no estaban ocultos, ¿por qué será que nunca tuvieron una respuesta?- dije en voz baja e inevitablemente comencé a reír.

Al mismo tiempo el sol comenzaba a salir, esta vez por el lado contrario a los anuncios espectaculares que impedían el paso completo de los primeros rayos del sol.

En ese instante recordé que Fluttershy una vez me dijo que había estado en esos anuncios visibles desde aquella banca.

Probablemente no están muy lejos de aquí.- Pensé.

De esa manera me levante rápidamente y comencé a caminar en dirección a los anuncios, por supuesto no sabía hacia donde me llevaría el irregular camino por el que transité en esa ocasión, pero no tenía nada que perder. Es más, no tenía prioridad alguna en ese momento mas que saber la respuesta a la pregunta que me había estado haciendo todo ese tiempo.

“¿Dónde estarán los otros ponis?”

Mientras caminaba hacia los anuncios me topé con varios obstáculos, entre ellos; zanjas de gran profundidad en las cuales se estaba instalando un nuevo sistema de colosales tuberías, debido a ello mi camino se desvió del original. Por otro lado, una vez pasadas las zanjas me encontré con otro obstáculo, había una zona habitacional que impedía mi paso directo hacia el camino que me llevaba a los anuncios.

Nuevamente tuve que desviarme, el camino hacia los anuncios había sido largo y tortuoso, pero valdría la pena.

Al llegar no hallé nada interesante, todo era gris y sombrío. Pero claro; solo los primeros rayos de luz habían nacido y este lugar no era el mejor iluminado.

El lugar donde se hallaban era un amplio terreno baldío, el lugar estaba lleno de basura y estaba completamente abandonado, parecía que nunca hubiese tenido alguna clase de cuidado, por otro lado, incluso automóviles abandonados se encontraban en ese lugar. El paisaje era terrible, pero al mismo tiempo me mostraba la actitud humana en su máximo esplendor, o si es más correcto decirlo: En su expresión más real y cruel.

Después de todo ese lugar estaba abandonado, aparentemente alguien en algún momento había adquirido ese espacio de tierra y aparentemente no pudo hacer nada con él, presumiblemente el lugar no lo conllevo a tener ganancia alguna.

De esa forma terminó como lo estaba ahora.

Solo, sucio, lleno de desechos y con abandonos sobre abandonos.

Algunos perros se suscitaban en el lugar pero no eran agresivos ante mi presencia, aparentemente no habían visto a un humano en mucho tiempo y por esa razón no me atacaban, por el contrario algunos de ellos se acercaron a olfatear mis prendas y otros simplemente se mantuvieron a raya.

Ciertamente estaba en un lugar donde los humanos ya no tenían presencia. Perros, gatos y algunas ratas parecían ser los nuevos dueños.

De cierta forma me sentí relajado.

Pero al mismo tiempo me sentí desanimado al saber que todas esas criaturas presumiblemente habían sido dejadas a su suerte al igual que el propio terreno. Por alguna razón rememore la ocasión en que encontré a Fluttershy y debido a ello no pude evitar el pensar:

“Que sería de ella si yo no la hubiese encontrado”

Por supuesto no quería pensar en lo peor, pero a juzgar por los animales de ese lugar y la forma en que congeniaban de forma casi pacifica, me hizo creer que probablemente ella podría haber sobrevivido en este mundo sin mi ayuda.

El paisaje ahora estaba iluminado, los rayos del sol estaban tocando con toda su magnitud a aquel terreno. Yo, por otro lado decidí comenzar a subir por el poste de aquel espectacular, no sin antes acariciar a algunos de los animales del lugar, me importó poco el hecho de que estuvieran sucios o tuvieran pulgas. Simplemente me sentía con ganas de acariciarlos y ellos me lo permitieron.

No quería que mi caminata fuera en vano, así que decidí a subir a uno de los anuncios espectaculares, después de todo; la vista panorámica de aquel lugar tan inhóspito a tal altura debía de ser hermosa.

Comencé a subir por los escalones que el poste tenia, por supuesto el miedo se hizo parte de mi desde el momento en que pise el primer escalón, toda la estructura comenzó a hacer ruidos extraños, el metal vibraba y al mismo tiempo retumbaba dentro de sí mismo a cada paso que daba, los golpeteos resonaban en mi cabeza y el viento comenzaba a golpear en todo mi cuerpo.

Aquella sensación de adrenalina provocada por el miedo a subir no la había experimentado nunca, sin embargo no era algo desagradable; se sentía bien. Se sentía bello, se sentía como un momento de libertad.

Antes de llegar al último escalón no pude evitar el colgar mi cuerpo hacia atrás, me sostuve únicamente con una mano y una pierna. Deje que el viento me manipulara como lo hacía con las banderas alzadas en sus altas astas.

Ciertamente el viento era fuerte, pero aquella sensación de caer y ser regresado a aquella estructura por el propio viento era inigualable, parecía que el mundo conspiraba a mi favor, parecía que el mundo me quería mantener vivo incluso en esa situación tan vulnerable en la cual el más pequeño error me haría caer y al estar solo en ese lugar abandonado: Morir.

Al subir por completo a la parte superior de la estructura emití un grito de emoción que nunca antes había hecho. Fue tan fuerte que parecía haberse escuchado en toda la ciudad y al mismo tiempo la ciudad parecía no escucharme.

Podía apreciar cientos de edificios frente a mis ojos. Podía apreciar a la gente caminar hacia sus destinos y al mismo tiempo podía verme a mí mismo caminar por las vías que siempre transitaba rumbo a mi trabajo.

-Fluttershy tenía la mejor de las vistas para encontrarme en este lugar.

De seguro desde aquí veía como caminaba hacia mi trabajo y de seguro podía ver la forma en que despreciaba todo a mí alrededor.

Qué imagen tan patética.

Esas palabras las había dicho dirigidas a mí mismo, las había dicho para hacerme dar cuenta de que el pasado estaba ahora borrado, me hice dar cuenta de que ahora tenía alguien por quien preocuparme y al mismo tiempo me hizo notar que en ese momento mi búsqueda había terminado.

En ese lugar había encontrado la respuesta.

Después de esos momentos tan reveladores y a la vez riesgosos, decidí bajar del anuncio. El día había comenzado y a pesar de que debía trabajar no me importaba hacerlo.

De cierta forma me sentía lleno de esperanzas, emocionado por comenzar ese día. Día en que decidiría arriesgar todo para ganar el todo.

Al llegar a casa eran pasadas las 10 de la mañana, estaba completamente sucio y mis ropas olían mal. Sin embargo no le di importancia a mi apariencia en ese momento, en el camino había pensado en un plan, un plan que era arriesgado.

Pero podría funcionar.

Necesitaba una cámara fotográfica y mi vieja lap top. Necesitaba que Fluttershy me dejara tomarle fotografías y al mismo tiempo necesitaba que mi voluntad me mantuviera despierto aquel día. Pues comenzaría a pegar posters por la ciudad, pero no lo haría de una forma obvia y falta de inteligencia, tampoco de tal manera que revelara mi ubicación y la de Fluttershy.

Aquel día decidí comenzar una campaña para dar notoriedad a mi hallazgo, todo lo contrario a una de búsqueda.