Friendship Beyond the Clouds, an MLP Novel Book One: Unicorn
Jump into the fire
Previous ChapterNext Chapter“…los ángeles vuelan por todo este lugar
Lo llaman su reino, su hogar y su escudo.
Dan la bienvenida a todos aquellos que deseen buscar la sabiduría
Pero cazan y destruyen a los de corazón negro…”
Capítulo 3
Saltar al fuego
¡¡Celestia, maldita, cómo pudiste!! -Son los últimos gritos que escucho de nuestra hasta entonces Princesa de la Noche.
La guerra se había extendido por toda Equestria y hasta ahora nos habíamos mantenido al margen, tratando de ayudar principalmente a todo pony que necesitara ayuda. Desde nuestro ahora refugio comunitario de PonyVille, el Castillo de la Amistad. Entre mis amigas y yo tratábamos de ayudar a cuanto pony tuviera la fortuna de llegar por auxilio, aunque las provisiones escaseaban (en gran medida gracias a la negativa que recibió Celestia de mi parte en ayudar a derrocar a la República Lunar). Estábamos desesperadas… Cada tarde y noche discutíamos fuertemente alrededor de la mesa del CuttieMap…
¡Ya basta de esta basura! –Gritó Applejack- ¡¡¿Ya olvidaron lo que le sucedió a mi granja?... A mi familia?!!
-¡Todas sabemos lo que le sucedió a Sweet Apple Acres AJ, no eres la única que ha sufrido pérdidas personales estúpida egoísta! –Le respondió Rainbow Dash con un dolor que le llenaba de lágrimas los ojos.
Rarity, quien también perdió a toda su familia después de la destrucción de Manehattan era la más centrada y callada de todas, hasta hoy recuerdo su última mirada antes de que el hechizo acabara con su vida… -Estoy de acuerdo… debemos actuar.
-¡Estás demente Rar! –Rainbow le respondió de forma golpeada con un deseo de golpearla en la cara.
-Yo creo que debemos hacerlo –le dice una adolorida Fluttershy desde detrás de su puesto-
-¿Tú también maldita idiota? ¿Acaso quieres que todo lo que queda muera?...
-¡¡RAINBOW DASH, CÁLLATE!! – Le grito con tanto enojo que todas mis amigas se quedas petrificadas de la impresión…
-Twi… -me responde una horrorizada Pinkie desde detrás de su silla- ¿qué le sucede a tu cuerno?
Sin darme cuenta mi cuerno respira un aura maligna y mis ojos desprenden un resplandor verde y rojo…
-Lo siento, no debí exaltarme, pero la situación es grave, los alimentos escasean, y pronto ya no tendremos más provisiones que podamos compartir con nuestros refugiados… debemos actuar y terminar esta maldita masacre… Luna y Celestia deben…
-¡NO! ¡Me niego rotundamente a utilizar los Elementos de la Armonía para matar a las regentes de nuestro mundo, debe de haber una solución...!
-No existe ninguna –respondo de la manera más calmada que puedo- Cadence y Starlight lo intentaron y ya sabes qué pasó en el norte… El imperio desapareció y actualmente solo hay tinieblas en su lugar… Las princesas deben…
-¡BIEN, SI ES LO QUE TODAS QUIEREN ENTONCES ME LARGO! ¡No seguiré soportando las estupideces que todas ustedes dicen, vamos Pinks!
Jamás olvidaré la cara de Pinkie, la sonrisa había desaparecido de su rostro desde hace mucho tiempo, en lugar de esa hermosa yegua de color rosa brillante que saltaba por doquier sólo estaba una triste sombra de lo que era antes; una yegua de color rosa pálido y cabello liso hablaba de la manera más triste que podría haber escuchado jamás:
-Twi tiene razón RD… los elementos acabarán con esto
-¡Pero matarán nuestro mundo!
-Lo sé –respondo- pero con nuestra amistad podremos salvar Equestria de…
-Eres una tonta Twilight –me dice Applejack de la manera más irónica que esa vieja yegua de rancho podría haber utilizado- Salvamos Equestria en el pasado de malvados que intentaron hacerse de poder… pero nada como esto; estamos hablando de las diosas que hacen al sol salir y a la noche aparecer.
-Lo hacían –responde Fluttershy aún desde su puesto detrás de su trono de la amistad.
-Lo hacían –corrige AJ con cierta molestia- Ahora sólo hay una sola posición del sol y la luna en el cielo, y si no terminamos pronto con esto no volveremos a tener cosechas nunca más… Todas las razas de Equestria morirán de hambre…
Recuerdo aún esa reunión, queridas amigas; no olvidaré nunca lo terca que fuiste Rainbow, como casi tuve que obligarte de muy mala gana a tomar los elementos del árbol nuevamente… No puedo creer que ya han pasado 200 años desde aquel fatídico día, donde mi negligencia tomó sus vidas... –siento como un río de lágrimas corre a través de mis mejillas- ¡LO LAMENTO, LO LAMENTO TANTO, NUNCA FUE MI INTENCIÓN TOMAR SU ENERGÍA VITAL, NO SABÍA QUE EL HECHIZO QUE ACABÓ CON LAS PRINCESAS USARÍA SUS VIDAS PARA FUNCIONAR, SOY UNA ESTÚPIDA!
-¡Majestad! –escucho desde la parte de atrás del mausoleo de la amistad
-Quien… ¡QUIEN TE DIO PERMISO ENTRAR!
Volteo y miro a mi inconfundible comandante en jefe de las fuerzas de mi ejército alado, crin roja, pelaje casi negro, cuttie mark con dos espadas entrelazadas; ¡Hellfire, infeliz, te dije que no quería interrupciones!
-Han pasado dos días majestad, como ordenó.
-Los pegasos han emprendido vuelo entonces eh….
-Sí, majestad
-Bien, veamos si son lo suficiente tontos para retarme, o rendirse ante mí y entregármelo… espero que sean estúpidos, no sería divertido si se rindieran y ya, ¿no es verdad, amiga mía?
-Sería una oportunidad desperdiciada –responde mi comandante-
-Al menos trata de disimular tu sed de sangre de pegaso… y por favor, consigue unas alas nuevas, las que traes en este momento ya empiezan a oler mal, de nuevo…
-Majestad…
-¿Si?
-¿Qué hará exactamente si los pegasos tratan de activarlo?
-Destruirlos de un solo golpe… trata de no estar en mi camino si eso llega a pasar, ni siquiera con todo tu poder podrás protegerte de semejante hechizo.
Salgo fuera del que alguna vez fue mi hogar… El viejo páramo llamado alguna vez PonyVille, lugar donde ahora solo se erige un derruido castillo convertido en mausoleo sobre un árbol de cristal oscurecido por el paso de las centurias, el último lugar de descanso para mis fieles amigas, que me sirvieron hasta la muerte… o al menos sin saberlo, lo hicieron.
Extiendo mis alas y de un abrir y cerrar de ojos me traslado a mi hogar, en la reconstruida Canterlot, al materializarme en el balcón del palacio puedo ver a toda mi flota preparando el último ataque que acabará con la estúpida rebelión que atenta contra el New Order que he impuesto; si tan solo esos mal agradecidos valoraran todo lo que he hecho... es por el bien de todas las razas de Equestria, ¡y quien no lo vea de la misma manera desaparecerá!
(…)
Nadie se imagina cuánto odio estar encerrada en este hangar apestoso… -Dream, tonta, qué haces aquí (me reclamo una y otra vez)- Toda esta gran batalla por el control total de Equestria se encuentra fuera de aquí, y yo, este simple pedazo de carne esclavizado al servicio de una tirana espera con cierta esperanza tener un final rápido y sin tanto dolor…
Las puertas se abren y cientos de llamaradas que provienen desde la superficie rozan el casco de nuestra tumba de acero… olor a carne quemada y maldiciones por doquier; un día de trabajo cualquiera. El piso se abre de un golpe y todas las infortunadas almas que nos encontramos encerradas caemos al vacío, muchos de ellos sólo gritan: ¡Por nuestra emperatriz! Antes de que cualquier esquirla los atraviese. Infelices –pienso- si fuera tan estúpida para creer que peleamos por la libertad de nuestra raza ya hubiera muerto hace años.
Miles de proyectiles atraviesan el aire, trato de esquivarlos mientras de reojo puedo ver como voladores menos experimentados son eliminados segundos después de emprender vuelo… Hasta explotan y trozos de vísceras llegan a alcanzarme, menos mal que por la velocidad y el material de mi uniforme no pueden quedarse pegadas a mi tanto tiempo. De repente puedo visualizar el primer objetivo: un cañón que los rebeldes al régimen del New Order están tratando de arrastrar fuera del alcance de nuestro ejército; debo impedir que huyan con él, después de todo sigo órdenes con el único propósito de poder viajar por Equestria y encontrarlo… y acabar con toda esta locura, o al menos intentar salvarme y hacer mi vida en otro lugar, lejos de tanta locura.
Viro en mi vuelo y comienzo la picada; las espadas de viento que llevo en mis alas se preparan para atacar, lanzo una fuerte ráfaga hacia los inocentes que sólo anhelan libertad, mato a 3 de una sola estocada y varios más vuelan por el aire, no logro alcanzar a ver si alguno ha quedado lastimado; francamente ya no me importa, mi objetivo se ha convertido en mi prioridad y el dolor ajeno ya no turba mi corazón desde hace mucho tiempo. Asciendo rápidamente… a pesar de los trozos de metal que me arrojan desde los arcaicos cañones de los rebeldes puedo alejarme sin que ninguna esquirla me alcance, al menos hasta alcanzar una altura mayor a la de las nubes, es cuando me di cuenta que una metralla atravesó mi pata izquierda, pero las drogas que tomo antes de cada batalla impiden que sienta dolor durante un periodo de tiempo bastante largo…
-¡Demonios! –Me digo a mí misma- Dream, ¡eres una idiota! No eres capaz de volar más rápido… Si sigo perdiendo sangre a este ritmo –pienso- me desmayaré a mitad de mi vuelo, además de la gran altura a la que me encuentro no me permitirá respirar de manera adecuada… A pesar de tener esta máscara de aire presurizada la respiración se me empezaba a dificultar. Debo descender, no tengo opción.
Aún algunos disparos que vienen desde la superficie logran llegar hasta la altura que me encuentro, debo moverme si no quiero que alguna esquirla me atraviese algún órgano vital, ¡mi situación sería mucho peor! Decido tratar de alejarme y desciendo hasta posarme sobre una de nuestros bombarderos acorazados… si tan solo los rebeldes supieran que estas naves están totalmente desprotegidas en su parte superior… ¿¡qué es eso?! ¿¡Una pegaso rebelde posado sobre nuestra nave?! Trato de esconderme detrás de una de las torres de soporte, al parecer el bullicio de la batalla debajo de nosotras impidió que ella se diera cuenta de mi presencia… Se encuentra demasiado tranquila, mirando hacia el horizonte, como añorando los viejos mitos que relatan, de un tiempo cuando Equestria vivía en paz.
De repente ella voltea, me escondo, debo proteger nuestro acorazado imperial… No podemos permitirnos más bajas y mucho menos de esta magnitud. Debo atacar sin dudar un segundo, debo… ¡espadas de viento! Observo casi incrédula al ver que un pegaso rebelde ha podido sobrepasar las defensas del acorazado y permanecer posada como si nada sobre él, además de poseer armas de semejante poder, además sus alas son anormalmente grandes… ¡hermosas!
-Ya sal de tu escondite, ángel de ojos verdes –dice con una voz tan angelical y dulce-. Voltea y me quedo petrificada… No tiene una máscara de aire presurizado, ¡a esta altura! Cualquier pony no hubiera sobrevivido ni 5 minutos sin una a semejante altitud, además de todo el gas venenoso que producen las explosiones debajo de nosotras.
Sus goggles me impiden apreciar su rostro y el capuchón que tiene en la cabeza deja entrever unos pequeños rizos dorados… Una sensación de miedo que no sentía desde hace mucho tiempo llena mi ser, debe ser la hemorragia –trato aún de razonar- Cuando asomo mi rostro de nuevo ella ya no se encuentra en su posición, ¿habrá decidido irse antes de…
-Sabía que eras tú… Eclipse.
Doy un grito de espanto y sorpresa al ver su cara frente a mí, trato de alejarla de una tajada con mis espadas de viento, pero ella ya se ha adelantado, las ha inmovilizado con las suyas, mientras con su pezuña sostiene mi mentón…
-¿Quién eres? –Pregunto- ¿Acaso no recuerdas a tu mejor amiga, elemento de la luz? –Me responde con una frialdad que no había visto jamás- No hay duda que la Furia del Cielo borró todas tus memorias…
-¡¡ALÉJATE!! –Le grito con una desesperación que no había sentido desde que clamé a Flitt aquella vez que me capturaran.
Mi primera reacción es golpearla lo más fuerte que puedo en el mentón, ella se arroja hacia atrás con algo de sangre brotando de sus labios… -¡Vaya que eres difícil!- Me grita con un tono algo molesto, la pérdida de sangre me hace sentirme un poco mareada, debo de decidir si atacar o huir… De repente una fuerte explosión que proviene debajo de nuestro acorazado estremece toda la nave; mi primer impulso es atacar. A pesar de mostrar una habilidad inigualable con las espadas de viento parece sorprenderse de mis rápidos ataques y estilo de pelea, al todo por todo, sin marcha atrás, estocada tras estocada, ataque tras ataque, esta maldita yegua esquiva y evita cada arremetida que cometo contra su ser. Entonces una explosión aún más intensa se escucha en la parte inferior de la nave imperial; han decidido usar uno de los cañones robados contra nosotros, y nuestro acorazado ha cedido ante tales disparos. Gritos de dolor y desesperación se escuchan debajo, y ese horrendo olor, a carne quemada invade toda la atmósfera, es entonces cuando una nube de humo negro me envuelve y pierdo de vista a mi oponente, una tercera y peor explosión me sacude y me lanza hacia una invisible torre, con la que me golpeo y deja a mi ala artificial inutilizada, además de dejarme un profundo dolor en el tórax… la hemorragia empeora, sin avisar al calor de la batalla la he empeorado, creo que al final no logramos nuestro objetivo Flitt (pienso, mientras me esfuerzo por perder la conciencia, quisiera no sentir cuando mi cuerpo se calcine), entonces, casi antes de desmayarme siento como unos cascos me toman por el cuello, sujetando mi bufanda roja, ¿alguien se ha preocupado por mí y ha venido a salvarme? Solo puedo sentir como mi rescatador me sube en su lomo y de una manera asombrosa emprendemos vuelo…
-Abre los ojos Eclipse… Recuerda…. Nunca volarás si no lo intentas…
-¿Quién eres?
-Ni siquiera yo lo sé… pero de alguna manera, te conozco, sé tu nombre, pero no recuerdo siquiera dónde lo escuché; pareciera que estamos destinadas a ser amigas, de alguna manera… Eclipse, elemento de la luz.
-¿Qué significa lo que estás diciendo? ¿Amistad? Nunca nadie me enseñó lo que es…
-Pero tuviste ponis que se preocuparon por ti, eso es ser un amigo…
-¿A pesar de ser tratada como basura en algunas ocasiones?
-La amistad no siempre es fácil, pero sin duda vale la pena luchar por ella… alguien alguna vez me lo dijo…
Cuando por fin puedo abrir mis ojos veo lo que he esperado ver durante años: Paz, tranquilidad, un enorme vacío negro que se alza sobre mí de manera majestuosa, de alguna manera me encuentro por encima de las nubes, más allá de todo límite establecido para cualquier pegaso o artefacto volador, el límite entre nuestro mundo y el infinito espacio al que alguna vez soñé con escapar. ¿Cómo llegué aquí? Aún no lo sé, pero, la distancia, velocidad…
-Calma. Ahora vamos hacia abajo, juntas, cayendo directo en el fuego infernal que llamamos hogar, nunca más dejaré que te separes de mí.
Cuando al fin puedo recuperar la conciencia de lo que está pasando me veo atrapada en una caía libre desde una altura inimaginable; nunca pude alcanzar yo esta altitud en mis misiones más arriesgadas, y ahora, de la nada y sin saberlo, ¿alguien me ayudó a llegar aquí? No, luego pensaré en esas cosas, primero debo salir de mi predicamento: mi ala artificial sigue sin funcionar… ¡moriré si no hago algo al respecto! La sensación de vacío sin control que siento en el estómago es insoportable, el miedo y desesperación comienzan a llenar mi mente, miles de pensamientos de la manera en la que se verá el impacto, mis entrañas esparcidas por todas partes, un disparo, un hechizo, un Aero, cualquier cosa que se atraviese en mi precipitada caída y quedaré hecha trizas, sólo me quedaría la esperanza de que mi cabeza fuera aplastada primero, así no sentiría el dolor de perder algún miembro o la horrenda sensación de vacío en mi vientre, ¡NO! Debo pensar algo, la fricción contra el aire comienza a calentar mi uniforme, sólo puedo mover un poco mi ala de piel de dragón para hacer un escudo que cubra un poco mi adolorido ser…
Escucho explosiones y disparos nuevamente, he regresado a mi realidad, la batalla que nunca termina, debajo de mi percibo un resplandor debajo de mí, no es necesario voltear, me dirijo directo hacia el fuego, un salto dentro de él, pronto todo acabará; Yo… me… rindo… perdón Flitt… cierro mis ojos y me resigno a esta forma de partir, sin cumplir el objetivo que me juré cumplir.
De pronto siento como un aura de color azul envuelve mi ser y poco a poco comienza a sentir una disminución en la velocidad de caída, los artefactos que llevo puesta se desprenden de mí, la adrenalina trata de mantenerme despierta, pero es demasiado. Cuando recobro nuevamente la conciencia me encuentro lejos de cualquier dolor y muerte que haya podido imaginar, posada en una nube sobre un gigantesco valle solitario.
-Sabes (escucho esa voz que me habló en el cielo), hace mucho tiempo, más del que te puedas imaginar, éste era un bosque magnífico, lleno de toda clase de criaturas. Ponys pegaso como nosotras solían hacer esto que estamos haciendo tú y yo ahora: sentarse en las blancas nubes y contemplar el atardecer, cuando había uno y no sólo este crepúsculo eterno, existía paz y armonía por todas partes… Sueño con que algún día pueda ser así nuevamente… con tu ayuda eso sería posible, Eclipse.
Apenas puedo mantenerme consiente, pero aún soy capaz de recordar la hemorragia que tenía en mi pata trasera, mis heridas de batalla, pero no siento dolor físico más allá al de una paliza y una botella del horrendo brebaje típico de mi viejo lugar de origen.
– ¿Estás bien, Dream?
Volteo y veo esa angelical figura que vi anteriormente sobre el acorazado, luego en el cielo, mirando hacia el infinito… ¿Quién… eres? (Pregunto débilmente). Sólo recibo una sonrisa, entonces esa misteriosa yegua alaga se retira sus goggles, que dejan ver unos hermosos ojos turquesa, la capucha es la siguiente y una hermosa y ondulada cabellera dorada aparece, seguidos de una tenue sonrisa y un gesto de ternura.
-Tú lo sabes, pero, por si no lo recuerdas aún, puedes llamarme Opallium.
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